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Faro de Vigo

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Xosé Ramón Gayoso Presentador de televisión

“Me retiraré cuando vea que me quedo atrás”

“Soy de los pocos que está convencido de que “Luar” tiene vida sin mí, que soy solo el vendedor del producto, el guardia de tráfico que va dando paso a los contenidos”

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El presentador del programa "Luar", Xosé Ramón Gayoso. Xoán Álvarez / FDV

Su rostro apareció en el primer minuto de emisión de la televisión autonómica de Galicia, hace casi 37 años, y desde entonces se ha mantenido en pantalla. Con tres décadas como presentador de “Luar”, el programa más longevo de la TVG y el segundo en España tras “Informe Semanal”, Xosé Ramón Gayoso, coruñés de 66 años, sigue disfrutando “como un niño grande” cuando se sube al escenario para conducir emisiones en directo de cuatro horas.

– Lleva treinta años al frente de “Luar”, ¿alguna vez llegó a imaginar que duraría tanto un programa de televisión?

– Puedes pensar que ojalá dure toda la vida lo que te gusta, pero una cosa es lo que imaginas y otra la realidad. Es impensable desde la lógica de la duración que tienen hoy en día los programas, de modo que ya te sorprende por longevo cuando uno permanece diez o quince años. Y mantenerse en prime time, en el horario donde todas las cadenas vuelcan los grandes esfuerzos económicos, acrecienta más el concepto de fenómeno, porque lo normal es que la gente ante programas que duren tanto tiempo digan “esto é o de sempre”.

El presentador del programa Luar, Xosé Ramón Gayoso Xoán Álvarez

– ¿A qué cree que se debe ese éxito?

– Siempre digo lo mismo: a trabajo, trabajo y trabajo. Tienes que tener esa habilidad de ir cambiando cositas para que la gente no diga “esto es lo de siempre”, pero tampoco “esto ya no es lo de antes”. Se trata de moverte en ese punto de equilibrio, introduciendo novedades que vayan refrescando esa fórmula que no tocarías porque funciona.

– ¿Sería posible de no ser en Galicia?

– Sí. La fórmula de “Luar” está claro que es netamente a la gallega, en cuanto a que la gran base de la pirámide es la música popular gallega en todas sus manifestaciones, desde la entendida como más de raíz, hasta agrupaciones folclóricas, coros, bandas de música, orquestas, nuestros cantantes más populares y el movimiento folk, combinada con una estrella popular fundamentalmente del ámbito español e incluso internacional. Esto puede funcionar en otro lugar colocando en la base de la pirámide músicas populares de cada sitio que reflejen el sentir del artista del lugar. En el Benidorm Fest vimos como músicas como la de Tanxugueiras pueden combinar a la perfección con otras de tinte más internacional como la de Chanel o con otras mas contemporáneas.

– ¿En algún momento vio peligrar la continuidad del programa por datos de audiencia?

– “Luar” cuando nace está la TVE y las dos privadas, Telecinco y Antena 3, que en ese momento son muy bisoñas, es decir, nosotros ya llevábamos un camino andado importante, y nos llevábamos audiencias las noches de los viernes del 40% con picos del 60%. A medida que van apareciendo nuevas ofertas, primero la TDT que ya parece casi prehistoria, pasamos de cuatro canales a cuarenta; y cuando llega la digitalización -y no te digo internet-, ya son 400 o cuatro mil, dependiendo de los aparatos que pongas en tu casa. Hoy en día un programa que coloque los dos dígitos de audiencia, que se sitúe por encima del 10%, ya es un éxito y este año en “Luar” tenemos una media del 13%. Estamos en un momento interesante en que empresas como la nuestra tienen que ir buscando su lugar. Siempre digo que la TVG tiene que ser una televisión temática de Galicia y desde el punto de vista de una televisión pública que no busca exclusivamente el rendimiento económico, sino también de índole social y cultural.

El presentador del programa Luar, Xosé Ramón Gayoso Xoán Álvarez

– Hubo un Gayoso televisivo antes de “Luar”, ¿cómo recuerda sus inicios en la tele?

