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Faro de Vigo

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Coronavirus en Vigo

Medio mapa del área, en rojo por el COVID

Playas cuadriculadas. El Concello de Vigo activó ayer el sistema de cintas de colores antiCOVID en los dos principales arenales del municipio: Samil y O Vao. El dispositivo establece cuadrículas –delimitadas en rojo– y zonas de paso –en blanco–, para distribuir la afluencia de gente. | MARTA G. BREA

Hace menos de un mes, el 22 de junio, el área sanitaria de Vigo acariciaba los niveles de “nueva normalidad” –con 25 nuevos diagnósticos por cada cien mil personas a dos semanas– por primera vez desde agosto del año pasado. Pero duró poco. Solo un día. Empezó entonces la escalada de esta quinta ola, tan vertiginosa que hoy la curva sube casi en vertical. Así es que la comarca lleva cuatro días en riesgo extremo de transmisión. Ha pasado de un extremo a otro de la escala en solo tres semanas.

La mitad de los 26 municipios que la componen están en riesgo extremo. La peor situación es la de la ciudad, con 450 nuevos diagnósticos de COVID por cien mil habitantes a 14 días. En las últimas 24 horas, su incidencia ha subido 55 puntos. El incremento medio en la última semana ha sido de 37 puntos. Por ello, no es de extrañar que hoy mismo alcance su máximo histórico –484, el 2 de febrero–, ya que ayer solo le separaban 34.

Los otros doce en peor situación epidemiológica son, por este orden, Oia (426), Redondela (359), Nigrán (339), Tomiño (333), Tui (287), Mos (286), Porriño (282), Gondomar (273), O Rosal (273), Moaña (258), Fornelos de Montes y Mondariz Balneario –entre 250 y 500–.

Un peldaño por debajo, en riesgo alto de transmisión del SARS-CoV-2, están otros siete: Baiona (231), Salceda de Caselas (186), Cangas (162), Salvaterra do Miño (153), As Neves, A Guarda y Pazos de Borbén –entre 125 y 250–.

Solo hay cuatro municipios por debajo de estos preocupantes niveles de transmisión. En medio están Ponteareas (140), A Cañiza y Mondariz –entre 50 y 150– y Covelo esta en bajo –entre 25 y 50–. Entre los cuatro solo aglutinan al 6% de la población del área.

Los nuevos casos detectados el viernes en el área batieron un nuevo récord en esta ola. Ascendieron a 320 y es también la cuarta mayor cifra en toda la pandemia.

Segundo positivo en UCI

La importancia de la incidencia a la hora de establecer restricciones ha perdido peso a favor de la presión asistencial. Ayer se reducían en dos los pacientes ingresados con COVID en planta de los hospitales vigueses, hasta 15. Sin embargo, subían a dos las personas en estado crítico. Una mujer ha dado positivo tras ser operada en el Álvaro Cunqueiro. A su ingreso, la PCR era negativa. Desde el Sergas señalan que duda si se trata de “un positivo antiguo o un falso positivo” por lo que se le ha efectuado una nueva prueba. Como medida de precaución, se cribará al personal de la planta en la que se encontraba.

La noche del viernes al sábado fue la primera en la que los locales de ocio nocturno de la ciudad tuvieron que solicitar PCR o el certificado de vacunación completa para permitir la entrada –en Redondela y Salceda llevan ya una semana–.Agentes de la Policía Local detectaron que diez locales de ocio nocturno optaron directamente por no abrir sus puertas.

Además, los agentes de servicio denunciaron a dos locales por incumplimiento COVID y a otro más por cerrar después de las tres de la madrugada.

Detectaron presencia de personas en la calle en los jardines de As Avenidas, en Plaza de Compostela, en el Castro, A Pedra, Teófilo Llorente, calle Irmandiños, entorno de la iglesia Santiago de Vigo y paseo de Bouzas. Las controlaron para evitar botellones.

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