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Encuentran restos óseos junto a la capilla de A Pedreira y Patrimonio manda excavar

Una vecina coloca flores en la base del cruceiro ubicado en el atrio de Santo Domingo. | // G.N.

El movimiento de tierras en el entorno de la capilla de Santo Domingo, que forma parte de los trabajos de acondicionamiento del Camiño Real, han sacado a la luz restos óseos que podrían ser de algún enterramiento humano, lo que ha llevado a la Dirección Xeral de Patrimonio a ordenar una excavación más exhaustiva para determinar su origen y si hay otras “tumbas” en el atrio. Los trabajos están a cargo de Árbore Arqueoloxía y comenzarán el lunes, apunta su responsable, Benito Vilas, que ayer recibió la instrucción de los responsables del departamento autonómico.

En las tareas de control e inspección de la zona, realizadas a lo largo de la semana, salió a la luz una especie de tajea de piedra de antigua construcción que podría canalizar una mina de agua y, frente a la capilla, lo que parecen depósitos con apariencia de tumbas, así como pequeños huesos en el interior de una de ellas, aunque muy deteriorados por la acidez del suelo. Se trataría, en opinión del arqueólogo, del enterramiento de alguna persona de origen humilde, por su sencillez y ubicación fuera del templo, pues el interior de las iglesias solía reservarse para las de cierto estatus social.

Varias de las losas que han quedado al descubierto. | // G.N.

Las posibles tumbas están por debajo del nivel del suelo que se va a hormigonar, según figura en el proyecto, contra el criterio de algunos vecinos que pedían pavimentarlo en piedra pese al mayor coste económico. La excavación proyectada para el lunes permitirá hacer una valoración más ajustada y decidir, en función de lo que aparezca, si es necesario continuar con los trabajos arqueológicos. Algunas personas del vecindario han “oído hablar” de enterramientos, pero ninguna recuerda tumbas en el atrio ni que se lo hayan asegurado sus antepasados. La capilla data del siglo XVIII y, si se hubieran producido entierros en el tiempo transcurrido, serían probablemente más antiguos que los residentes de mayor edad. El techo del templo se desplomó hace cinco años, lo que obligó a una recuperación integral del inmueble.

Sí hay testimonios orales que apuntan a que esos huecos bajo tierra sirvieron de escondite a algunos perseguidos durante la Guerra Civil. Lo que descartan los técnicos, en una primera valoración, es que los restos óseos encontrados sean de algún animal, pues sería “irrespetuoso” enterrarlos frente a la capilla.

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