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Primera comunión, primera tanda

Las parroquias programan las ceremonias en varios días, no hay lecturas y no se da la paz

Los niños que recibieron su Primera Comunión, junto a sus familias.

Los niños que recibieron su Primera Comunión, junto a sus familias. // Alba Villar.

Ellas, su vestido blanco; ellos, su traje de marinero, y ambos, mascarillas. Casi dos meses después de su celebración habitual, las diferentes parroquias de la ciudad recuperaron las primeras comuniones, eso sí, sin olvidar que los tiempos de Covid siguen tan presentes como antes. Por ello, la celebración de este sacramento no solo ha reducido el aforo de familiares y amigos en las iglesias, sino que también acordó la propia eucaristía.

Un a de las primeras parroquias en acoger esta celebración fue la Soledad, donde ayer un total de 5 niños celebraron su Primera Comunión. Los templos no permiten más del 75% de su entrada habitual por lo que al acto solo acudió la familia más cercana del menor y mismo la imposición del sacramento se realizó en dos tandas: dos niños a las 11.00 horas y los tres restantes a las 12.30 horas, para evitar coincidir todos los asistentes en el mismo recinto y cumplir así las medidas de distancia física. Todos los asistentes contaron con mascarilla y se respetó por completo el aforo y otras medidas sanitarias.

También el propio acto tuvo que alterarse a las costumbres habituales. "No se hace la tradicional ofrenda, ni damos la paz para evitar el contacto y los familiares tampoco realizan las lecturas para evitar aquí que varias personas toquen los libros. La misma misa se recorta en tiempo al final", comenta monseñor Alberto Cuevas, párroco de La Soledad. Entre ayer y hoy serán ocho niños los que recibirán esta Primera Comunión en tres misas diferentes.

Si bien lo habitual es que sea un nutrido grupo de jóvenes los que reciban a la vez este sacramento, pero evitar el aglutinamiento, cada parroquia se organizó según sus intereses para favorecer la menor coincidencia de gente posible. En la Iglesia de Fátima, por ejemplo, solo un menor recibió ayer por primera vez este sacramento.

Para que estas primeras comuniones pudiesen celebrarse, desde la Diócesis se organizaron las catequesis intensivas para que los niños estuviesen preparados para este acto sacramental.

El segundo turno de comuniones está prevista para finales de agosto, si bien cada parroquia se ha organizado según sus conveniencias y el número menores.

También los sacramentos del Bautismo y Matrimonio sufrieron alteraciones y mientras en el caso de los primeros, solo acuden padres y padrinos del bebé, muchas parejas optaron por aplazar sus nupcias para poder realizar también la posterior celebración.

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