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Francisco Javier Pereiro | Director de FEUGA

El perfil profesional que demandará el mercado: creativo, multidisciplinar y con cultura empresarial

Francisco Javier Pereiro

Francisco Javier Pereiro CEDIDA

Dentro de pocos años, el mercado laboral demandará nuevos perfiles profesionales. Más digitales y trasversales. Así lo refleja el estudio “Galicia 2030: perfiles profesionales de futuro y nuevas titulaciones y especialidades universitarias”, elaborado con la participación de la Xunta, las universidades gallegas y la Fundación Empresa-Universidad Gallega (FEUGA), que plantea la creación de 15 nuevas titulaciones para llegar preparados a la siguiente década.

FICHA PERSONAL
El vigués Francisco Javier Pereiro lleva las riendas de la Fundación Empresa-Universidad Gallega (FEUGA) desde mayo de 2009.

–Está previsto que esos 15 nuevos másteres empiecen a impartirse en el curso 2023-24. Para eso todavía quedan tres años. ¿No teme que lleguemos tarde al futuro?

–Los procesos de definición y de implantación de una titulación tienen que ser muy rigurosos. Después de definir el camino, lo importante ahora es que en el ámbito de la universidad se haga una implantación de estas titulaciones con la calidad y las competencias requeridas. Con una colaboración muy intensa con la industria, con un peso de la parte práctica muy importante... Yo soy más partidario de hacer las cosas bien y eso requiere trabajo y tiempo. Son los plazos adecuados.

–¿La implantación de estos másteres implicará la desaparición de grados vinculados a profesiones más obsoletas?

–La continuidad de las titulaciones ya existentes tiene que venir de una evaluación permanente y continua de esas titulaciones, no tanto de que se incorporen otras nuevas. Este estudio no concluye la obsolescencia de ninguna titulación. No era el objetivo. Lo que sí planteamos es la necesaria evaluación continua y permanente de las titulaciones implantadas. Incluso, para estas nuevas. Hay que hacer un ejercicio de prospectiva de forma permanente, porque las titulaciones deben modificarse o sustituirse para adecuarse a las necesidades.

“No todos debemos ser informáticos, pero sí creativos y multidisciplinares”

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–Dicho de otra forma, ¿qué empleos que ahora se estudian tienen menos posibilidades de empleo en el futuro?

–No es un estudio de descarte de profesiones. Cada titulación, tanto presente como futura, tiene que ser evaluada, desde el punto de vista de los perfiles de entrada, de la inserción laboral, de las oportunidades que tienen los titulados una vez termina su formación.

–Para dentro de unos años, ¿cuál es el perfil de demandante de empleo ideal?

–Una persona creativa, con capacidad de autoaprendizaje, liderazgo, emprendimiento y que, además, obviamente, tenga habilidades digitales y una formación muy actualizada. También es conveniente que durante su formación haya tenido la oportunidad de interaccionar con la industria y que conozca cómo es la cultura empresarial. Pero, sobre todo, que sepa trabajar en equipo y sea multidisciplinar, para tener la capacidad de interaccionar con otros profesionales.

“Los retos de la sociedad no son solo científicos; las humanidades son importantes”

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–¿Esos intangibles vienen de serie o se pueden aprender?

–Hay elementos que se deben trabajar en etapas anteriores a la universidad. Pero eso no es contradictorio con que los procesos informativos en el ámbito universitario también incorporen o potencien esas habilidades. También hay que pensar que el ser humano evoluciona con los años. No eres igual a los 15 que a los 20. Aun así, es necesario reforzarlas.

–¿En qué nichos será más fácil encontrar un puesto de trabajo?

–En el ámbito TIC va a haber muchísimas oportunidades. Porque prácticamente está interaccionando con todo el resto de los sectores. Es muy transversal. En el ámbito de la salud, desde luego el crecimiento neto va a ser muy considerable. En el ámbito de la biotecnología también. El de la educación va a ser un generador importante de empleo.

–¿Qué le aconseja a un chaval al que no se le da bien la informática, las matemáticas y las ciencias?

–Los retos de la sociedad no son solo científicos. Las humanidades también tienen que desarrollar un papel importante en el futuro. Lo importante no es tanto en qué voy a desarrollar mi actividad, sino si realmente mi formación está alineada con las necesidades del mercado, ya sea una formación humanística o científica.

–La eterna discusión entre padres e hijos es: ¿hay que estudiar lo que a uno le gusta o lo que tenga más salida?

–Eso forma parte de la decisión y el planteamiento de cada familia. Pero no pensemos que todos tenemos que ser informáticos o expertos en gestión de datos. Aunque sí tener unas competencias digitales para poder aportar y colaborar en los retos que nos vienen. Todos los conocimientos son necesarios para afrontar el futuro; no hay una exclusión, sino una ruptura de fronteras entre disciplinas.

–Menciona las competencias digitales. Pero, de momento, en la enseñanza no se plantean hacer pruebas telemáticas, pese a la presión ejercida por los estudiantes. ¿Cómo lo ve? ¿Hay predisposición por acercarse al futuro?

–Cuando hablamos de transformación digital, nos referimos a nivel formativo, metodológico, no solamente de instrumentos tecnológicos. Hay elementos que nunca van a sustituir la presencialidad; será fundamental para determinadas actividades siempre. Porque somos seres sociales y la pantalla no puede sustituir nunca la interacción. Se trata de la combinación de ambos modelos. La educación también requiere de esa transformación. Y yo creo que el compromiso de las universidades es claro.

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