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El laboratorio que analizará el disco duro de Déborah colaboró en el caso Diana Quer

Los expertos solicitarán que el dispositivo se traslade a sus instalaciones tras no ser posible hacer el clonado en el juzgado

Los peritos (i.), ayer, con José y Rosa, hermanos de Déborah.

Los peritos (i.), ayer, con José y Rosa, hermanos de Déborah. // J.L.

Junto a la reabierta instrucción judicial en marcha, los familiares de Déborah y sus abogados han emprendido sus propias pesquisas paralelas para tratar de dar con cualquier pista que ayude a esclarecer lo que le ocurrió a esta joven viguesa en 2002, cuando, tras desaparecer de camino a su casa desde Samil, fue hallada muerta, desnuda y rodeada de pistas falsas a 40 kilómetros de allí, en O Rosal. Ayer era un día importante en el Juzgado de Instrucción 2 de Tui. Junto a la declaración de una testigo, se iba a proceder al clonado del disco duro clave del ordenador de la víctima por parte de la Guardia Civil y en presencia de dos informáticos forenses contratados por la familia. Pero dada la antigüedad del dispositivo y los problemas que ya presentaba en su día este modelo, no fue técnicamente posible. Hubo un "fallo fortuito" en el proceso, en palabras de estos peritos que viajaron desde Madrid. Pero la información que contiene el equipo no se perdió, por lo que ahora solicitarán a la jueza que autorice el traslado del disco duro a su laboratorio para que, con todas las garantías para preservar la investigación judicial y con medios avanzados, se haga allí el proceso de recuperación de datos y el "copiado" de la información que contiene. "De la que se ve y de la que no se ve", afirman.

Los informáticos forenses que trabajan para la familia de Déborah son de Lazarus Technology, laboratorio con gran experiencia en causas judiciales. Colaboraron por ejemplo con la Guardia Civil en el caso Diana Quer, tras el hallazgo del Iphone de la joven, y recibieron una condecoración del mismo cuerpo policial por su labor en un asunto de pornografía infantil. Ahora, en el caso Déborah, su labor será desentrañar la información del disco duro del ordenador de la joven, dispositivo que la Policía Nacional tenía desde 2006 pese a que los datos no se trasladaron al juzgado hasta 2019.

"Lo que queremos buscar es toda la actividad de las fechas previas a la desaparición [de Déborah], los registros de comunicaciones entrantes y salientes", explica Manuel Huerta, director del departamento de informática forense de Lazarus y uno de los expertos que estuvieron ayer en Tui. "¿Qué tipo de información? Pues por ejemplo registros de emails o de contactos por aplicaciones de mensajería que se usaban en aquella época, como Messenger", dice. Tras el análisis, se contextualizarían las posibles evidencias que se hallasen para trasladarlas a la investigación policial y judicial.

Huerta incide en la importancia de que el disco duro, con todas las garantías, se pueda llevar al laboratorio donde trabajan para hacer allí el copiado: "Tenemos uno de los laboratorios de recuperación de datos más grandes de Europa". La familia les entregó otros dos discos duros del mismo ordenador, pero el clave, por ser de la época de la desaparición, es el que está en el juzgado.

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