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El Concello teme por la seguridad de la nave de Massó afectada ya por varios incendios

El gobierno pretende inventariar el material almacenado que hay de propiedad municipal, la mayor parte donaciones para el Prestige EAparecen cientos de películas pornográficas

Incendio del jueves en el interior de Massó. | // GONZALO NÚÑEZ

Las continuas entradas de intrusos en el interior de la nave de Massó, rompiendo las ventanas tapiadas ya hace años y entrando incluso por la cubierta del edificio, hace temer cada vez más por la estabilidad del edificio. En el incendio del jueves, los propios bomberos temían que pudiera desplomarse parte del techo. El interior de la nave está prácticamente en ruinas y no es la primera vez que hay un incendio en él. En junio de 2019 ardió una carroza de Reyes y carnavales, después de que unos intrusos apilaran viejas figuras de carrozas e hicieron una hoguera.

Incendio en 2019 en la misma nave de Massó. | // SANTOS ÁLVAREZ

La situación actual es de elevado riesgo y desde el Concello se quiere empezar a solucionar el problema. Se intentó ya en la época del tripartito, con Clara Millán como alcaldesa. Fue el concejal de Obras de entonces, el socialista Héctor Otero, quien promovió la posibilidad de trasladar todo lo que era propiedad municipal y estaba almacenado en la mencionada nave a otra en A Portela. Al final, por razones de presupuesto, no se llevó a cabo, pero sí que se repartió parte del material en varias instalaciones municipales. La mayoría de lo que hay en la nave es material donado para combatir la tragedia del Prestige: ropa de aguas, calzado, rastrillos, palas y ahora aparecieron también películas pornográficas. Según el concejal de Urbanismo Eugenio González, casi todo forma parte de las múltiples donaciones realizadas. Llegó tal variedad de cosas y en tanta cantidad que hubo que recurrir a una gran nave para almacenarlas. En su momento, el Concello consiguió esta nave que era propiedad del empresario Ubaldino Rodríguez, el promotor del puerto deportivo de Massó, pero también en parte de la desaparecida Caixanova. Pero no media ningún escrito de cesión de por medio, por lo que la situación de lo que es propiedad municipal dentro de una nave de privada, ahora de la entidad financiera Abanca, se encuentra en un limbo burocrático, donde el Concello llevaría todas las de perder.

En este sentido, Eugenio González tiene la intención de reunirse con el encargado de la nave el próximo martes con el fin de que trabajadores municipales puedan entrar para realizar un inventario de lo existente y que es propiedad del Concello de Cangas. La intención es comenzar el traslado, pero antes hay que buscar una nave que permita almacenar lo que en la de Massó hay y pueda servir, muy poco según los que conocen perfectamente la mencionada nave.

El concejal de Urbanismo del Concello de Cangas tiene la intención también de mantener una reunión con los directivos de Abanca, que es ahora la propietaria del edificio, con el fin de hacerles ver la necesidad de reforzar, de nuevo, las medidas de seguridad del inmueble. Muchas de las ventanas tapiadas fueron rotas por los múltiples intrusos que entran con inusitada costumbre en estas dependencias y lo hacen con la intención de apropiarse de lo ajeno, provocando incendios como el del jueves.

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