– Empecé en el primer minuto de la tele y no salí de pantalla hasta ahora. El 24 de julio de 1985 a las 18:30 se inauguró la TVG y el primer rostro que aparece en la pantalla es el de Mercedes Bouzón, compañera ya fallecida, para decir que comienzan las emisiones; a continuación conectan con los exteriores donde yo, en un escenario, procedí como maestro de ceremonias. En septiembre ya empieza la programación regular y yo salgo con el magazine “Entre nos”, después paso a “Lúa nova”, ya en la noche, luego “O veciño do xoves”, “Corazonada” y  “Adiviña quen ven esta noite”. Este último fue muy divertido, decorábamos el plató como si fuera mi casa, la de un soltero profesional de televisión, donde recibía a mis “amigos”, que eran los políticos Beiras o Barreiro, Os Resentidos, Amancio Prada... Hacíamos como una tertulia, cantábamos, tocábamos la guitarra, ponía vídeos, era todo muy teatralizado, pero en el fondo no dejaba de ser un programa de entrevistas. Hasta el que hacía de portero, el actor ya fallecido Xosé Manuel Olveira Gallardo “Pico”, se metía en las charlas.

– ¿A quién tenía como referente cuando todavía no había precursores en la televisión gallega?

– Si tengo que decir uno, sin duda, elijo a Jesús Hermida. En un comunicador cuenta mucho su personalidad , la manera de hacer para llegar al mayor número de espectadores y él tenía algo diferente. Luego había otros como Joaquín Prat, Quico Ledgard o Mayra Gómez Kemp, de los que todos somos de algún modo hijos porque era lo que veía desde que entró la tele en mi casa, cuando tenía trece años.

– Treinta años dan para muchos recuerdos y anécdotas, ¿qué momentazos le vienen la mente?

– Soy como un niño grande y, además, un amante de la música desde siempre, así que cuando me veía en el escenario con mis ídolos de juventud no me lo acababa de creer. Uno de ellos era el artista francés Gilbert Bécaud, el Frank Sinatra europeo, del que había cantado miles de veces una canción suya con el dúo Keltia que formaba con mi amigo Álvaro. De repente viene a Galicia, un sitio donde no sabe si le conocerán, y se encuentra con el presentador del programa al que va -yo- que se sabía su canción de arriba a abajo. Acabamos cantándola juntos en el escenario y bailando. Fue un día grande. Eso también me pasó con Raphael, el Dúo Dinámico, Manolo Escobar...

"El peor momento de mi carrera fue cuando anunciamos por error en directo la muerte de El Fary quince días antes de que falleciera”

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– ¿Y aquellos momentos en los que diría “Tierra, trágame?

– Sin duda, el día que anunciamos por error la muerte de El Fary quince días antes de que falleciera. La noticia nos llega mientras estamos emitiendo en directo por parte de unos amigos artistas de Madrid que nos dicen que lo habían oído en la radio. Mi error fue no contrastarla y asumirla como cierta. A lo largo de la noche comprobamos que en otro programa del corazón que están emitiendo en directo no dicen nada del tema y decidimos llamar a casa de El Fary, donde su mujer, que acababa de irse a la cama tras estar viendo “Luar”, nos dice que no es cierto. Me faltó tiempo para rectificar en directo y llamar al día siguiente para pedirle disculpas.

– Eso de llamar por teléfono a domicilios privados por la noche para proponer un juego a los posibles espectadores le ha dado alguna sorpresa desagradable, ¿cómo se toma cuando no le reciben bien?

– Digamos que voy a esa guerra de la llamada telefónica preparado con mi yelmo y escudo porque es normal que cuando llamas a las 12:30 de la noche alguien que esté durmiendo te conteste con un exabrupto. Por eso ya me descubro nada mas descuelgan diciendo quién soy y para qué llamo. He decir que el 99% de la gente es amable, respetuosa. Y ese juego tiende a desaparecer porque solo podemos llamar a teléfonos fijos que discriminan por provincias.

– ¿Y ser blanco de memes y bromas?

