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Helena Cortés Gabaudán | Premio Nacional a la Mejor Traducción 2021 del Ministerio de Cultura

“La intolerancia y el odio ya se trataron de superar desde la literatura hace siglos”

“Esta obra de Goethe es una demostración de que el diálogo de civilizaciones es posible”

Helena Cortés, con un ejemplarde su obra, en su despacho del campus.

Helena Cortés, con un ejemplarde su obra, en su despacho del campus.

La profesora e investigadora de la UVigo acaba de recibir el Premio Nacional a la Mejor Traducción con “un gran reto filológico”, según ha reconocido el propio jurado, al traducir por primera vez al español “El Diván de Oriente y Occidente”, donde Goethe fusiona ambas culturas basándose en la poesía persa. El reconocimiento ha sido “una gran sorpresa” para Helena Cortés, que se reconoce “llena de alegría” por ayudar a difundir esta obra.

–Recibir un premio de este calibre es una motivación excelente para comenzar el curso.

–Es lo que pensé yo. Qué buen comienzo de curso. A ver si sigue así (risas) El ministro Miquel Iceta me llamó ayer [por el lunes] para comunicármelo y ha sido una gran alegría.

–¿Ha traducido la obra para una editorial o se trata de un trabajo académico?

–Una de mis principales actividades como investigadora es la traducción. Soy germanista y he dirigido gran parte de mi trabajo por ahí. Hago traducciones bastante complejas de obras clásicas y las acompaño siempre de estudios introductorios, notas... Es decir, de un aparato filológico. No son solo traducciones a pelo. Suponen un trabajo de investigación que también muestro. Y la obra que ahora han premiado la publicó en 2020 La Oficina de Arte y Ediciones, una editorial de Madrid con la que tengo mucha relación desde hace años.

–Ha traducido una obra que es Patrimonio de la Humanidad.

–Efectivamente. El manuscrito de Goethe es Patrimonio de la Humanidad. Y lo eligieron porque la obra tiene un valor simbólico muy grande como diálogo de civilizaciones y fusión cultural. Constituye una especie de demostración palpable a través de una obra de que el diálogo de civilizaciones es posible si uno quiere. En Alemania tiene mucha importancia simbólica.

–Este mensaje de que la convivencia o la alianza de civilizaciones es posible parece resultar hoy más necesario que nunca.

–Es muy necesario y ya Goethe lo había notado, demostrado y hecho. Realmente es una obra de fusión cultural publicada en 1819. Por eso tiene una enorme trascendencia simbólica. De hecho, se sigue usando como símbolo. Por ejemplo, la orquesta que fundaron en 1999 Daniel Barenboim y Edward Said para trabajar por la paz entre israelitas y palestinos lleva el título de esta obra, se llama Orquesta West-Eastern Divan. Todo el mundo, por lo menos, el germánico y el anglosajón, conoce el enorme simbolismo de la obra.

–¿Y en España?

–No. No es nada conocida. Por eso quise darla a conocer. Sí lo es mucho Goethe y otras obras suyas son muy leídas y traducidas. Pero ésta se ha quedado un poco en segundo plano. No es que sea para el gran público, aunque tampoco me parece tan difícil de leer. Pero resulta compleja porque es muy curiosa, muy original y tiene muchos planos de lectura distintos. Para empezar, mezcla verso y prosa. Tiene una parte que son doce libros en verso y otra de anotaciones y tratados en prosa donde trata de explicar lo que ha hecho en el libro en verso. Tal vez provoca un poco de temor inicial y por eso no ha tenido tanta trascendencia hasta ahora.

–Su traducción facilitará ese acercamiento.

–Nunca me limito a traducir, salvo excepciones, sino que hago siempre estudios introductorios, notas… para que quien lea las obras disponga de mucho material y apoyo. Yo garantizo que si se lee todo lo que he incluido, la obra de Goethe se entiende perfectamente. Doy todas las explicaciones para poder ir entendiendo todas las referencias y toda esa fusión cultural que va haciendo Goethe y que es muy sofisticada. Me parecía importante que no fuese simple traducción, sino un estudio que ayude a entender la obra también.

Johann Wolfgang von Goethe

–Como experta en Goethe, ¿tenía ganas de traducir esta obra?

–Sí. En 2019 se hicieron muchas celebraciones en Alemania por el bicentenario de la obra. En Weimar se inauguró un monumento muy bonito de dos sillones de piedra vacíos que se miran el uno al otro. Son oriente y occidente, Goethe y el poeta persa Hafiz sobre el que se basa. Simbólicamente, esos sillones vacíos pero llenos de concordia se están mirando y dialogando. Y entonces pensé que tenía que darla a conocer en España, que había que hacer algo. Y ahí está.

–El Premio Nacional también contribuirá a difundirla.

–Me ha hecho mucha ilusión, ya no solo por lo que supone para mí como traductora, sino por dar a conocer esta obra a muchas más personas. .

–Estos galardones ayudan también a recordar el valor y la necesidad de las humanidades.

–Efectivamente. Y que no son solo estudios muertos sino que a través de la literatura y las lenguas en esta facultad se aprende, por ejemplo, que la fusión cultural es posible y que esto ya se dijo hace siglos. Siempre creemos que lo acabamos de inventar todo y, en general, ya estaba todo inventado. Lo vas viendo plasmado en las obras y esto te abre los ojos a cosas muy importantes que no son pura literatura como el componente oriental que existe en occidente y cómo es posible entrar en diálogo como hizo Goethe. Para eso valen las humanidades. No se trata de saberse de memoria nombres de autores, ni mucho menos, es otra cosa. Es entrar en un diálogo con la cultura, que es muy importante.

–Nuestros problemas actuales ya lo fueron hace siglos.

–Exacto. Creemos a veces que ya hemos evolucionado y superado algunos problemas. Y vuelven a estar ahí los mismos: intolerancia cultural, odio entre países o razas. Problemas que ya se habían tratado de superar en la literatura y sobre los que ya hablan muchas obras.

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