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Los orientadores escolares detectan casos de "ansiedad" ante la idea de otro encierro

Estos profesionales, más psicólogos que docentes en la pandemia, trabajan la salud mental de los alumnos para prevenir problemas - Hasta el 40% de los menores sufren por el coronavirus

Un grupo de alumnos del IES Valladares, junto a su tutora al inicio del curso escolar.

Un grupo de alumnos del IES Valladares, junto a su tutora al inicio del curso escolar. // José Lores

Atajar problemas o dificultades de aprendizaje, tratar la desmotivación del alumnado, prevenir el abandono escolar, abordar diferentes itinerarios académicos o laborales... El papel de los orientadores escolares -un profesional a medio camino entre la docencia y la psicología- abarca multitud de competencias, si bien la peculiaridad de este curso motivó un giro en sus facultades: el acompañamiento emocional del alumno y su preparación para un (posible) nuevo confinamiento se han vuelto prioritarias. "Lo primero que hemos hecho con el alumnos es trabajar en sus emociones, en cómo vivieron o están viviendo esta situación anómala", explica Hipólito Puente, orientador del IES Álvaro Cunqueiro.

En este instituto de Coia, emplearon las primeras tutorías del curso para realizar entre los estudiantes un cuestionario que refleje su estado emocional tras meses encerrados y su reincorporación a las aulas y contacto con los compañeros. "Hicimos una primera sesión abordando los temores o experiencias negativas que afectaron al alumnado, sobre las emociones o sentimientos que provocaron en ellos. Con el cuestionario queríamos averiguar su estado emocional tras el confinamiento. Aún acabamos de recogerlos ahora y faltan algunos por leer, pero en torno al 30-40% de los alumnos muestran sentimientos negativos sobre el campo emocional, algunos por factores externos, pero la mayoría por esta situación de coronavirus", amplía Puente, también vicedecano del Colexio Oficial de Psicoloxía de Galicia.

En el IES de Teis, conscientes también de que el inicio de las clases todavía es reciente, apuran las primeras jornadas para trabajar de una manera virtual en el aula al no descartar la posibilidad de un nuevo confinamiento. "En la programación para este año se conjugan ambos modelos, el presencial y el virtual dentro del aula, por ello los profesores nos estamos dedicando a fomentar este aprendizaje telemático", señala una de las orientadoras del instituto vigués. En cuanto al trabajo emocional con el estudiantado, destaca que desde su departamento se realiza una atención "individualizada" de cada caso para atender posibles consecuencias como ansiedad, miedo o angustia. "Atendemos a todos aquellos con crisis de ansiedad o que presenten en algún momento malestar emocional, a través de las tutorías vamos a trabajar en ello. De momento no han surgido casi casos pero hay que prevenirlos", destacan.

En el caso del IES Carlos Casares e IES Politécnico de Vigo, la línea didáctica del departamento de orientación escolar sigue por la misma dirección. "El alumnado está adaptándose al nuevo funcionamiento de los centros; les cuesta mucho más arrancar con todo y por ello en las tutorías se está trabajando mucho el factor emocional. Hacemos hincapié en la visualización de cortos que potencien las emociones, dinámicas de cohesión local que eviten el contacto físico, etc. En los alumnos de 2º de Bachillerato sí que notamos más casos de ansiedad por un posible confinamiento, si aparecen positivos en el centro; hay que tranquilizarlos", explica la orientadora de este último. En el caso del primero, reconocen que el alumno "está todavía situándose ante la excepcionalidad del curso".

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