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“No tengo el síndrome de Peter Pan”

“Soy un adulto que escribe para jóvenes y para ello me documento en la calle, en las redes sociales, con las series y la música”

Blue Jeans. Iñaki Abella Diéguez

El sevillano Francisco de Paula firma como Blue Jeans sus novelas de literatura juvenil que se han convertido en un éxito de ventas con dos millones de lectores en España y Latinoamérica. Acaba de publicar “Los crímenes de Chopin” (Planeta), su décimo quinto título, y está inmerso en dos proyectos que trasladarán a sendas series audiovisuales sus libros “La chica invisible” y “El campamento”.

– Va a libro por año, ¿qué le supone cumplir con ese compromiso editorial?

– Desde el año 2009 no he fallado ninguno, incluidos los dos de pandemia. Son retos a los que hay que enfrentarse y al final he quedado muy contento con el resultado. En realidad tengo suerte porque me puedo dedicar a esto profesionalmente, soy un privilegiado por contar con el respaldo de la editorial y del lector, cada año intento mejorar lo que he hecho el anterior.

– ¿Qué se va a encontrar el lector en “Los crímenes de Chopin”?

– Es una novela de misterio ambientada en Sevilla – es la primera vez que escojo como escenario mi ciudad–, en una serie de casas de lujo donde se cometen unos robos en los que el ladrón deja como firma partituras de Chopin, hasta que en una de esas casas aparece junto a la partitura una persona muerta. Ahí se inicia una investigación policial y paralelamente la que llevan a cabo cuatro protagonistas de la novela: una detective privada, una periodista, un chico polaco que vive de delinquir y la hija de la detective privada .

– ¿Aparte del misterio, qué otros ingredientes incluye en la historia para que sea una fórmula de éxito?

– Mis novelas son muy de personajes, en este caso , con cuatro principales, es bastante coral, son personajes muy desarrollados y bien estructurados. Aparte son novelas muy actuales, dirigidas principalmente al público juvenil, aunque lo puede leer cualquier persona, por lo que tienen que estar muy actualizadas: que aparezcan canciones que se escuchan ahora, series que se ven ahora o palabras que se usan ahora; tiene que estar todo muy actualizado para que la gente joven que lea el libro no solo se sienta identificada sino que también sienta que lo que se cuenta es real.

– Sevilla también es protagonista, ¿qué papel desempeña la ciudad en la historia?

– La Sevilla que cuento es la que viví de niño cuando iba todos los fines de semana a visitar a mis abuelos desde Carmona, a treinta kilómetros. Es la Sevilla de las plazas, calles, iglesias, los conventos donde iba con mi padre a comprar dulces, el barrio de Santa Cruz, la Giralda, Triana y el río Guadalquivir, todo bajo la mirada que tenía de pequeño. Sevilla no solo es bonita, sino que también puede ser enigmática. Tendemos a asociar las novelas de crímenes en España al norte, a Galicia y al País Vasco, incluso a Cataluña, y Andalucía también tiene su lado oscuro.

Necesitaba pasar de los corazones a los asesinatos antes de que lector se cansase de mí

– ¿Puede decirse que ya se ha instalado en el thriller dejando atrás la novela romántica con que se inició?

– Las diez primeras novelas que escribí tienen corazoncitos y por eso se me etiquetó dentro de la literatura romántica, sin embargo siempre digo que esos libros trataban otros temas como el trastorno de la conducta alimentaria, el bullying, las redes sociales o el sexo. El paso de los corazones a los asesinatos era algo que necesitaba yo y también lector. Necesitaba salir de mi zona de confort y los cambios hay que hacerlos a tiempo, antes de que el editor o el lector se canse de ti. Me siento cómodo en la novela de misterio porque es lo que me gusta leer desde los once o doce años, con autores como Agatha Christie, hasta ahora, con Dolores Redondo, Javi Castillo o María Oruña.

– Empezó a escribir hace quince años porque no encontraba trabajo de periodista, ¿qué queda del Blue Jeans y del Francisco de Paula de sus inicios literarios?

– He cambiado mucho, sigo teniendo mis ideales y convencimientos pero a nivel personal tengo mucha más confianza en lo que hago. En la etapa anterior era más complicado porque no encontraba trabajo de periodista, vivía en un piso muy pequeño,... Ahora sé a lo que me dedico cada mañana que me levanto, he encontrado mi camino en la vida en algo que en principio no esperaba.

– Y también es quince años mayor, ¿teme que la edad le aleje del público al que se dirige?

– No soy joven ni lo pretendo, soy consciente de mi edad, no tengo el síndrome de Peter Pan. Puedo escribir libros para jóvenes siendo adulto, del mismo modo que para escribir sobre la Segunda Guerra Mundial no tienes que haberla vivido, sino que puedes documentarte. En mi caso la documentación está en la calle, por eso estoy muy atento a redes sociales, series, música y cosas que interesen a los jóvenes.

– ¿Cómo vive la experiencia de que sus novelas sean llevadas al audiovisual?

– Con muchos nervios y expectación. De “La chica invisible” están terminando el rodaje y en breve se hablará del reparto de actores y de la plataforma que está detrás. Luego tenemos un proyecto muy ambicioso con “El campamento”, que lo ha comprado una productora británica para hacer una serie a nivel internacional. Que un autor de juvenil español tenga ya una película y ahora dos series es fenomenal para sus libros, que ven ampliado su rango de lectores.

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