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Faro de Vigo

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Una vecina de Vigo, a juicio por intentar matar a la novia de su ex y encubrirlo como suicidio

La Fiscalía pide para la acusada 7 años y medio de prisión por un delito de asesinato en grado de tentativa

La acusada, a su llegada a los juzgados de Vigo el día de su detención. // Alba Villar

La mujer detenida hace algo más de un año por la Policía Nacional cuando intentaba matar a la novia de su exmarido en un piso de la avenida de Martínez Garrido, crimen que pretendía encubrir como si se tratara de un suicidio con pastillas sedantes, será juzgada en la Sección Quinta de la Audiencia con sede en Vigo el próximo día 21 de septiembre.

La Fiscalía acusa a M.M.B. de un delito de asesinato en grado de tentativa y pide que sea condenada a 7 años y medio de prisión. Propone también al tribunal que dicte una orden de alejamiento que le impida acercarse o comunicarse con su víctima durante un plazo de diez años. En cuanto a la responsabilidad civil, solicita una indemnización de 16.580 euros por las lesiones y secuelas causadas, así como el pago de todos los gastos médicos, farmacéuticos, de transporte e indumentaria que se acrediten. A ellos se sumará la pérdida económica que demuestre por los días que no pudo trabajar.

Los hechos tuvieron lugar en julio de 2019. Sobre la una de la madrugada del 1 de julio, la víctima regresaba a su casa al concluir su jornada laboral en la cafetería familiar de O Calvario. Subió en el ascensor a la quinta planta, donde residía. Cuando abría la puerta de su piso, la exmujer de su novio la abordó por sorpresa por la espalda, la intimidó con un cuchillo de grandes dimensiones y sin que pudiera reaccionar la introdujo en la vivienda diciéndole: "Tenemos que hablar" .

Dentro de la casa M.M.B. , que llevaba puestos unos guantes de látex previsiblemente con la intención de no dejar huellas, intimidó a su víctima con el cuchillo y le exigió las llaves y el teléfono móvil. Cerró la puerta de la vivienda por dentro y tras ordenarle que desbloqueara el teléfono, le quitó el sonido y llevó a la mujer hasta la cocina, según recoge el escrito de acusación.

La historia de terror acababa de comenzar. La agresora ordenó a la dueña de la casa que cogiera un vaso de agua y se dirigieron al cuarto de baño. Allí, cerró la puerta, sacó un blíster de pastillas y mientras abría el grifo para llenar la bañera de agua la obligó a desnudarse y a tomarse los sedantes. La víctima empezó a pedir auxilio mientras su agresora le metía las pastillas en la boca. La mujer consiguió esconderlas bajo la lengua y en un momento dado se tapó la cara con las manos y las escupió al bidé. M.M.B insistía para que se metiera en el agua y, para evitar que gritara, arrancó una cinta de la cortina de la bañera y trató de metérsela en la boca, según la acusación. El fiscal sostiene que la víctima, al ver que no tenía escapatoria, se abalanzó sobre la exmujer de su novio, quien le clavó el cuchillo en el muslo izquierdo, por lo que comenzó a sangrar abundantemente. La mujer herida, entre sollozos, pedía a la otra que llamara a una ambulancia.

El ruido del agua en la bañera y los sollozos alertaron a una vecina, quien llamó a la Policía Nacional. Cuando los agentes llamaron a la puerta nadie les abría. Pero oyeron sollozos ahogados y a una mujer que pedía auxilio: "Socorro, me tiene secuestrada y me ha dado un vaso de agua con pastillas". Al grito de ¡Abran, policía! , empezaron a dar patadas a la puerta para derribarla, momento en que la agresora abrió. Tenía la ropa manchada de sangre y un bolso en la mano. Detrás de ella, la víctima sangraba mucho y les advirtió: ¡Cuidado, lleva un cuchillo en el bolso. Intentó matarme!

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