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El camión para bajar la demora de resonancias empieza a funcionar

Personal en la unidad móvil de resonancias magnéticas instalada hoy en el Meixoeiro. // Marta G. Brea

Una unidad móvil de la empresa pública Galaria empezó ayer a realizar resonancias magnéticas a pacientes del Complejo Hospitalario Universitario de Vigo (Chuvi) en el exterior del Meixoeiro. Forma parte del plan especial activado por el Sergas para rebajar una lista de espera de pruebas radiológicas que se ha disparado durante la pandemia. El camión realizó ayer las 22 primeras de las tres mil que contempla este programa.

Este dispositivo de Galaria complementa así la actividad de las cuatro máquinas de resonancia que gestiona el Servicio de Radiodiagnóstico del Chuvi. Sus jornadas se prolongan hasta las 22 horas.

Estas tres mil pruebas se dividirán en tres tandas. Esta primera se prolongará seis semanas. Incluye estudios simples del sistema musculoesquelético, columna y neurología, que son los más numerosos. Las siguientes se harán en julio y octubre.

Cuando FARO adelantó esta información, la Dirección del Área Sanitaria de Vigo explicó que los estudios “de mayor complejidad se realizarán en los hospitales”. Defendió también que el camión es “un dispositivo que permite desenvolver la actividad asistencial con completa seguridad e idéntica calidad, con una eficacia contrastada”.

El plan especial de reducción de listas de espera también incluye el refuerzo de la actividad con las cuatro máquinas del Chuvi. Mediante la creación de turnos de jornada ordinaria y algunas horas extra, desde enero, están operativas todos los días –incluso fines de semana y festivos– en horario de mañana y tarde –de 8 a 22 horas–.

Los nuevos protocolos de prevención y limpieza por el COVID, así como el parón del inicio de la pandemia, han ido acumulando una importante bolsa de pruebas pendientes. Las radiológicas concentraban el 87% de los 19.417 pacientes en lista de espera para una prueba en el Chuvi al cierre de 2020 –últimos datos publicados por Sanidade–, con una demora media de cuatro meses y medio. Las resonancias no son las que están en peor situación. Las ecografías abdominales tienen a 4.592 personas esperando una media de 164 días. Pero sí están en los primeros puestos –con 3.278 usuarios aguardando 142 jornadas– y el Sergas tiene una herramienta de la que echar mano para este tipo de estudios: Galaria

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