02 de abril de 2009
02.04.2009
Banco de España

Fernández Ordóñez no descarta otro intento de fusión de CCM

02.04.2009 | 19:50

El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, aseguró hoy que el objetivo del organismo supervisor tras haber intervenido Caja Castilla La Mancha es administrar la entidad "el menor tiempo posible para buscar una salida ordenada a la misma".

En último término, subrayó durante su comparecencia en el Congreso, la viabilidad del negocio futuro de la entidad puede lograrse "de diferentes maneras", entre las que citó, por ejemplo, la fusión con otras entidades.

"La respuesta a estas opciones intentará ser rápida, pero no inmediata, y requerirá de la colaboración de instituciones, empleados y acreedores", apuntó.

Asimismo, Fernández Ordóñez explicó que, dados los problemas de CCM y la consideración por parte del organismo como entidad "vulnerable a la evolución negativa del ciclo económico", la supervisión del Banco de España hacía un seguimiento "especial" y una "constante vigilancia".

En 2008, apuntó, CCM fue objeto de dos inspecciones, y tras una de ellas llegó a recomendar a la caja que se fusionase con otra entidad, algo que la caja intentó, pero que finalmente fracasó.

En cualquier caso, aseguró, ya desde 2003 el organismo supervisor llevaba dando recomendaciones a la entidad para que "reflexionase" sobre el importante volumen dedicado a gestionar la actividad promotora, y, posteriormente, le reclamó que tomara medidas urgentes para gestionar el deterioro de su calidad crediticia como consecuencia de su fuerte exposición al sector inmobiliario.

El gobernador subrayó además que el "creciente debate político y mediático" que se estaba generando en los últimos meses en torno a la caja iba provocando un "continuo drenaje de los depositantes".

Ahora, con la intervención, aseguró, la entidad ha podido "seguir operando con normalidad y cumplir con todas sus obligaciones y compromisos".

Fernández Ordóñez justificó esta decisión, además de por garantizar los ahorros de los depositantes y la estabilidad de la caja, en la "voluntad" del organismo supervisor de "evitar que problemas individuales" de una entidad "degeneren de tal manera" que afecten al resto de bancos y cajas del país.

"Tengan la seguridad de que Caja Castilla La Mancha hará frente a todos sus compromisos con depositantes y acreedores", señaló el gobernador, quien insistió en que la entidad no tiene "ningún agujero patrimonial" y "sus activos son superiores a sus deudas".

En cualquier caso, reconoció que el análisis que están acabando el Banco de España y los auditores sobre las cuentas de la caja de 2008 permite predecir que registrará pérdidas "importantes", aunque aseguró que son "sustancialmente inferiores" a algunas de las cifras manejadas públicamente estos días, que barajaban 800 millones de euros.

Fernández Ordóñez explicó que la caja sí presenta una reducción "notable" del patrimonio neto al cierre del pasado ejercicio, pero que sin embargo continuará en "valores positivos".

La caja presentó unas cuentas a la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA) el pasado marzo que reflejaban que el beneficio en 2008 alcanzó los 29,8 millones de euros, un 87,1 por ciento menos que un año antes.

Unas cifras que, sin embargo, no son válidas porque no fueron firmadas ni por el Consejo de Administración ni por los auditores y que, tras lo reconocido hoy por el gobernador, no reflejaban la situación real de la entidad.

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