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Banca

Liberbank y Unicaja firman su fusión

Las dos entidades cierran la operación que da lugar al quinto mayor banco de España, que empezará a cotizar en Bolsa el lunes y que deja para septiembre los ajustes de personal

Por la izquierda, Manuel Azuaga y Manuel Menéndez, que serán presidente y consejero delegado de Unicaja Banco.

Por la izquierda, Manuel Azuaga y Manuel Menéndez, que serán presidente y consejero delegado de Unicaja Banco.

A primera hora de la mañana de este lunes, los miembros de la plantilla de Liberbank recibieron un correo electrónico en el que la dirección les anunciaba que la fusión con la malagueña Unicaja estaba cerrada tras la firma de la operación. Para alumbrar el quinto banco más grande de España sólo queda enviar el documento rubricado ayer al registro mercantil de Málaga, que es dónde estará la sede de la nueva entidad, que adopta también el nombre de la andaluza: Unicaja Banco. Si no sucede nada inesperado, la operación se registrará el viernes. El lunes 2 de agosto, la nueva entidad comenzará a cotizar en Bolsa. Será el fin de un largo camino burocrático y de permisos a una unión que pactaron ya ambos consejos de administración el pasado diciembre.

A primera hora de la tarde, las dos entidades confirmaron, de forma conjunta, que habían formalizado la escritura pública de fusión por absorción en la que Unicaja es la entidad dominante y Liberbank la absorbida. Todo quedaba atado. Durante las últimas semanas esta boda bancaria ha ido recibiendo el beneplácito de los organismos reguladores del país. El último escollo era el del propio Gobierno que le dio el “sí” hace justo una semana. No se preveía que nadie pusiera demasiados problemas a la unión. De hecho, el propio Banco de España lleva tiempo alentando estas concentraciones y pidiendo a las entidades que contribuyan a una mayor consolidación sectorial para tener una mayor resistencia a un entorno económico tormentoso y en el que los bajos tipos de interés no invitan a que los beneficios crezcan.

El único organismo regulador que puso algún reparo –mínimo– fue la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia (CNMVC), que alertó que había una provincia en la que las dos entidades tenían un alto índice de concentración, en Cáceres, lo que podría dejar en situación de monopolio a la nueva entidad en algunas localidades de esta provincia extremeña y provocar, según Competencia, “riesgos para los clientes, como el aumento de las comisiones o un empeoramiento de las condiciones para los actuales clientes de Liberbank en determinados productos”. Las medidas propuestas por las propias entidades para fomentar la competencia salvaron ese escollo.

Las objeciones de los organismos reguladores a la unión de los dos bancos han sido mínimas

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La plantilla del banco de origen asturiano respiró ayer aliviada tras conocer que la fusión con Unicaja había fructificado por fin. Tras meses de negociaciones y de obstáculos. “Podría haber sido peor”, señaló Lucía María Calvo, portavoz de CC OO. Se refería la sindicalista a que, en general, ambas entidades tienen un alto grado de compatibilidad. Con pocas duplicidades. Lo que invita a pensar a la plantilla que los ajustes sobre el empleo –que se dan por hechos– puedan ser mínimos. “Probablemente pueda haber algo en los servicios centrales, pero poco más. Al menos eso es lo que esperamos”, señaló. No obstante, sospechan que la nueva entidad, Unicaja Banco, no inicie las negociaciones de un posible ajuste hasta septiembre. Una vez pasado el verano.

El canje. Unos minutos antes de que los empleados de Liberbank recibieran el correo en el que se les anunciaba que la fusión estaba firmada, ambas entidades remitieron un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) explicando cómo se iba a llevar a cabo el canje de las acciones para los más de 25.000 accionistas que tiene la entidad de origen asturiano. Un asunto que lleva ya un tiempo pactado y que figuraba incluso en el proyecto común de fusión acordado hace meses entre ambas entidades. La operación será así: la ecuación de canje acordada consistirá en la entrega de una acción de Unicaja Banco, de un euro de valor nominal cada una, por cada 2,7705 acciones de Liberbank, de 0,02 euros de valor. Los nuevos títulos comenzarán a cotizar el próximo lunes 2 de agosto. Para completar la operación Unicaja necesitará llevar a cabo una ampliación de capital. Al final, la entidad andaluza estima que acabará entregando a los accionistas asturianos 1.075.072.455 títulos.

Las entidades rubricaron ayer la escritura pública de fusión, que el viernes llevarán al registro

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El tamaño. La nueva entidad será la quinta del país por tamaño y una de las más solventes. Los últimos test realizados por la Autoridad Bancaria Europea realizados en 2019 situaron a Liberbank como el quinto banco más solvente y a Unicaja como el tercero. Paradójicamente, el viernes –el mismo día en el que se entregará al registro la fusión– este organismo, la ABE, presentará los resultados de estas pruebas –realizadas a lo largo de este año– en las que no estarán ninguna de las dos entidades. Ni la asturiana, ni la andaluza. “No tenía sentido, porque ahora vamos a ser una entidad nueva, por lo que la foto que se podría haber dado de nosotros iba a ser equívoca”, precisaron fuentes de Liberbank. Echando un vistazo al tamaño, la entidad fusionada tendrá presencia en el 80% del territorio español (en todas las comunidades excepto en Canarias y Baleares) y contará con un fuertísimo arraigo en seis comunidades (Asturias, Andalucía, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Cantabria y Extremadura).

