Las defunciones siguen en números récord con 870 fallecidos en 2022 por solo 428 nacimientos

La comarca acumula 12 años consecutivos con saldo vegetativo negativo y la brecha es cada vez mayor

Vecinos en el cementerio de Moaña, durante el último Día de Todos los Santos.   | JULIO SANTOS

Vecinos en el cementerio de Moaña, durante el último Día de Todos los Santos. | JULIO SANTOS / Fran G. Sas

La crisis demográfica que vive toda Galicia y que se deja sentir también en O Morrazo con fuerza parece totalmente irreversible. Hasta el punto de que la comarca acumula ya 12 años consecutivos con más muertes que nacimientos y la brecha se va agrandando más con el paso del tiempo, muestra del envejecimiento de la población.

El Instituto Galego de Estatística (IGE) publicó recientemente los datos relativos al movimiento natural de la población en la comunidad en el año 2022. Reflejan que entre Bueu, Cangas, Marín y Moaña fallecieron un total de 870 vecinos. Esto supone 47 muertos más que en 2021, cuando ya se había alcanzado un récord.

Para colmo, los nacimientos no paran de decrecer. El año pasado los morracenses tuvieron un total de 428 niños. Son 39 menos que en el año anterior, el primero tras la pandemia de COVID-19. Los datos de matriculación de los colegios e institutos de la comarca de cara al curso 2023/24 ya denotaban generaciones mucho más pequeñas que aquellas que acaban su vida académica en los centros, reduciéndose así cada vez más el número de estudiantes.

Estas cifras suponen un saldo vegetativo negativo, tanto que murieron 442 vecinos de la comarca más que los nacidos en el mismo periodo de tiempo.

Por concellos, Cangas está a la cabeza de ambas estadísticas. En la villa canguesa se lloraron, el pasado ejercicio, un total de 280 muertes. Por su parte, solo nacieron 151 nuevos vecinos.

Los fallecimientos crecieron en 47 casos con respecto al año 2021

En lo que respecta a Marín, los últimos datos del IGE desvelan 251 muertes en un año por 128 nacimientos, reflejando también una grave crisis demográfica.

En Moaña perdieron la vida el pasado año 204 vecinos, lo que contrasta fuertemente con los apenas 86 nuevos nacimientos, todo ello a pesar de que la pirámide poblacional moañesa se había rejuvenecido en las últimas décadas con la llegada de ciudadanos del otro lado de la ría.

Finalmente en Bueu, el concello con menos población de O Morrazo, el año pasado murieron 135 vecinos y solo nacieron 63.

Hace una década

Para comprobar el alcance de la crisis demográfica solo es necesario acudir a los estudios publicados a comienzos de la pasada década. El último año con un saldo año positivo fue el 2010, que había concluido en O Morrazo con 796 alumbramientos y 711 muertes, lo que suponía un crecimiento natural de 85 habitantes. Al año siguiente los nacimientos caían hasta los 676 y, aunque murieron menos vecinos que en el ejercicio anterior, el saldo vegetativo ya fue de -2.

Desde entonces la demografía de la comarca ya no se recuperó. Desde 2012 O Morrazo ni se acercó a las 700 nuevas vidas al año. Es más, las cifras bajaron a 569 en 2015 y a 452 en 2018.