El tren de mercancías languidece a la espera de la planificación para relanzarlo

El número de convoyes descendió el pasado año en Galicia hasta los 8.863, siendo una de las cuatro únicas comunidades donde se contrajo este medio de transporte

Tren de mercancías sobre el viaducto del río Ulla. |   // NOÉ PARGA

Tren de mercancías sobre el viaducto del río Ulla. | // NOÉ PARGA / X. A. Taboada

X. A. Taboada

X. A. Taboada

El tren como medio de transporte de mercancías en Galicia no tiene tirón. Se usa, sí, pero muy poco, en volúmenes casi testimoniales en comparación con lo que se mueve por carretera. El pasado año, la comunidad gallega fue una de las cuatro autonomías en las que descendió el tráfico de trenes de carga mientras subió un 4% en el conjunto de España. El relanzamiento de este modo de transporte sigue esperando a que el Gobierno central diseñe y presente el plan director del Corredor Atlántico, el proyecto llamado a modernizar la infraestructura ferroviaria e impulsar su uso de forma convincente para mover la carga por toda la cornisa oeste de la Unión Europea.

Actualmente resulta muy poco eficiente. Galicia está en el extremo de la península ibérica y salvo el eje Vigo-A Coruña y el trazado por alta velocidad con Madrid, el resto de la red interior y las conexiones exteriores están obsoletas, con una oferta de operadores muy reducida y sin acceso, o muy deficiente, con los puertos.

Volumen

El pasado año se movieron en Galicia, como destino u origen, 8.663 trenes de mercancías, solo una decena menos que en 2021, pero fue junto con Castilla y León, Extremadura y Murcia los únicos territorios donde se registró una contracción de este modo de transporte. En el conjunto del Estado se pasó de 102.293 a 106.500 trenes, según los últimos datos aportados por el Ministerio de Transportes.

En la provincia de Pontevedra se fletaron 2.412, de los que 1.560 corresponden a la terminal de Guixar (Vigo) y al empuje del sector de la automoción. El resto procede o llega al puerto de Marín.

En A Coruña los trenes llegaron a los 1.815 y en Ourense, a los 1.184, siendo la provincia de Lugo la que más convoyes registra en sus estaciones de carga, 3.252, de los que 2.553 corresponden a las instalaciones de Monforte de Lemos.

“Los flujos ferroviarios que a día de hoy hay en Galicia son, mayoritariamente, muy concretos y con poca posibilidad de sinergias en el largo recorrido, por lo que no podemos comparar nuestra evolución con la de comunidades autónomas que cuentan con más tradición, mejores infraestructuras y, sobre todo, con operadores ferroviarios con capacidad e interés por el desarrollo ferroviario”, explica el gerente del Clúster da Función Loxística de Galicia, Iago Domínguez, para quien el problema no está tanto en la falta de interés del empresariado, sino en la escueta oferta de servicios.

Presentación con retraso

Lo que se supone que contribuirá a revitalizar el tren de mercancías en la comunidad, y en todo el Noroeste, es el Corredor Atlántico, una malla de líneas ferroviarias desplegadas por la costa occidental de la UE y conectada con los puertos para facilitar el transporte de mercancías por tren que debería estar operativa en 2030 –a pesar que Francia, paso obligado, no está por la labor–. Pero para ello, lo primero es modernizar las líneas existentes y diseñar un programa de explotación, algo que se tiene que recoger en el plan director, que se debía presentar el pasado mes de octubre por parte del Ministerio de Transportes. Ahí se recogerán las inversiones con sus respectivas actuaciones concretas y el calendario de ejecución.

“Lo que Galicia necesita es un plan director del Corredor Atlántico que posibilite y planifique el ferrocarril de mercancías y no sólo las autopistas ferroviarias, que sólo son un tipo de servicio. Este plan debe suponer una planificación integral que responda a las necesidades de las empresas y, siendo importantes las infraestructuras, igual de importante y mucho más urgente es la planificación y favorecimiento de los servicios ferroviarios y esa reflexión creemos que no se ha hecho o, al menos, no se ha contado con el sector empresarial en ella, lo que consideramos un error”, expone el gerente de Clúster da Función Loxística de Galicia.

Además del Corredor Atlántico hay otra iniciativa sobre el tren en fase de desarrollo. Son las autopistas ferroviarias, servicios en los que los remolques cargados de los camiones se transportan directamente sobre los vagones. En el mapa inicial del Gobierno, Galicia está excluida. Lo estaba en el diseño inicial y también en el actual revisado, dado que, como ha insistido en ello el Ministerio de Transportes, ninguna empresa de Galicia ni de ninguna de las comunidades del Noroeste ha mostrado interés alguno en utilizar este servicio.