Trasdeza “canta y recita” en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso

María Berasarte, cuyos padres viven en Taboada, interpreta dos temas de Aute y Serrat, y lee el artículo 157 de la Constitución en lenguas cooficiales el día grande de la Carta Magna

Berasarte en plena actuación, el miércoles, en el Congreso de los Diputados.  | // EDUARDO PARRA / EUROPA PRESS

Berasarte en plena actuación, el miércoles, en el Congreso de los Diputados. | // EDUARDO PARRA / EUROPA PRESS / Ángel graña

“María Berasarte es la voz ‘desnuda’. Desnuda como adjetivo porque está carente de artificio y de adorno, es pura y esencial, clara y transparente... Pero también desnuda como verbo porque priva a quien la escucha de cualquier muro o ropaje; atraviesa la piel y alcanza como pocas el alma; la sacude, la mece y estremece. Una poderosa arma sonora que la convierte en la artista vasca con mayor proyección internacional del momento. Su voz desconoce fronteras y también las traspasa”. De esta forma define la página web de María Berasarte a esta cantante y bailarina vasca hija de una vecina de la parroquia silledense de Taboada, que este miércoles protagonizó uno de los momentos más destacados de la ceremonia solemne que con motivo del Día de la Constitución tuvo lugar en le Salón de los Pasos Perdidos del Congreso de los Diputados.

Berasarte recuerda que “el momento yo lo intenté vivir desde el punto de vista artístico y musical porque si piensas en donde estás y la responsabilidad que tienes junto a la proyección mediática, es todo mucho más intenso todavía”.

La artista con raíces trasdezanas tuvo que coordinarse con el personal de protocolo del evento para no dejar nada al azar. Añade que “la verdad es que ha sido una oportunidad preciosa y muy inesperada porque fue dos semanas antes cuando se pusieron en contacto conmigo desde el Gabinete de la Presidencia del Congreso de los Diputados”.

En este sentido, explica que desde la Carrera de San Jerónimo “pensaron que hubiese alguien que aportara algo musical pero como te digo fue un poco a última hora. Sé que una persona que trabaja allí enseñó una cosa mía que estaba en Instagram además, y dijeron que había que ponerse en contacto conmigo ya para ver si podía estar el día 6. Lo bueno es que me eligieron para que propusiese una canción y pensé en dos por si acaso. Se me ocurrió que fueran temas de mi repertorio, que son dos canciones con las que cierro dos proyectos diferentes. Uno es el de “La Tierra y el Camino. Lurra eta Bidea”, que se cierra con Al alba, y el otro es el disco “Delirio” que tengo con Pepe Rivero, que también cierro con Aquellas pequeñas cosas”.

La polifacética creadora de raíces silledenses también reconoce que “pensé en poder emocionar desde algo que todos conocemos y también hay que contar con que el Al alba es del 78, así que tiene la misma edad que la propia Constitución Española. Así fue todo, de una manera natural algo apresurada pero todo también muy bonito porque cuando les envié la doble propuesta me contestaron inmediatamente que estaría genial que hiciese ambas durante la ceremonia”.

A pesar de la premura, María Berasarte, que estuvo acompañada en el Congreso al contrabajo por Pablo Martín Caminero, también subraya que “todo fue muy cercano porque me dejaron total libertad para hacerlo como yo quisiese”. Berasarte y Caminero estuvieron hasta en tres ocasiones en el edificio de las Cortes para preparar su actuación. “Un día fui para conocer un poco lo que es la sala y su acústico; la víspera del evento estuve yo haciendo pruebas de sonido, posiciones con los de Televisión Española, estudiando todo eso con protocolo y prensa. Entonces, fue cuando supe cómo iba a ser el acto. Luego, el mismo día hicimos un pequeño pase técnico, como quien dice, para que todo estuviese bien con el contrabajo de Pablo Martín Caminero.

Lo cierto es que la voz y la interpretación de esta donostiarra de familia silledense ya forma parte de la historia de la democracia española. Sus dos canciones y la lectura del artículo 157 de la Carta Magna en gallego, euskera y catalán conmovieron a los presentes en el Salón de los Pasos Perdidos, tal y como reflejaron algunos de ellos a los distintos medios durante los corrillos posteriores al acto. De esta forma, Silleda se “coló” por la puerta grande en sede parlamentaria.

Compañerismo y emoción entre la clase política

Terminada su actuación, María Berasarte se sorprendió por la reacción de su público: “La verdad es que fue increíble porque son dos canciones que todos conocen. Entonces, estaban todos muy emocionados y me comentaron que era algo que se había hecho por primera vez algo así. Al parecer, en otras ocasiones hubo música pero nunca voz. Me refiero a actos celebrados en el Congreso”. La artista desvela que “me imaginaba que iba a ser algo bonito pero no sabía que iba a tener semejante repercusión. Hubo quien me dijo que estuvo a punto de llorar y con los pelos de punta. Se olvidaron que estaban en un acto como ese, que era algo que yo quería también que sucediera”. Y en cuanto a las distancias cortas con los padres de la patria explica que “los vemos en el contexto al que pertenecen, pero luego cuando estás allí son más compañeros, están mucho más relajados y yo me sorprendí de que eran todos mucho más cercanos conmigo y entre ellos”.

Paseos por la aldea durante las Navidades

María Berasarte está a días de visitar a sus padres. “Tengo pensado ir a Silleda ahora, en Navidades, porque tengo muchas ganas. Quiero ir a casa de mi madre, a comer rico y a disfrutar de esos paseos por la aldea, así como de las amistades y de toda la familia, que están por allí”, indica esta artista tras un año cargado de trabajo que la mantenido muy concentrada. “Quieras o no, o estoy en San Sebastián o estoy en Madrid, y cuando voy a Galicia me gusta aprovechar el tiempo. Este año ha sido de mucho trabajo. No solamente por los conciertos porque he grabado mi último disco y eso acapara muchísima energía. Ahora me voy a homenajear cuando vaya a Taboada”, concluye la creadora.