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Faro de Vigo

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¿Qué harán las academias en verano sin las recuperaciones de septiembre?

La reforma educativa reducirá sus ingresos anuales hasta un 50%

Alumnos y una profesora de la Academia Pazó, ayer, en un momento de una clase matutina Alba Villar

Bajar la persiana o reinventarse con clases de refuerzo o de competencias extracurriculares. Son las dos opciones que tienen encima de la mesa las academias de Vigo este verano. Y es que la reforma educativa LOMLOE –también conocida como Ley Celáa– trae bajo el brazo ya este curso la supresión de los exámenes de recuperación de septiembre y los alumnos podrán pasar de curso tanto en la ESO como en Bachillerato con materias suspensas. Reconocen los profesionales del sector que es un golpe al sector que se traduce en una reducción de los ingresos anuales de hasta el 50% en determinados casos, ya que, de este modo, los jóvenes no tendrán que prepararse en julio y agosto para salvar las asignaturas.

“Posiblemente cierre en verano porque no habrá demanda. Estoy valorando ofrecer cursos de refuerzo, pero no sé si tendrán éxito”, comenta a FARO Abelardo García, responsable de la Academia Abelardo. Avanza que la época estival será “bastante complicada”. Vienen semanas en las que actividad se reducirá considerablemente o desaparecerá. “Soy autónomo, renunciaría a todos mis ingresos durante más de dos meses si no abro, pero tendré que seguir pagando la cuota y el alquiler del local; podría hablar con el casero, pero él no tiene la culpa de esto”, señala antes de criticar la reforma educativa: “Antes, los chavales tenían tiempo de preparar bien las asignaturas suspensas. De este modo, no creo que las saquen bien”.

Jose Pazó, de la Academia Pazó, suma un año trabajando en la preparación de cursos de verano para reforzar materias: corregir deficiencias o avanzar para llegar más capacitado al siguiente escalón. “Llevamos 27 años en esto y sabemos las deficiencias que ofrece el alumnado. Hago esto para mantener los puestos de los profesores, pero no sabemos si habrá demanda. Somos 11”, comenta. Estos cursos, a los que ha acuñado con el nombre Dlogic, tendrán una duración de una o dos semanas y dos niveles: inicial y avanzado. Están dirigidos a jóvenes de ESO, aunque también habrá hueco para estudiantes de 6.º de Primaria y 1.º de Bachillerato. Abordarán conocimientos en matemáticas, física, química y lengua castellana, gallega e inglesa. Otro cambio: hasta este año, las vacaciones eran de 15 días y dos semanas repartidas durante el año; ahora, se concentrarán en verano.

“También seguiremos con los cursos de informática, que engloban mecanografía, procesador de textos y Power Point”, apostilla. En su opinión, los exámenes de recuperación deberían ser en julio para dar margen a los alumnos para estudiar. “En julio, trabajaremos con los estudiantes de la universidad y, además, continúan los cursos para sacar el Celga –la certificación de lengua gallega–. En nuestro caso, la reforma no nos afecta tanto como a otras academias, pero hay profesores que se dedican exclusivamente a ESO y Bachillerato, por eso quiero encontrar la forma de que sigan con nosotros. Quiero mantenerlos”, reflexiona.

Cerrar todo el mes de agosto

Los responsables de la Academia Aristos estudian su hoja de ruta para este verano. Indican que, seguramente, cerrarán en agosto, mantendrán el negocio con actividad hasta finales de julio y retomarán las clases a principios de septiembre aprovechando que los cursos empiezan antes este año –el día 8–. “Al acabar el curso, prevemos que vendrán jóvenes a reforzar materias. Hay estudiantes brillantes de 1.º de Bachillerato que se quieren preparar bien para 2.º porque necesitan una nota alta para entrar en la carrera que quieren. Y también tendremos a los de la universidad, ya que sus recuperaciones son en julio. De este modo, la reforma no nos perjudica tanto. Mantenemos a los cuatro profesores”, explica la directora de la academia, María Paz.

No es mala idea suprimir los exámenes de septiembre, pero lo que no veo bien es que se reprograme el curso en enero"

María Paz - Directora de la Academia Aristos

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Cree que la supresión de los exámenes en septiembre “no es mala idea”. Sí está en desacuerdo con las formas. “Está bien que los chavales tengan el verano para estar con la familia y no centrados en estudiar; les permitirá llegar al próximo curso con ilusión después de hacer un parón. Lo que no veo bien es que se reprograme el curso en enero para adaptar los tiempos”, anota.

En la academia Centro de Estudios Integral, con dos profesores, todavía no han decidido qué hacer en verano. “Dependerá de la demanda”, exponen antes de señalar que la reforma educativa, en este sentido, les afecta “mucho”: “Si nos piden clases de refuerzo, que no creo, abriremos en julio y puede que cerremos en agosto para volver en septiembre al empezar el curso antes este año en los institutos. Vamos al día”. Creen que la supresión de las recuperaciones en septiembre es “mala idea”. “Hay que esperar a los resultados, pero se pretende que los estudiantes repasen en 15 días las materias en clase mientras otros chavales ya han aprobado. No le vemos mucho futuro. Ojalá nos equivoquemos y sea bueno para ellos”, añaden.

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