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El plan anticuestas de Vigo suma aliados

El Concello ya tiene el proyecto para el ascensor que unirá la Praza Estación con Vía Norte: costará medio millón

Vigo es un plano inclinado, sí. Las calles y avenidas empinadas le han valido el sobrenombre de la ciudad de las cuestas, que cada vez es menos un estigma, si es que alguna vez lo fue. Sobre todo, con la extensión capilar de los proyectos del Vigo Vertical en varios rincones de la ciudad. Los ascensores, rampas y escaleras mecánicas no suprimen las cuestas, pero sí las barreras. Donde antes un talud multiplicaba las distancias y ponía una frontera entre barrios, esto es, entre cientos de vecinos apenas comunicados, un elevador, una rampa o unas escaleras mecánicas los aproximó. Porta do Sol, Torrecedeira o, pronto, Gran Vía, son avanzadilla de esta idea que el Concellone ubica en la vanguardia de la movilidad sostenible europea, a la que le quedan ejemplos por ofrecer. Entre ellos, unas escaleras mecánicas en la calle Talude (junto al Colegio Mariano) o el Colegioascensor de la Praza Estación, entre Urzáiz y Vía Norte, donde desembocará en el futuro el diseñado por Thom Mayne desde la zona de Rosalía de Castro.

El elevador de Urzáiz se ubicará a un lado de la entrada al complejo comercial e intermodal de Vialia, en estos momentos en ejecución. Permitirá salvar unos 12 metros de desnivel y, en la praxis, conectar el entorno de la estación, el gran centro de la ciudad, con Vía Norte. Su presupuesto ronda el medio millón de euros.En poder del Ayuntamiento ya están los diseños de esta solución, que localizan la entrada en la parte derecha del acceso a Vialia, en una Praza Estación que está llamada a ser un punto de encuentro de vecinos y visitantes, en la que se darán la mano lo nuevo (el complejo intermodal) y lo histórico (la antigua fachada de la terminal de Urzáiz, declarada BIC). Para su instalación, será necesario ampliar la acera unos 230 metros cuadrados.

Y no será este el único ascensor junto a la intermodal. El otro será el que la vincule con las zonas de Areal, Rosalía de Castro y García Barbón, pero su caso estará diseñado por el norteamericano Thom Mayne, arquitecto premio Pritzker y responsable del diseño -en forma de buque- del complejo Vialia. Se localizará en las traseras de las Torres Ífer y, según lo previsto, una pasarela lo ligará a Vía Norte. A este proyecto el Ayuntamiento se dedicarán unos 200.000 euros.

Conectar Urzáiz

Sin abandonar Urzáiz, pero unos 500 metros más arriba, el Concello impulsará una nueva actuación del Vigo Vertical. Si las escaleras de Porta do Sol conectan el kilómetro cero vigués con Praza do Rei; o un ascensor Camelias con Menéndez Pelayo, y más recientemente, otro ascensor Torrecedeira y Pi i Margall, lo próximo será acercar Urzáiz con el perímetro de Couto de San Honorato y San Roque, a través de unas escaleras mecánicas en la rúa Talude, anexa al Colegio Mariano.

La actuación, adelantada por FARO, contará con un presupuesto de 1,5 millones para financiar dos partes. Una: la renovación de las actuales escaleras a nivel de diseño, materiales y elementos de protección, dado que se halla en estado deteriorado. Y dos: se instalarán unas mecánicas con cubierta transparente y arcos de acero inoxidable para propiciar un acercamiento entre los vecinos de uno y otro lado, especialmente de aquellos más mayores con problemas de movilidad. Al final,se salvará un talud de 7,66 metros.

Entre los planes del Concello está en financiar estas obras con las "docenas y docenas de millones" que, tal y como ha expresado Abel Caballero, corresponderán a Vigo del fondo de 5.000 millones pactado entre la FEMP y el Gobierno para el uso de los ahorros municipales, aún pendiente de la aprobación del Congreso. Mientras, estos y otros proyectos acercan al Ayuntamiento a una inversión de 20 millones de euros en el Vigo Vertical para derruir más barreras.

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