Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Inversión

Tiempo de zozobra para los inversores

Aunque suban los tipos, las remuneraciones en depósitos seguirán bajas y la bolsa es un tiovivo

Si los tipos suben, la deuda pública y los depósitos bancarios serán de nuevo atractivos.

Apenas hace dos semanas, en el horizonte financiero se oteaba una cascada de subidas de tipos de interés por parte de los bancos centrales de la Eurozona y Estados Unidos. Buenas nuevas para ahorradores e inversores y malas para quienes pagan una hipoteca. Pero llegó el 25 de febrero, Rusia invadió Ucrania y el panorama ha cambiado sustancialmente y ahora lo que impera es la incertidumbre. ¿Qué va a pasar? Los bancos centrales afrontan el mismo dilema: elevar los tipos puede poner obstáculos al crecimiento económico, pero mantenerlos no contribuye a frenar la inflación, que, en el caso de España, cerró el mes pasado en el 7,4%, un nivel no visto desde hace 33 años. Eso sin contar los efectos que la guerra en Europa va a generar en los precios, singularmente por el previsible encarecimiento del gas y otras tantas materias primas. La Reserva Federal (Fed) dice que, pese a todo, subirá los tipos en marzo, aunque todo indica que lo hará de una forma más gradual de la prevista. Ahora queda por ver qué hace el Banco Central Europeo (BCE), que antes del conflicto ya se había mostrado más prudente pero con la expectativa de iniciar la ruta de los tipos en positivo este año.

El director en Valencia, Castelló y Baleares de Renta 4 Banco, Juan Espinós, abunda en el desconcierto en los mercados: unos creen que las instituciones monetarias se quedarán quietas, pero otros opinan que podrían ser más agresivas de lo previsto, precisamente por los altos niveles de inflación. El director adjunto del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), Joaquín Maudos, considera que, "con la inflación de febrero y la subida que se espera por el aumento del coste de la energía y de otros productos, la presión para subir tipos aumenta. Mi impresión es que los bancos centrales serán sensibles a esta situación", aunque "la subida será reducida". 

En esta tesitura ¿qué deberían hacer los ahorradores? Si los tipos suben, la deuda pública y los depósitos bancarios van a empezar a ser de nuevo atractivos aunque no hay que esperar grandes retribuciones ni que estas se produzcan rápidamente. Espinós estima que el precio oficial del dinero no superará este año el 1% y, por tanto, lo que puedan ofrecer bancos o compañías de seguros a través de sus productos de ahorro será escaso, mucho más si tenemos en cuenta que las entidades financieras, por las políticas del BCE para luchar contra la pandemia, tienen mucha liquidez y no necesitan captar dinero de los ciudadanos. Así que no habrá guerras del pasivo. Maudos cree que, en el caso de los depósitos, los intereses «van a seguir en niveles cercanos a cero durante bastante tiempo». Respecto a la deuda pública, el experto no duda de que ahora es un activo refugio mal remunerado "ante la incertidumbre de la guerra" aunque, a medio plazo, si suben los tipos, también se elevarán intereses.

Así que los ahorradores que huyen del riesgo lo tienen complicado, principalmente porque se encuentran encerrados en la trampa de la inflación, que, estando como está, desbocada, les hace perder rentas. Sin duda sucede con los depósitos y con la renta fija. "Todo lo que no tiene riesgo está en pérdida de poder adquisitivo", dice Espinós. Pero los inversores más arriesgados no lo tienen mucho mejor. En los fondos de inversión, los que están referenciados a la renta variable nacional [léase bolsa española] más allá de un año ofrecen rentabilidades inferiores al 7,4% en que se situó la inflación al terminar febrero. También pierden.

Cuenta Joaquín Maudos que la caída que están experimentando las bolsas obedece sobre todo a la salida del dinero hacia activos refugio como la deuda pública o el oro, este último con beneficios para el que invierte en él, según añade Espinós. Pero el catedrático de Análisis Económico apunta, respecto al mercado bursátil, que "la historia muestra que, en situaciones como la actual, se acaba recuperando y no en demasiado tiempo, como pudimos comprobar con la pandemia". "No sé si es momento de entrar en bolsa pero -en su opinión- no es momento de salir".

En Renta 4, su directivo indica que, si se mantiene el crecimiento, "las bolsas no deberían ir mal y, además, muchos valores están bajos de precio". Los bancos, precisamente por la perspectiva de que ganen más con la subida de tipos, y el sector energético son dos de sus recomendaciones de inversión, al tiempo que pide huir de la renta fija a largo plazo, porque no recogerá la subida del precio del dinero. "Ahora más que nunca, cada inversor debe revisar su cartera y ser prudente", afirma.

En un momento de gran confusión y miedo, Maudos cree "óptimo" dedicar parte del ahorro no a incrementar el patrimonio sino a garantizarse una jubilación más desahogada y, por tanto, aconseja destinar parte del dinero a planes de pensiones. Aquí el catedrático es concluyente y asegura que las prestaciones del futuro "serán menos generosas, con más años de vida y, en ocasiones, de peor calidad, por eso, va a ser importante acumular ahorro para el futuro". 

Compartir el artículo

stats