La Xunta inició ayer los trámites para declarar la casa Cornide de A Coruña, propiedad de la Familia Franco, Bien de Interés Cultural (BIC), según consta en el Diario Oficial de Galicia (DOG). El expediente, que tendrá que estar resuelto en un máximo de dos años, incluye la protección provisional del inmueble hasta entonces y la apertura del mismo a visitas de los ciudadanos. El régimen de protección propone, además, que este pase a formar parte de un conjunto compuesto por dos inmuebles más de A Coruña la Colegiata de Santa María del Campo y el cruceiro de su atrio, ambos considerados de interés cultural.

El nuevo estatus del edificio implica una serie de deberes y obligaciones para sus actuales propietarios, los herederos del dictador Francisco Franco. Estos deberán pedir permiso a la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural para realizar intervenciones u obras en el edificio, siempre y cuando estas actuaciones no pongan en peligro los valores patrimoniales de la casa. Tienen, desde este momento, la obligación de garantizar su buen estado de conservación, evitar su deterioro e informar de cualquier daño en la estructura, además de permitir el acceso a técnicos de la administración, inspectores e investigadores.

La familia Franco tendrá que permitir, asimismo, la visita pública gratuita al menos cuatro días al mes durante un mínimo de cuatro horas al día. Con todo, pese a la protección provisional de la que gozará el inmueble desde este momento, los Franco tienen la posibilidad de recurrir la declaración BIC por la vía administrativa y judicial, una maniobra que ya pusieron en marcha con el pazo de Meirás, que, a pesar de haber sido declarado BIC en 2008, no pudo ser abierto al público hasta 2011, debido a los múltiples recursos de la familia.

De resolverse el expediente, los Franco continuarán siendo los propietarios del edificio, pero tendrán que notificar a la Consellería de Cultura cualquier pretensión de venta o transmisión, su precio, las condiciones y la identidad de la persona que lo adquiera. De darse el caso, la Xunta tendrá derecho a tanteo y a presentar una contraoferta a la familia. El incumplimiento de las obligaciones, de darse, podrá avalar a la Xunta a expropiar el edificio a la familia.

La singularidad de la casa Cornide, su estilo francés y su carácter único son los elementos que, a ojos de Patrimonio, la hacen merecedora de la denominación, solicitada por el ayuntamiento de A Coruña. Ahora, técnicos de la Xunta deberán acceder al interior para determinar qué espacios u ornamentos son susceptibles de ser incluidos en la declaración de BIC.