– Tengo mucho sentido del humor, sé en lo que trabajo y con el tiempo vas aprendiendo a que reírte de ti mismo es lo mejor que puedes hacer. De todos modos, no he visto memes sobre mí hirientes y me podrían dar para el pelo después de 37 años trabajando en la tele y metiendo la pata a saber cuántas veces.

– Vivimos un momento de crispación que se hace patente en las redes sociales, ¿está pendiente de ellas?

– No estoy en redes sociales porque ya solo tengo intimidad dentro de mi casa, sé que en cuanto pongo un pie en la calle de Coruña donde vivo tengo que darle al botón de presentador y no puedo caminar como el ciudadano normal que soy sin que me paren. Eso tiene un peaje, porque trato de ser educado y recibir con buen talante al que se me acerca, aunque no tenga un buen día con este cansado. Lo peor es cuando no voy solo y me acompañan mi mujer o amigos.

– ¿Se plantea retirarse?

–Sí, claro. El 25 de este mes cumplo todos los requisitos para jubilarme, ya me ha llegado la carta de la Seguridad Social. De momento sigo trabajando e intentaré hacer una retirada progresiva. Soy de los pocos que está convencido de que “Luar” tiene vida sin mí porque es fruto del trabajo de un equipo de trece personas, del gran ideólogo Manolo Abad, con el que formé tándem desde el principio, y del que quiero pensar que continuará aunque yo ya no sea el “vendedor” del producto, el guardia de tráfico que va dando paso a los contenidos.

– Esta semana Nadal declaró que su vida continuaría siendo plena tras retirarse del tenis, ¿le sucede lo mismo?

– Está bien que me compares con Nadal. Salvando las distancias, diré que el día que me retire no estaré triste, sino agradecido por la vida profesional que me ha regalado satisfacciones con creces. Uno no puede ser egoísta y ambicioso diciendo “quiero más”. Cuando vea que mi físico no responde, que me voy quedando atrás, afrontaré con alegría mi retiro. Estar cuatro horas de emisión en directo, más la hora previa que pasó con el público, muy importante para el programa, me deja deshecho y con una satisfacción proporcional al grado de deterioro físico con el que acabo.

“Soy un intruso en una profesión que no era la mía (...). Fui a la TVG para ver si necesitaban abogados y me dijeron que sólo hacían falta presentadores”

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– Usted era abogado, ¿cómo fue que entró en la tele?

– Soy un intruso en la profesión, un ocupa. Hice Derecho en Santiago como podría haber hecho Medicina o Filosofía, porque el sueño de mis padres era que sus hijos fueran a la universidad. Al acabar la carrera con más pena que gloria estuve trabajando en un despacho en Madrid dedicado al derecho de familia. Después de ese periplo me vuelvo a Galicia porque no acabo de encontrarme allí y me preparo unas oposiciones para la Xunta, para la misma convocatoria en que Alberto Núñez Feijóo entra y yo no. Me entero de que se está la Radio televisión de Galicia y me intereso por si necesitan abogados. Me dicen que la asesoría jurídica ya está cubierta y que la empresa solo necesita presentadores. Doy las gracias y me voy pero antes pregunto cómo va eso de los presentadores. Me dice que permanezca atento al casting -nunca había oído esa palabra. que se va a convocar en el periódico, así que permanecí atento, al mes vi el anuncio y me presenté. Éramos 400 candidatos de los que seleccionaron diez para un curso y luego cinco. ¿Por qué me llamaba la atención ponerme delante de una cámara? Desde niño me encantaba el escenario, estuve en la rondalla del colegio Grande Obra de Atocha, con la bandurria. De mozalbete empecé a cantar canciones de moda con la guitarra y luego formé el grupo Keltia con mi amigo Álvaro Soner. Llegamos a grabar un disco con la CBS y actuábamos por pubs de Coruña y , luego de Madrid, donde él estaba haciendo la mili mientras yo trabajaba de abogado. El 23 de febrero de 1981 estábamos contratados para actuar y nosotros, muy cumplidores, nos presentamos para actuar hasta que os dicen si estamos locos, que nos vayamos para casa.

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