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Distintas culturas, un idioma en común

Desde la izquierda, la polaca Julia, el iraní Vahid, la ucraniana Olga, los griegos Fotis y Alexandros, el profesor Manuel Gil Marta G. Brea

La Escuela de Idiomas aglutina en su clase de Español a estudiantes de Grecia, Croacia, Irán Polonia o Ucrania

“Playa”, “vacaciones” o “almohada”. A priori semejan tres palabras más, fácilmente incluidas en cualquier conversación, sin mayor transcendencia. Para Magdalena, Hiba y Alexandros son sus vocablos favoritos en castellano. Así lo cuentan todas las semanas en sus clases de la Escuela de Idiomas de Vigo cuando su profesor de Español, Manuel Gil, los llama a presentarse. “Nos gusta empezar así las clases, quiero que se conozcan y que puedan conectar entre ellos también, no solo con el idioma”, relata el docente.

Por las instalaciones de Martínez Garrido discurren a diario cientos de estudiantes que buscan aprender y dominar una segunda lengua; Alemán o Francés para desarrollar sus currículos o los cursos más avanzados de Inglés para optar a puestos de mayor responsabilidad. Pero en otros casos, poder mantener una conversación con el compañero de al lado, los amigos de la pareja o progresar académicamente es la razón que mueve, este año, a una veintena de alumnos a cursar Español para extranjeros. Es el sexto idioma con más demanda de alumnos, cuenta con hasta diez grupos diferentes y cada año medio centenar de estudiantes logran su certificación. “Yo estoy realizando estudios de Doctorado aquí y el manejo del español me va a ayudar”, cuenta Julia, natural de Polonia, desde su clase de nivel B1.

“Todos aprendemos de todos, pero solo en castellano”, dice Gil

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Manuel Gil, a la izq., junto a sus alumnos de Español: Vahid, Julia, Hiba, Fotis, Olga y Alexandros. MARTA G. BREA

Polonia, Grecia, Croacia, Irán, Siria o Ucrania son algunas de los países de nacimiento de estos estudiantes, un crisol de culturas.

Es precisamente la miscelánea cultural que refleja esta aula lo que enriquece el aprendizaje. “Todos queremos aprender de todo. Para nosotros solo existe un idioma: el español. A veces pues necesitamos manejarnos en inglés, pero si no en español, es la mejor forma de sacar lo mejor de uno”, explica Gil.

  • “De Vigo me quedo con sus playas y sus gentes; muy amables”

    Hiba - Natural de Siria

  • “Mi pareja trabaja aquí y gracias al teletrabajo pude venir”

    Alex - Natural de Grecia

Además de esta coincidencia en la lengua a estudiar, también señalan casi al unísono su mayor dificultad: la gramática. “Los pronombres, el lo, el la, los verbos...”, apuntan. Sin embargo, tal y como cuenta el griego Fotis, un estudiante de cocina que recaló en Vigo por amor, “escribir es mucho más fácil que hablar; cuesta pensar y dar con las palabras”, comenta al resto de sus compañeros. Olga, natural de Ucrania, da con clave: “Los españoles hablan muy rápido”, razona.

Junto a estas dificultades, señalan lo contentos que están en la ciudad, y también casi por unanimidad, destacan sus playas como lo más bonito de Vigo. “La gente es muy agradable, muy amable; y sus playas muy bonitas”, aprecia Hiba, nacida en Siria.

  • “Llegué a Vigo por mi pareja y ahora estudio aquí cocina”

    Fotis - Natural de Grecia

  • “La gente habla muy rápido; entre eso y los pronombres...”

    Olga - Natural de Ucrania

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