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Faro de Vigo

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Los pisos turísticos de Vigo y su área rozan el lleno hasta enero por el tirón de las luces

Muchas personas aprovecharon los descuentos ayer para anticipar las compras de Navidad. Ricardo Grobas

Después de un 2020 marcado por las restricciones de movilidad, los cierres perimetrales y otras medidas tomadas para impedir al máximo los contagios, este final de año empieza a parecerse ya a los anteriores a la pandemia. Pese a que la sexta ola empieza a mostrar datos preocupantes, lo cierto es que la ciudad afronta unos dos meses absolutamente apoteósicos a nivel turístico por el tirón de las luces de Navidad. Si encontrar una habitación en hoteles de Vigo para el próximo puente de la Constitución es difícil, casi lo es todavía más lograr un alojamiento en lo que se conocen como viviendas de uso turístico y que se han puesto tan de moda en los últimos años a través de plataformas como Airbnb.

Es más, estos pisos vacacionales están “prácticamente llenos” hasta después de la cabalgata de Reyes. Y no solo en Vigo. En municipios del entorno como Nigrán, Baiona, Redondela o Cangas la ocupación supera ampliamente el 90% hasta mediados de enero. “Las previsiones son fantásticas. Nadie quiere quedarse sin venir a ver las luces de Vigo, asegura Dulcinea Aguín, presidenta de la Asociación de la asociación de viviendas turísticas de Galicia (Aviturga).

Una de las claves, apunta Aguín, es que los precios se han mantenido estables y los propietarios no han subido el coste de los alquileres vacacionales aprovechándola atracción de las luces de Vigo y las previsiones de una explosión de la demanda turística. “Se están manteniendo los precios, no hemos notado que los propietarios se hayan aprovechado de este momento”, explica Aguín.

Las zonas más demandadas en Vigo son obviamente las más céntricas, como el entorno de Porta do Sol, el Casco Vello o la Alameda, donde los precios son también más caros. Pero en estos entornos ya es imposible conseguir un piso turístico, especialmente los fines de semana. Porque es donde se ubican las grandes atracciones de la navidad viguesa, como el árbol gigante, el tiovivo, el mercado principal y la noria.

La procedencia de los visitantes es de lo más variadas: desde todos los puntos de Galicia y prácticamente de España, especialmente de comunidades como Asturias, Cantabria, Madrid o Castilla y León, pero también turistas extranjeros que llegan desde las islas británicas, Alemania, Italia y por supuesto Portugal. De momento, la normativa actual no obliga a los pisos turísticos a exigir a los huéspedes ningún certificado de vacunación o una PCR negativa, por lo que esta circunstancia también está animando el movimiento turístico en estos alojamientos.

Por otro lado, Aviturga ha detectado desde el pasado verano un alto porcentaje de nuevos pisos turísticos en el mercado, y por eso se ha decidido a lanzar una nueva campaña para que todas las viviendas que se ofertan para alquiler vacacional cumplan con los requisitos legales exigibles. “En caso de incumplimiento, las sanciones que impondría la Xunta son cuantiosas. Estamos hablando de multas que superan los seiscientos euros frente a un gasto de legalización que no llega a los sesenta. No vale la pena correr ningún riesgo. Y eso sin olvidar que los propietarios tenemos que avanzar en la senda de la profesionalización y cumplir con todas nuestras obligaciones”, apunta Dulcinea Aguín.

El problema de la regularización de viviendas turísticas se centra en comarcas como el Morrazo y por lo general el conjunto de la provincia de Pontevedra, también la ciudad olívica, donde hay un mayor volumen de alquileres vacacionales.

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