08 de diciembre de 2018
08.12.2018

Más eficiencia y músculo

Quinta entrega del conocido 'SUV' japonés, que incorpora, por primera vez, un sistema híbrido de propulsión y siete plazas

08.12.2018 | 06:31

El CR-V ha sido siempre un modelo muy importante para Honda desde su lanzamiento en 1995. Mejorado en cada generación, ahora el 'SUV' incorpora más tecnología de cara al próximo ejercicio, donde se tendrá que batir el cobre en un segmento que no ha dejado de crecer y que, por ello, está plagado de con- trincantes bien armados.
Con estos mimbres, el CR-V pone toda la carne en el asador incluyendo la tecnología que más de moda está: la híbrida. Pero, sin adelantar acontecimientos, podemos echar un vistazo al sugerente envoltorio de nuestro protagonista, cuya marca, de un tiempo a esta parte, ha creado diseños realmente atractivos y dinámicos (valga el ejemplo del compacto Civic).
Su longitud de 4,6 metros le permite ofrecer un habitáculo amplio para viajes largos y además un maletero que oscila entre los 472 y los 561 litros de carga, dependiendo de la versión. Y esto es porque el nuevo híbrido resta un poco de vano en la trasera, dejando un volumen de 497 litros; las versiones de 7 plazas (por primera vez Honda permite esta configuración para el CR-V) ofrecen con cinco ocupantes 472 litros y el resto puede cargar hasta 561 litros. La vista de esta quinta generación se ha enriquecido con una pantalla para el sistema multimedia de 7 pulgadas, totalmente compatible con los protocolos de los 'smartphones' más vendidos.
El techo solar se puede abrir y tiene la posibilidad de sumar la proyección de datos reflejada delante del concuctor. Hay más elementos de dotación, como los proyectores de Led para todas las funciones, las llantas de hasta 19 pulgadas, la apertura y cierre eléctricos del portón trasero y varios dispositivos de seguridad como la frenada de emergencia con detección de peatones y ciclistas, el aviso de tráfico cruzado al dar marcha atrás, el programador de velocidad activo o el chivato de vehículos en los ángulos muertos.
Por otro lado, la practicidad de su interior no está nada mal con, además de su buen espacio para sus ocupantes y enseres, el desplazamiento longitudinal de 15 centímetros de la bancada central con la opción de siete asientos o la regulación del nivel del suelo del maletero en dos alturas para modular la carga.

ADIÓS AL DIÉSEL
Decíamos que el nuevo CR-V adoptaba una versión a la moda con propulsión híbrida. Una moda que, por otro lado, deja en el camino cualquier vestigio de gasóleo en favor de dos niveles de gasolina (los ingenieros de Honda son maestros en este tipo de motores, aunque también hacían muy buenos diésel). Comenzando por estos dos últimos, parten de un bloque de 1,5 litros de cilindrada sobrealimentado, que
se asocia a un cambio de marchas manual de delicioso tacto y seis relaciones o bien a uno automático de variador continuo que incluye la tracción total (mejorada respecto a la anterior generación). Con el primero el motor rinde 173 CV, mientras que con el segundo la potencia asciende hasta los 193 CV. Los consumos son de 6,3 y 7,1 litros por cada 100 km, respectivamente.
Pero, sin duda la verdadera protagonista es la nueva versión híbrida,que combina, bajo la denominación 'Intelligent Multi-Mode Drive' (i-MMD) un motor de gasolina de dos litros y 145 CV, trabajando en el eficiente ciclo At- kinson, y otro eléctrico de 184 CV, combinados con un acumulador de iones de Litio y otro motor eléctrico que actúa de generador. La potencia conjunta es la oficial de la parte eléctrica, 184 CV, y se puede elegir con la tracción al eje delantero o bien a los dos.
Para esta variante mixta no está disponible el interior de 7 plazas debido al espacio necesario bajo el piso del coche para alojar todos los componentes.En marcha, el Honda CR-V i-MMD Hybrid tiene varios modos de funcionamiento. En el modo EV Drive, el coche se mueve solo con el motor eléctrico y a baja velocidad (en un rango de unos 2 kilómetros); el Hybrid Drive hace que el propulsor de gasolina actúe de generador de energía (a través del segundo motor eléctrico) para recargar el acumulador y para mover el coche a velocidad media; con el modo Engine Drive, el motor de gasolina sí interviene en el giro de las ruedas para conseguir una alta velocidad o una aceleración más fuerte de lo normal. La capacidad de frenada se elige entre cuatro posiciones, así y con un poco de práctica, se puede circular suavemente sin pisar mucho el freno para retener con el consiguiente ahorro en el mantenimiento.
El precio de esta última versión del CR-V híbrida va desde los 34.200 euros con tracción sencilla 4x2 y desde 40.200 euros con tracción total; las opciones de gasolina van desde los 28.500 euros con el motor de 173 CV y desde 35.950 euros con el de 193 CV. Configurado a siete plazas cuesta desde 34.950 euros.

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