23 de abril de 2019
23.04.2019

Una pareja de Pontecesures, entre los 290 muertos de los atentados de Sri Lanka

María González y Alberto Chaves se alojaban en el hotel Kingsbury, uno de los objetivos del ataque

23.04.2019 | 01:04
Alberto Chaves y María González, en una foto cedida por los padres de ella // FdV

La masacre de Sri Lanka producida por los seis atentados simultáneos en hoteles e iglesias ha segado la vida de una pareja de jóvenes gallegos que estaban en la isla pasando unos días de vacaciones. Son, al menos de momento, las dos únicas personas españolas fallecidas en el ataque yihadista que provocó al menos 290 víctimas mortales. María González Vicente, hija única, tenía 32 años, era natural de Pontecesures y había acudido a Sri Lanka a reunirse con su novio, Alberto Chaves Gómez, de 31 años y nacido en Rianxo, pero residente también en Pontecesures, que trabajaba en la India en una filial de la empresa viguesa Profand.

La muerte les llegó en el hotel Kingsbury donde se hospedaban, uno de los tres alojamientos destrozados por las bombas, junto con otras tres iglesias en el Domingo de Resurrección. El Ministerio de Exteriores confirmó su muerte a media tarde de ayer después de que personal desplazado a Sri Lanka desde la embajada de España en Nueva Delhi identificara sin margen de error los cadáveres, proceso en el que resultaron claves los tatuajes. La embajada realiza ahora las gestiones para obtener a la "máxima brevedad" los certificados oficiales por parte de las autoridades judiciales de Sri Lanka.

Los dos eran novios y residían en el concello pontevedrés de Pontecesures, si bien el joven estaba viviendo en la India, donde trabajaba para Profand Vayalat, filial del grupo vigués con presencia internacional Profand dedicado a la pesca, procesado y comercialización de productos de mar.

María González trabajaba, por su parte, en la empresa de su padre, Vestuarios Mayper, en Padrón, especializada en equipación de trabajo y componentes de protección laboral. La joven había ido a visitar a su novio y, en unos días de vacaciones, decidieron viajar a Sri Lanka. Tras varios días de ruta por la isla, al final recabaron en el hotel Kingsbury de la capital, que resultó objeto de las bombas en el atentado en cadena.

Las familias habían tenido el último contacto con la pareja el pasado sábado y el domingo por la noche ya comenzaron a sospechar que algo se había torcido, pero no tuvieron confirmación oficial de las muertes hasta ayer.

El número de muertos en la sangrienta serie de atentados el Domingo de Resurrección en tres iglesias y tres hoteles de lujo aumentó a 290 personas, en una jornada en la que las autoridades declararon un estado de emergencia condicional y culparon de los "ataques suicidas" a un grupo islamista local. La cifra de heridos llegó, por su parte, a los 500.

La magnitud de la tragedia, en una jornada festiva para la cristiandad en la que las iglesias y los restaurantes se encontraban repletos, no se veía en el país desde la guerra civil entre la guerrilla tamil y el Gobierno que finalizó en 2009 tras 26 años de conflicto.

Al menos 32 extranjeros se encuentran entre los fallecidos, entre los que figuran los dos gallegos.

Al menos otros catorce turistas españoles han muerto en cinco ataques terroristas perpetrados en los últimos veinticinco años mientras pasaban sus vacaciones fuera de España. Ocho de estas muertes se produjeron en Yemen, dos en Túnez, dos en Marruecos, una en Egipto y una más en Turquía.

El primero de estos atentados costó la vida al turista Javier Castro González, muerto al estallar una bomba en el Gran Bazar de Estambul el 2 de abril de 1994, ataque que produjo heridas a otros tres ciudadanos españoles.

El atentado en el que más civiles españoles murieron se produjo el 2 de julio de 2007 en Yemen, cuando un terrorista suicida hizo explotar un coche bomba que acabó con la vida de ocho turistas españoles y dos yemeníes.

Los concellos de Pontecesures y Rianxo decretarán hoy sendas jornada de luto. Las condolencias llegaron desde toda España, metida de lleno en la campaña electoral. Entre los que enviaron mensajes de pésame a la familia figuran el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, los líderes del PP, Pablo Casado, y de Ciudadanos, Albert Rivera, así como la presidenta de la Diputación de Pontevedra, Carmela Silva, o el titular de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo.

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