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La casa “La Mejicana”, de Aldán, en la cumbre de la arquitectura europea

La fachada hacia la playa de Menduíña. | GONZALO NÚÑEZ

La fachada hacia la playa de Menduíña. | GONZALO NÚÑEZ

La casa conocida como “La Mejicana”, por el país al que emigró su primera dueña, es un icono de la playa de Menduíña, en la parroquia canguesa de Aldán. En los últimos años fue sometida a una renovación a cargo de la arquitecta coruñesa Alba Balmaseda, ganadora de un Premio Nacional y profesora en la Escuela de Arquitectura y Urbanismo de Stuttgart. Esa reforma fue valorada positivamente por el jurado del prestigioso Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea-Mies van der Rohe. Se trata del galardón arquitectónico más importante del continente.

La escalera interior, totalmente reformada. | IBAI RIGBY

La escalera interior, totalmente reformada. | IBAI RIGBY

La arquitecta es sobrina de la nueva dueña, la periodista Carmen Domínguez, que tiene una dilatada trayectoria en televisión y puso en marcha el programa “Españoles en el mundo”. Señala que “estoy muy orgullosa de su trabajo y se merece lograr este premio”. Domínguez es la dueña de la casa desde el año 2012 junto a su marido, el doctor Pedro Arquero, experto en cirugía estética. “La casa necesitaba una reforma muy grande y tardamos unos 8 años en lograr todos los permisos, porque está afectada por Costas. No se podía tocar la fachada principal que se ve desde la playa”, recuerda la periodista. Ya con las obras en marcha la pandemia les obligó a ejecutarlas en varias fases. “Cambiamos el giro de la casa. La entrada principal, que era por un lateral, pasó a estar por la parte trasera, de forma que puedes ver el mar desde que entras. La arquitecta consiguió darle la vuelta sin modificar la fachada principal”, desvela la propietaria. “Utilizó elementos, en las otras fachadas, clásicos y de la zona como la piedra del país o la madera de roble, combinados con materiales contemporáneos como la plancha de metal ondulado o las resinas epoxi”. La nueva cara de la casa se estrenó las pasadas navidades.

La nueva fachada trasera de la casa. | IBAI RIGBY

La nueva fachada trasera de la casa. | IBAI RIGBY

Los arcos de la fachada principal, con vistas al mar. | IBAI RIGBY

Los arcos de la fachada principal, con vistas al mar. | IBAI RIGBY

“La estrategia fue estudiar los puntos críticos del edificio existente. Los que requirieron mayor transformación fueron el acceso a la casa, la cubierta deteriorada y la necesidad de una nueva escalera interior”, indica la arquitecta en su dossier sobre los trabajos. Logró que la fachada trasera de la casa, que estaba olvidada, “se convirtiese en un elemento dinámico”.

Alba Balmaseda desvela que la estructura previa requirió una intensa consolidación, pues se encontró con cimientos cedidos, pilares desprendidos, corrosión en estructuras metálicas y un techo agrietado por amianto. Además, el proyecto puso su foco en la mejora energética, con un aislamiento térmico y calefacción por piso. Se reemplazaron todas las ventanas por otras más eficientes y el sistema de pozos existente aprovecha ahora el agua de la lluvia para el mantenimiento del jardín.

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