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Los deberes del día después

- Ritz-Carlton entrega el acuerdo de financiación para terminar el crucero "Evrima" tras un agónico fin de semana y contar con el ok de bancos y Cesce - El pacto no despeja las dudas sobre la viabilidad a medio plazo del astillero

Los deberes del día después

Los deberes del día después

En el tejado de Hijos de J. Barreras hay goteras. Salpican sin remedio al plan de negocio, a la tesorería, a la cartera de pedidos, a la confianza entre accionistas, a su dirección. Ayer, sobre la bocina, tapó con masilla el boquete que amenazaba con afectar al cuadro eléctrico, a su pulmón, que mandaría todo al traste. Salvó la papeleta con un acuerdo de mínimos que ha costado cuatro meses trazar. Y se ha dado otros tres para solventar todas las demás. Pero sin cambiar ese tejado.

| Barreras abrió la puerta a esta crisis con cinco buques, equivalentes -en toneladas- a algo más de una cuarta parte de toda la actividad contratada en España. Dos cruceros para Noruega, un ferri de 191 metros para Naviera Armas y dos buques de ultralujo amadrinados por la marca Ritz-Carlton. El estallido de la tormenta se encontró con tres de esas unidades en construcción. Hoy solo una, el Evrima, tiene el camino relativamente despejado. Es la que llevaría el nombre de la lujosa cadena hotelera. La naviera que opera con esta enseña, Cruise Yacht Upper Holdco, firmó el pasado mayo un contrato para el segundo buque, cancelable si el astillero no realizaba la puesta de quilla antes del 31 de diciembre, con la disposición de bloques por al menos 200 toneladas. Barreras ya estaba en preconcurso: no se tocaron los aceros. Peo Cruise Yacht no solo no lo tumbó, sino que prorrogó la validez del compromiso, aunque sin fechas ni financiación. El gemelo del Evrima es el único barco con el que la armadora ha sido condescendiente. Porque es suyo, y porque Ritz ansía poder arrancar con su plan de negocio. ¿Y los demás barcos?

| Tras una negociación de idas y venidas, Barreras canceló el contrato de los cruceros de Noruega, para Havila Kystruten. Acusó a la compañía nórdica de precipitar su insolvencia al incurrir en impagos, le culpó de los errores de diseño -cada buque tenía un sobrepeso de 1.200 toneladas- y de causar un cuello de botella en los pagos a las auxiliares. Havila respondió con la ejecución de garantías (reclama 36 millones) y promovió un arbitraje judicial en Londres. Oficialmente estos barcos no están perdidos, pero distintas fuentes del sector dan por hecho que se construirán en Tersan Shipyard (Turquía). Y que Barreras dejó marchar los depósitos de GNL fabricados por Kongsberg (impagados) para evitar la reclamación de la deuda. Es un riesgo contingente por esos 36 millones, más intereses y gastos legales, a sumar a los diez millones en facturas no abonadas a las subcontratas. Un dato más: el Project manager designado por Barreras para dirigir la construcción de estos buques, Pollux y Polaris, deja el astillero.

| El ferri de Armas fue anunciado como el buque de mayor envergadura construido nunca en la ría de Vigo. Entró en vigor en 2018 con un primer pago de 28 millones por parte de la naviera canaria. Fuentes próximas al astillero aseguran que la antigua cúpula, comandada por José García Costas, solicitó a Antonio Armas el pago del segundo hito, cuando no se había ni iniciado el corte de chapa. Dada la dimensión del ferri, Barreras proyectó obras para el refuerzo de la grada 1 para acoger la construcción. En esa grada sigue el esqueleto de uno de los barcos de Havila. Habría sido imposible arrancar con el de Armas en esa situación. Las mismas fuentes constatan que, de esos 28 millones, el astillero gastó apenas unos 200.000 euros en tareas técnicas. Los planos del ferri continúan circulando entre subcontratas de aceros. Si Armas ejecuta garantías, a esos 28 millones habrá que sumarle intereses y vérselas con la aseguradora Barents Re. El CEO de Cruise Yacht, Douglas Prothero, nunca ha querido referirse a estas dos armadoras, sino a "proyectos viables" que el astillero pueda encarar. ¿Bajo los mandos de quién?

| Barreras quedó descabezada el 26 de septiembre, tras una junta de accionistas en la que el expresidente García Costas fue incapaz de lograr el apoyo de Pemex a una ampliación de capital. Él mismo, el director general (Alfonso López Loureiro) y el financiero (Juan González Crespán) desaparecieron de la primera línea. Hasta hoy, ya que la petrolera solo nombró presidente (Víctor Navarro) por obligación. Prothero asegura que su hoja de ruta incluye el fichaje de expertos externos e independientes para dirigir temporalmente la actividad, incluidos nuevos miembros del consejo de administración. Sonaron nombres pero no ha habido ningún movimiento. Para modificar la composición del consejo Barreras se necesita celebrar una junta a convocar con un mes de antelación. La única incorporaciones ha sido las de un equipo de seguridad privada, con cinco italianos para proteger el crucero Evrima y a razón de 20.000 euros al mes.

| Por precario que sea el pacto de financiación, Barreras debe convencer al juez para que homologue el acuerdo y éste, contando con un 75% del pasivo, actúe de efecto arrastre y frene cualquier intentona de tumbarlo y acabar en concurso. Con esta previsión Ritz-Carlton (a través del abogado del astillero) remitió una carta a más de 170 auxiliares, para que no presenten una demanda de reclamación durante tres meses. Muchas aceptaron.

| El nudo sigue estando en la composición accionarial, con dos de los tres socios alineados únicamente hacia la no asunción de responsabilidades futuras. El mayoritario, Pemex, que entró en el capital en 2013 con una serie de objetivos (incumplidos), reclama los 13 millones que puso en acciones y avales para despedirse de su aventura viguesa sin causar males mayores y no proceder a la quiebra, entendiendo que la apertura de una pieza de calificación iría únicamente contra García Costas. Albacora, aliada histórica del empresario vigués, ha cambiado su postura 180 grados. Con Ignacio Lachaga en un plano más secundario, su hija Luisa Lachaga ha querido apartarse de un "problema" como el de Barreras, que no es su objeto de negocio, y por eso se alió con Ritz y Pemex para salir de forma ordenada. Quién asume esas responsabilidades, pese a la firma de la cesión de derechos, está sin despejar.

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