Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La vacunación infantil protegerá a 3.400 niños de entre 5 y 11 años en las comarcas

Lalín y A Estrada rebasan el millar de menores y en Dozón, el concello con mayor incidencia a día de hoy, son una veintena | Los tres test realizados en la residencia de As Dores dieron negativo

Puestos de vacunación en la Cidade da Cultura. | // XOÁN ÁLVAREZ

El próximo día 15 dará comienzo en Galicia la campaña de vacunación contra el COVID-19 a unos 150.000 niños con edades comprendidas entre los 5 y los 11 años. El gobierno gallego decidió que los pinchazos se realicen en grandes centros operativos, con lo que en principio dezanos y estradenses acudirán a la Cidade da Cultura y los de Forcarei y Cerdedo-Cotobade al espacio de referencia del área sanitaria de Pontevedra. En las comarcas son en torno a 3.400 menores los que quedarán protegidos con la primera dosis de Pfizer. El segundo pinchazo, según el anuncio de la Comisión de Salud Pública, llegaría ocho semanas después. Los pequeños serán citados por los canales establecidos para el resto de la población –mensaje o comunicación telefónica– y tendrán que ir acompañados por sus padres o representantes legales.

Según los últimos datos oficiales de población desglosados en edades simples, Lalín y A Estrada tienen un volumen de niños de entre 5 y 11 años muy semejante y superan los 1.100. Otros 480 corresponden a Silleda, dos centenares a Vila de Cruces; y Rodeiro y Agolada se reparten 72 y 50, respectivamente. En Dozón son una veintena, 110 en Forcarei y 250 en Cerdedo-Cotobade.

En lo que respecta al orden de llamada se plantea priorizar a aquellos menores que presenten patologías y a continuación se administrarán la dosis por orden de edad, comenzando por los de 11 años; es decir, los de 5 serán los últimos protegidos contra el virus. Sobre el impacto de la pandemia entre los más jóvenes hay que señalar que en las comarcas no constan ni aulas ni centros cerrados a consecuencia de contagios, pero sí hay alumnos que permanecen en cuarentena por contagio de alguno de sus familiares.

Mientras tanto, la circulación del virus en los nueve municipios de Deza y Tabeirós-Montes se mantiene en unos índices que, sin ser excesivamente preocupantes, sí constatan la incidencia de una nueva ola entre la población. Dozón es actualmente el municipio que registra la mayor incidencia acumulada a siete días, con más de 250 casos por cada 100.000 habitantes y cinco activos. El número de contagios también crece en Cerdedo-Cotobade, donde ayer se contabilizaban una quincena de casos activos, que son dos más en solo 24 horas. Su incidencia entra dentro de la horquilla de 125 y 250 por cada 100.000 vecinos. Menor, también a siete días, tiene Silleda, donde anteayer el gobierno municipal informó de la existencia de 24 casos. En Agolada eran cinco. En Vila de Cruces y Rodeiro no se detectaron contagios nuevos en la última semana, pero todavía podrían mantener alguno activo. Los cálculos de la formula empleada por Sanidade para establecer la incidencia del virus nos indican que en Forcarei habría cuatro activos y en A Estrada, a falta de conocer los registros actualizados, el martes eran una decena los activos. En Lalín el Sergas informa de que en los últimos siete días fueron diagnosticados 19 nuevos casos, que son 34 en dos semanas.

En otro orden de cosas, la residencia Nosa Señora das Dores de la capital dezana informó ayer a familiares de usuarios que ninguna de las tres PCR realizadas a otros tantos internos había sido positiva: dos resultaron negativas y la otra, indeterminada. Además, su centro de día retomará hoy su actividad después de algo más de una semana cerrado por el contagio de un trabajador y de un residente.

Compartir el artículo

stats