El empleo. Ni Unicaja ni Liberbank dan pistas de la magnitud de un posible ajuste de personal que los sindicatos dan por hecho. En el proyecto de fusión firmado por ambas entidades se asegura que “tras la ejecución de la fusión se hará un análisis de los solapamientos, duplicidades y economías de escala derivadas del proceso, sin que a esta fecha se haya tomado ninguna decisión en relación con las medidas de índole laboral que será necesario adoptar para proceder a la integración de las plantillas como consecuencia de la fusión”. Algunos estudios preliminares realizados por bancos de inversión estiman que será en las comunidades de Madrid, Andalucía, Castilla y León, Castilla La Mancha y Andalucía donde el ajuste será mayor. Se corresponden con los territorios en los que hay más duplicidades.

La nueva gestión. Una vez superada la fusión, una de las primeras tareas de la junta general de accionistas de la nueva entidad será la de renovar su consejo de administración, que quedará integrado por quince miembros, siete de ellos propuestos por la Fundación Bancaria Unicaja, y los tres restantes los aportará Liberbank. También habrá seis consejeros independientes, cuatro a propuesta de Unicaja y dos de Liberbank. A su vez, la nueva entidad tendrá dos consejeros ejecutivos. Manuel Azuaga que ejercerá de presidente de la nueva entidad, mientras que el asturiano Manuel Menéndez, será el consejero delegado. Precisamente, como paso previo a estos nombramientos ayer presentó su renuncia Ángel Rodríguez de Gracia, consejero delegado del banco andaluz, y que se había abstenido en las votaciones para la fusión que ahora fructifican. Además de Menéndez, en el consejo se sentarán los asturianos María Garaña y Felipe Fernández.

El aumento de cajeros, lo primero que notan los clientes con la unión

La fusión de Liberbank y Unicaja comenzará por los cajeros. Los clientes de ambas entidades podrán usar desde el próximo domingo 1 de agosto la red de cajeros que pasarán a compartir ambas entidades, sin tener que pagar comisiones por este servicio. Con la unión, el nuevo banco pasará a tener una red de 1.591 oficinas y el número de cajeros que tendrán a su disposición los clientes de Liberbank se duplicarán. Dentro de las oficinas, la integración aún tardará un poco más en dejarse notar. “Meses”, decían ayer en la plantilla. Hace falta, primero conjugar los sistemas informáticos de ambas entidades. Cada uno es diferente. Lo que sí recibieron ya ayer los trabajadores de la entidad asturiana fueron algunos carteles con el nombre de Unicaja Banco que, poco a poco, irán colonizando las oficinas de Liberbank. Sin prisa, de momento. La entidad asturiana aún mantendrá su identidad corporativa –de gran arraigo en el Principado– durante un tiempo. Especialmente, en el exterior de las oficinas. Mientras todo eso llega, la colonia de asturianos que está pasando sus vacaciones por el sur de España verá, desde este fin de semana, como sus posibilidades de sacar dinero en los cajeros automáticos sin pagar un recargo aumenta considerablemente al poder utilizar la red de Unicaja como cliente de la entidad. En unas semanas, cuando los sistemas informáticos estén ya integrados los 1,8 millones de clientes de la entidad absorbida, de Liberbank, notarán como los dígitos de su número de cuenta se modifican. También serán posibles cambios en las condiciones de los contratos de duración indefinida, como los de las cuentas corrientes, tarjetas de crédito o cuentas de ahorro, pero no en los de duración determinada, como préstamos hipotecarios o depósitos a largo fijo. Eso para los antiguos, los nuevos que se acerquen a partir del lunes a las oficinas de Liberbank y que contraten algún producto ya lo harán con Unicaja Banco. No obstante, la entidad de origen asturiano reconoce que la “integración llevará su tiempo”. Tanto que es previsibles que no esté completamente hecha hasta el año que viene. Poco a poco las oficinas de Liberbank irán adoptando la identidad corporativa de Unicaja Banco, con su característico logo en forma de abanico verde. Aunque esa transformación, al igual que la informática, también tardará. También podrían cambiar las tarjetas de crédito de los clientes, aunque para eso tampoco hay fecha. Lo lógico es que las nuevas tengan ya la estética de Unicaja Banco. En líneas generales, los trabajadores de Liberbank aseguran que, así de primeras, los cambios para los clientes tardarán en ir notándose. Lucía María Calvo, de CC OO, estimó que la integración informática podría quedar cerrada a lo largo de 2022. La lectura que hacían ayer los sindicatos de la fusión era, en líneas generales, positiva. Aunque no ocultaban su preocupación por el empleo. “Vamos a luchar para que los ajustes que haya sean mínimos y negociados”, aseguró Calvo. Mientras que José Luis Fernández, portavoz de CSIF, señaló que “los solapamientos de oficinas salvo en un par de provincias, son mínimos, lo que implicara un menor ajuste de empleo que en otros procesos recientes en el sector financiero”. Y añadió: “Ambas partes han manifestado que las salidas serán voluntarias y pactadas con la representación legal de los trabajadores, pero nos preocupan las medidas de movilidad geográfica, los traslados, que todos los procesos de este tipo conllevan”. Carlos Javier Zapico de CSICA valoró la fusión como “positiva”. “Es un asunto que lleva tiempo fraguándose y que, por fin, se acaba. De momento, de los posibles ajustes de empleo no nos han dicho nada, esperaremos a que se convoque la mesa de negociación”, señaló. Menos positivo fue Marco Antuña, de la CSI. “Esta absorción de Liberbank por parte de Unicaja es el lamentable resultado final del proceso de privatización de Cajastur, una estafa descomunal para Asturias, que benefició a unos pocos a costa de los intereses de todos los asturianos. Nos quedamos sin una herramienta fundamental para el desarrollo de nuestra región, con la complicidad activa del gobierno asturiano”, dijo.

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