Las enfermedades derivadas de infecciones respiratorias siguen sometiendo a una elevada presión asistencial a los diferentes dispositivos de urgencias del área sanitaria de Vigo. Este fin de semana, sin ir más lejos, el Punto de Atención Continuada (PAC), ubicado en la calle Pizarro, vivió un auténtico aluvión de pacientes que acudían con síntomas como fiebre, tos, dolor de garganta.

A la llegada, es una enfermera la encargada de hacer el triaje para valorar la gravedad de los pacientes, es decir, no se atiende por orden de llegada sino en función del estado clínico del enfermo. Posteriormente, es un médico el que atiende. La espera por tanto varió dependiendo del caso, pero hubo pacientes que acudieron con síntomas gripales que relataron a FARO que tuvieron que aguardar unas dos horas hasta ser atendidos.