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El balance policial: 793 denunciados en Vigo desde que se declaró el estado de alarma

La Policía Local cursó 355 propuestas de sanción y la Nacional, casi 440 los primeros 12 días - El parque de Castrelos, A Guía, O Castro o el paseo de Lagares, objeto de control constante

Control de agentes de la Policía Loca en Bouzas. // Ricardo Grobas

Control de agentes de la Policía Loca en Bouzas. // Ricardo Grobas

En poco o nada se parece nuestra rutina diaria a la que llevábamos hasta que hace dos semanas se declaró el estado de alarma por coronavirus. Y algo a lo que hubo que acostumbrarse, bajo imperativo legal, es a quedarse en casa. Salvo las contadas excepciones previstas, el confinamiento es de obligado cumplimiento. Como en el resto de España, las calles de Vigo se han vaciado. Pero no son pocos los que se están saltando la norma: para pasear, para hacer deporte o, entre la variada casuística detectada, para reunirse con amigos en un parque. Tampoco vale juntarse en la terraza o en el patio del edificio. Eso también está prohibido. Pero, ¿cuánta gente ha sido denunciada en las calles viguesas por incumplir las restricciones impuestas para frenar el coronavirus? Pues desde que el domingo 15 de marzo entró en vigor el Real Decreto del Gobierno central hasta este mismo jueves -un período que comprende 12 días- se cursaron propuestas de sanción contra 793 personas: 355 por la Policía Local y 438 por la Policía Nacional. Una media de 66 infractores diarios que ahora se enfrentan al pago de multas.

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"Hay que destacar que la práctica totalidad de la ciudadanía se está quedando en sus casas, pero existen excepciones; a estas alturas ya no hay excusas y, salvo que sea algo que genere dudas, cualquier incumplimiento se denuncia", afirma Javier Varela, policía local de Vigo que pertenece a la sección de Inspección de Transportes. Y es que la labor de pedagogía del principio -por ejemplo la del primer día de confinamiento cuando los agentes se limitaron a informar y no cursaron sanciones- ya se ha acabado.

La presencia policial es constante. Varela cuenta, en lo relativo a la Policía Local, que la labor se realiza con dispositivos de control de vehículos y mediante la vigilancia de los peatones que caminan por las calles de la ciudad. Y hay ciertas zonas donde el control es constante en cada uno de los tres turnos diarios de los agentes. "Se hacen recorridos diarios por zonas públicas a donde por ejemplo podría ir gente a pasear o reunirse jóvenes", describe este efectivo municipal. Y esos lugares son el parque de Castrelos, el de O Castro, A Guía, los paseos de Bouzas y del Lagares, Navia, la zona de playas, los parques forestales y también los infantiles, cuyo uso no está permitido.

Vigilancia de cafeterías

Y junto a comprobar que no haya aglomeraciones en los supermercados y que en las colas se guarde la correcta distancia de seguridad, también hay una labor de vigilancia de cafeterías y restaurantes, para comprobar que efectivamente están cerrados y que los que abren lo hacen únicamente para la labor de entrega o de reparto de comida a domicilio que sí que está permitida. A lo largo de estas casi dos semanas los agentes detectaron una taberna abierta o alguna que otra cafetería con las persianas bajadas pero con gente en su interior.

Ir a trabajar, al supermercado o a la farmacia está permitido. También salir a pasear al perro. Pero hay quien se aprovecha de esto para alargar los paseos. "La gente usa cualquier excusa y mucha picaresca", reconocen los agentes. De noche, con todos los establecimientos comerciales cerrados, es difícil justificarse. "Evidentemente no sales a comprar una botella de agua de madrugada; en horas nocturnas es muy fácil detectar los incumplimientos", avisan.

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