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La conservera Lago Paganini abandona Ojea, donde estaba instalada desde 1915

La marcha de la tienda, que era lo único que quedó después del incendio de 2011, acelera el expediente de desafectación | El nuevo establecimiento pasará a Félix Soage

Instalaciones de la conservera en la explanada de Ojea en Cangas. | // SANTOS ÁLVAREZ

La tienda que la empresa conservera Lago Paganini tenía en una de las naves de Ojea se traslada ala calle Félixo Soage, al número 7 concretamente. Era lo poco que se había podido salvar de aquel pavoroso incendio de 2011 que arrasó con toda la fábrica y que obligó a la conservera a trasladarse, primero al Alto de A Portela y después a Bueu. Era un escaparate de uno de los productos más significativos de Cangas y al mismo tiempo un polo de atracción turística. Esta allí desde 1915, donde funcionó primero como fábrica de salazón.

La marcha de Lago Paganini del centro de Cangas obedece a razones que están relacionadas con las concesiones de Costas. El empresario Cangués tenía una de ellas y caducaba, como todas las demás, en 2018. El Gobierno central tenía la política de no renovar las concesiones, aunque se podía haber pedido una prórroga. En abril de 2018, ninguna empresa de que tenía concesiones en Cangas había solicitado prórroga alguna, además, Conservas Iglesias, la otra empresa radicada en Ojea y a la que también afectó el incendio de 2011, había trasladado toda su actividad a la fábrica de Moaña. En una reunión que la anterior jefa provincial de Costas, Cristina Paz Curbera, tuvo con el alcalde de Cangas, Xosé Manuel Pazos, en mayo de 2018, se adelantó que no se iban a conceder prórrogas en Cangas. Hay que recordar que las concesiones finalizaban en julio de 2018, fecha impuesta por la Ley de Costas para desalojar, aunque hay que tener en cuenta que la mencionada ley está recurrida ante los tribunales por el PSOE.

La presencia de las empresas conserveras Lago Paganini e Iglesias era prácticamente testimonial en la zona de Costas, después del incendio de 2011.

Pero si para algo va a servir la marcha de la tienda de Lagoa Paganini de Ojea es para que se pueda impulsar la desafectación de todas las naves. Siempre fue algo que se ponía como excusa desde Costas para no acelerar el proceso de desafectación de la zona, en la que todos los gobiernos tienen muchas esperanzas por conseguir que se lleve a cabo urn proyecto ambicioso significativo de Cangas.

El alcalde de Cangas, Xosé Manuel Pazos, tiene la intención de viajar hasta Madrid, tan pronto como se pueda, para conocer de primera mano cómo se encuentra el expediente de desafectación que se encuentra en el Ministerio de Transición Ecológica. Pazos afirma que, antes, tiene pendiente un encuentro con el jefe provincial de Costas. Lo que tiene claro es que hay que desatascar un expediente que lleva demasiado tiempo empantanado en el terreno burocrático y que impide cualquier acción. Xosé Manuel Pazos no descarta que pueda ser el propio ministerio quien se haga cargo de recuperar el patrimonio industrial que en su momento marcó a Cangas. Si la inversión de recuperación la realiza el Gobierno es dinero que se ahorra a las arcas muncipales.

De todas formas, como ayer señalaba el concejal de Facenda, Mariano Abalo, que fue quien en 2015 se hizo con las riendas del expediente de desafectación de los terrenos, hay muchas ideas para la zona, entre ellas llevar acabo un concurso de ideas. No hace muchos años todos lo partidos políticos coincidían en que la zona era buena para ubicar un museo de la ballena y también un centro de estudios del poeta cangués Bernardino Graña. Era cuando el proyecto fue presentado por el arquitecto César Portela.

Ante algunas críticas de que el Concello de Cangas estaba utilizando la nave de Iglesias para la empresa de karts, el alcalde manifestó ayer que solo se habían guardado un tiempo, nada más. Otras naves de Ojea son utilizadas por el Concello de Cangas, pero son las que se encuentran desafectadas por Costas.

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