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José Solla: "Esta escultura es como una historia en prosa y será una embajadora de Bueu"

El ensamblaje de la obra de Solla está a punto de concluir y se inaugura el sábado

José Solla, aye,r en la Praza Massó al lado de uno de los bloques aún en fase de ensamblaje. // G.Núñez

José Solla no deja de acudir estos días a la Praza Massó de Bueu. Allí, piedra a piedra, se levanta su nueva y monumental escultura. Son 500 mosaicos repartidos en dos grandes bloques, de cinco metros de longitud por tres de alto, que se convertirán en un nuevo referente y emblema de la Praza Massó y Bueu. El trabajo de ensamblaje debe estar concluido entre hoy y mañana y la inauguración oficial será el sábado a mediodía, con la presencia de las autoridades municipales y de la Diputación de Pontevedra.

-Usted concibió la obra y la plasmó en el papel. A la escuela de cantería provincial de Pontevedra le tocó el reto de trasladarla del papel a la piedra. ¿Cómo valora el resultado final? ¿Es cómo usted lo imaginaba?.

-No exactamente. Va cambiando porque una cosa es el papel y otra distinta la piedra. En la piedra no se puede plasmar el gesto y el nervio del pincel. Pero se aproxima mucho a lo que yo imaginaba. El trabajo de la escuela provincial de cantería es realmente para destacar.

-¿Cuál es la idea con la que concibió este trabajo?

-Son mis imágenes, está mi temática. Yo lo que quería era poblar el soporte, la piedra. Quería poblarla mucho, quería que fuese como inquietante. Como que fastidiase leer todo tan junto. Pero para eso había que achicar mucho los cuadros, que en un principio yo planteaba de 35x35. Al final hubo que hacerlos de 50x50 y ha quedado más que bien. Mejor de lo yo pensaba.

-En principio se apuntaba que quería ser un homenaje las gentes de Bueu y O Morrazo y a su trabajo.

-Se decía eso, aunque mis posibilidades no me lo permiten. Yo en realidad tomó al hombre de todos los tiempos y de todo el mundo, la forma de vida y el momento que nos toca vivir. Ya sea en Bueu o en Mar del Plata los seres humanos tenemos las mismas necesidades, sentimientos y deseos. Lo que refleja esta obra es esa lucha por nuestros deseos, esa pelea con la naturaleza, con Dios y con la vida misma. Todo plasmado desde un punto de vista plástico, con mis imágenes, que son lo que identifica. Todo de una manera bastante figurativa y legible. A veces hay formas abstractas, que son menos legibles, pero que las necesito por un problema estético y para que descansen las otras imágenes. Al final esta escultura es como una historia en prosa.

-La envergadura de la obra impresiona.

-Para mí ha sido un desafío plástico porque yo soy un pintor. Me ha costado mucho trabajo y en toda la obra no hay ningún personaje que sea igual. Sobre el papel quedó terminada el año pasado, pero estuve trabajando sobre ella un año y medio. A veces días enteros. Estoy contento porque creo que al final es justo lo que quería.

-¿Esta escultura es una manera de agradecer a Bueu el hecho de que le diesen su nombre al paseo de Agrelo-Portomaior?

-Cuando le pusieron mi nombre al paseo de la playa me decían que aquel era como un acto apurado. En la inauguración el alcalde dijo que era el principio de algo más importante y fue entonces cuando le hablé de lo que estaba pensando. Contestó que había que pensarlo y ponerlo en marcha. Y efectivamente así fue. Puso todas sus fuerzas, no aflojó ni un minuto. Y aquí está. Al principio nos fuimos encontrando dificultades: costo, gente que lo pudiese hacer? El alcalde es osado y atrevido, no aflojó en ningún momento y por suerte se logró la ayuda de la Diputación y se hizo muy rápido.

-¿Qué puede significar esta escultura para usted y para Bueu?

-Para mí es una obra importante, una obra para exhibir espacio público y exterior. Para Bueu es un atractivo más para su paisaje urbano. Enriquece esta plaza y a la localidad. No todas las ciudades pueden tener algo así, tanto por el costo como por lo que significa. Es una obra realmente importante. No es una piedrita o un monumento para recordar a un prócer o una batalla. Es una obra de arte para un espacio público y a consideración del público.

-¿Qué le parece el lugar elegido para emplazarla?

-Es el mejor. Se pensó en Agrelo, en el paseo marítimo de Bueu, en el polígono industrial? Pero al final consideraron que éste era el mejor lugar. Yo estoy de acuerdo, es el que más me gusta. Es bárbaro. Es una plaza muy grande, todavía fría porque le faltan cosas. Esto puede ser el principio para que se agreguen más elementos y se siga humanizando.

-La inminente inauguración está levantando expectación fuera de Bueu y O Morrazo. En Argentina, donde usted reside la mayor parte del año, hay gran expectación.

-Sí. Pienso que esta escultura, con los medios que hay hoy, va a ser una especie de embajador de Bueu en todas partes. Se convertirá en un símbolo, al igual que la chimenea de Massó que está al fondo.

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