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Ingenieros con el don de la palabra

Dos alumnos de Industriales obtienen la plata en la Liga Española de Debate Universitario para carreras STEM

Guillermo y Raquel en la final

Guillermo y Raquel en la final FdV

El desarrollo tecnológico precisa de profesionales especializados en su campo, pero también capacitados para trabajar en equipo, defender proyectos en público y exponer sus ideas, no solo a especialistas, sino también a cualquier ciudadano de a pie. Y las batallas retóricas son el mejor campo de entrenamiento. Dos alumnos de la UVigo se acaban de alzar con el segundo puesto en la Liga Española de Debate Universitario (LEDU) para estudiantes de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM) entre 14 equipos de todo el país.

Raquel Fernández Vieitez y Guillermo Fernández Sánchez son alumnos del último curso de Ingeniería Electrónica Industrial y Automática y apenas llevaban 6 meses de entrenamiento cuando se enfrentaron a las primeras rondas. A ella le tocaba la introducción de los temas y la conclusión de todo el debate y él era el encargado de refutar los argumentos del equipo contrario. “Al principio, los dos estábamos como flanes pero después vas ganando seguridad. Raquel ha sido la compañera perfecta y me daba mucha tranquilidad. Antes de empezar estaba muy motivado porque quería demostrar lo mucho que habíamos trabajado”, comenta Guillermo.

Un momento de la final FdV

Ambos descubrieron la asociación estudiantil Debate Retórica a principios de curso y decidieron apuntarse para mejorar las competencias transversales. “Es importante saber hablar en público y desarrollar un tema. Tanto si eres de una carrera de letras como de una ingeniería. No todo el mundo es experto en tu campo y debes ser capaz de explicar algo sin importar el nivel de la otra persona. El torneo nos ha venido genial en este aspecto”, subraya Raquel.

“Es una oportunidad para reforzar estas habilidades y te aporta muchísimo de cara a tu futuro profesional. Ganar seguridad es clave en el mundo laboral. Debería formar parte del plan de estudios en el colegio o ser una actividad extraescolar”, defiende Guillermo.

Guillermo Fernández Pablo Hernández Gamarra

La LEDU se creó en el 2000 y este año estrenó la versión STEM para las ocho universidades españolas con una Cátedra Telefónica. Vigo quedó en el segundo puesto junto con Carlos III de Madrid y Pompeu Fabra y la Politécnica de Madrid se alzó con la victoria y un pase para competir en la liga absoluta.

“Nuestra participación fue un poco inesperada, pero nos preguntaron si queríamos participar, nos gustó mucho que los temas fuesen tecnológicos y nos animamos para poner en práctica lo aprendido gracias a nuestros tutores, que nos han dedicado su tiempo”, destaca Raquel de sus “maestros” Santiago Janeiro y Andrea Noche, estudiantes de Ingeniería de Telecomunicación y el máster de Oceanografía.

Raquel Fernández Pablo Hernández Gamarra

Para la final se eligió un tema candente, “¿Estamos protegidos personal y socialmente frente al control de los algoritmos?”, y al equipo vigués le tocó defender que sí. “Argumentamos que los logaritmos no tienen consciencia y que cualquier error es originado por el hombre. Es cierto que éste puede intentar ejercer un control, pero hay unas leyes que regulan su comportamiento. Y confiamos en que estas herramientas funcionan y que se irán desarrollando y actualizando a media que la tecnología avance”, señala Raquel.

Torneo virtual

Todo el torneo se desarrolló de forma virtual y con mascarilla, de forma que el lenguaje no verbal se vio muy limitado, pero los aspirantes tuvieron que demostrar su capacidad para mantener el ritmo y un buen tono de voz para hacer llegar su mensaje. Raquel destaca la labor que llevaron a cabo a la hora de “organizar ideas para dejarlas claras desde el principio y establecer un discurso”.

“Ser refutador supuso todo un reto por la capacidad que implica de improvisación, pero me encantó. Fue increíble y la satisfacción que tienes cuando sales de una pregunta del otro equipo es enorme. Para esto fue clave el trabajo previo con Raquel para tener previstas todas las ideas que nos podían enfrentar y contar con suficientes argumentos para rebatirlas”, añade Guillermo.

Al final, el tándem de la Politécnica se impuso, pero los vigueses aplauden su competición. ”Las dos eran muy buenas. Se merecieron la victoria. Algo que nos ha gustado mucho del torneo ha sido el respeto y el compañerismo entre todos”, destaca Raquel, que confía en mejorar el puesto en la siguiente edición. “La satisfacción de estar en la final ya es muy grande. El año que viene hay que repetir ¡y a ganar si se puede!”, anima entre risas.

Raquel y Guillermo, en Industriales. Pablo Hernández Gamarra

Todas las rondas están colgados en Youtube y podrían servir de ejemplo para futuros debates políticos, donde la argumentación cada vez brilla más por su ausencia. “Para llegar a un acuerdo es clave ponerte en el lugar del otro. Me gustan ese tipo de debates, no los que se convierten en un patio de colegio en los que cada uno ataca e infravalora las ideas del otro”, lamenta Guillermo.

A él no le tira la política, aunque tampoco cierra la puerta definitivamente –”Nunca se sabe”, bromea”–, y le gustaría enfocar su futuro al ámbito de la tecnología persuasiva para acercarla a las personas. De nuevo, tecnología y humanidades de la mano.

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