26 de febrero de 2017
26.02.2017

Contador a cero (por dentro y por fuera)

Se cumplen cuatro años de la solicitud de preconcurso y solo el juicio a la antigua cúpula parece poder desestabilizar la nueva imagen de la pesquera

26.02.2017 | 02:23
González-Robatto, presidente de Nueva Pescanova. // M. G. Brea

A cada bolsa de palitos de merluza que entra en un congelador Pescanova está más cerca de ser Nueva Pescanova. En una semana empezará a imprimirse el packaging con el logo que estrenó el 9 de febrero y, en cuanto se agote el stock en fábricas y supermercados, la imagen anterior será solo un recuerdo. Para que la crisis por la que atravesó la compañía sea cosa del recuerdo habrá que esperar algo más de tiempo. Esta semana se cumplen cuatro años de la solicitud de preconcurso de la segunda mayor empresa de Galicia, que todavía está pendiente de una ampliación de capital para purgar por completo la resaca de una gestión (presuntamente) fraudulenta.

En el último año Nueva Pescanova incorporó a Ignacio González como consejero delegado, que se rodeó de numerosos fichajes para fortalecer las áreas de márketing, producción fabril y finanzas, además de promocionar a hombres de la casa en áreas capitales como la acuicultura (Rafael Prieto), pesca (David Troncoso), transformación (José Fafián) y recursos humanos (Ángel Matamoro). Además ha diseñado y aprobado un plan estratégico hasta 2020 que conlleva una inversión de 125 millones y con la que prevé cuadruplicar su rentabilidad, y ha conseguido incluso solapar el hecho de que los dueños mayoritarios del negocio son siete bancos. Jacobo González-Robatto, que actuó temporalmente como administrador único, ha pasado a un segundo plano mediático.

Lo único que podrá desestabilizar la nueva imagen de la multinacional es el juicio a la antigua cúpula, que sentará en el banquillo a una veintena de personas y que todavía está en fase de instrucción. El juez José de la Mata tiene hasta junio para dictar auto de apertura de juicio oral, aunque abogados de la defensa y la acusación aseguran que "todos los trámites" se han completado ya a estas alturas. La manipulación que se ejecutó de forma sistemática sobre las cuentas del grupo, como señaló la auditoría forense de KPMG, volverán a la palestra después de meses de silencio, tras los que también se hablará de blanqueo de capitales, uso de información privilegiada y estafa.

El caos que era y creó Pescanova ha perdido interés mediático en la prensa estatal y, cuanto más se retrasen las noticias judiciales, más ventaja para la nueva sociedad. De aquí a junio deberá ejecutar la ampliación de capital, iniciar la construcción del Pescanova Biomarine Center y aprobar las primeras cuentas del tándem González-Robatto.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook