Al menos dos jóvenes palestinos han muerto y otro civil ha resultado herido en la madrugada de este jueves tras ser tiroteados por las fuerzas de seguridad de Israel en Yenín, en el norte de Cisjordania. Fuentes médicas han informado de que los jóvenes son Naim Jamal Al Zubaidi, de 27 años, y Muhammad Ayman Al Saadi, de 26 años.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) habrían iniciado una importante operación en el campo de refugiados de Yenín, por lo que se habrían producido enfrentamientos violentos entre soldados y civiles, ha informado la agencia de noticias palestina Wafa, mientras que, por el momento, las FDI no se han pronunciado. Los soldados habrían asaltado el campamento, desplegando francotiradores en los tejados de las viviendas.

Tras este suceso, los civiles han realizado una marcha cargando con los cuerpos de los fallecidos. Los asistentes, que han recorrido las calles de Yenín, han coreado consignas condenando "los crímenes por parte de la ocupación y exigiendo protección internacional". En consecuencia, las autoridades palestinas han establecido la jornada de este jueves como día de luto, instando a comerciantes e instituciones a adherirse a un paro generalizado.

A estas muertes se suma el fallecimiento de otro palestino, Muhamad Tawfiq Badarneh, de 26 años, que ha sucumbido a sus heridas en el hospital después de que el FDI le disparase en el pecho.

El funeral se ha celebrado en la noche del miércoles, donde los asistentes han coreado consignas patrióticas y han instado a aumentar la resistencia "contra las fuerzas de ocupación". Así, se han pronunciado varios discursos que destacaban la condena de los crímenes y la necesidad de justicia.

Tras esto, el balance de víctimas mortales en Palestina por parte de las Fuerzas Armadas israelíes desde principios ha aumentado a 210. En menos de tres días, ha habido ocho palestinos muertos. El coordinador especial de Naciones Unidas para el Proceso de Paz en Oriente Próximo, Tor Wennesland, alertó durante la jornada del lunes de que "tras décadas de persistente violencia, expansión de los asentamientos ilegales, negociaciones inactivas y profundización de la ocupación, el conflicto está llegando de nuevo a un punto de ebullición". En una comparecencia ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Wennesland hizo hincapié en que "los altos niveles de violencia en Cisjordania e Israel durante los últimos meses, incluidos ataques contra civiles israelíes y palestinos, el aumento del uso de armas y la violencia relacionada con los colonos han causado un grave sufrimiento humano".