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La tentación cae en A Estrada

Recogida a mano en una finca de Santa Cristina de Vea. | // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

A Estrada cae en la tentación. ¿Quién dijo que tiene que ser malo dejarse seducir? En este caso, todo son ventajas: se fomenta la actividad en el ámbito rural; se trabaja la tierra y se evita su abandono; se acrecienta un sector económico y se recoge un fruto de lo más sano. Así que, con la llegada del otoño llega también el momento de iniciar la recogida del fruto del paraíso que, no solo no está prohibido, sino que es delicioso, rentable y nada pecaminoso. Toca ahora, pues, que la tentación caiga en A Estrada.

Los productores integrados en la cooperativa Ullama emprendieron la recogida de la manzana en una campaña favorecida por el fenómeno de la vecería, por el que se alternan cosechas muy buenas con otras en las que se registra una importante merma en la cantidad de fruto. La temporada arranca con buenas perspectivas, esperando poder alcanzar los 1,5 millones de kilos o, lo que es lo mismo 1.500 toneladas de manzana que se convertirá en sidra. El grueso de la producción partirá del municipio con rumbo a Chantada, concretamente a la planta de Hijos de Rivera, para ser transformada en la elaboración de la sidra ecológica Maeloc.

Las primeras en llegar a la planta serán las variedades tempranas, las mismas que ayer se recogían con mimo en la parroquia estradense de Santa Cristina de Vea. En estas primeras sesiones de recolección no fueron muchos, todavía, los trabajadores, dado que muchos temporeros están en las vendimias. En todo caso, se espera que en los próximos días se vayan incorporando más manos al equipo que irá recorriendo los distintos pomares de esta cooperativa estradense.

El sector aguarda una buena cosecha. | // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

Manuel Carballo lleva más de dos décadas recogiendo manzanas en Vea. Ayer tenía ya vareadas alrededor de 40 toneladas de las más tempranas, desde la blanquina a la coloradona. Este estradense se reconoce quisquilloso para la recogida. Reconoce las ventajas de la maquinaria pero confiesa que le gusta recoger el fruto de sus manzanos a mano, buscando una mayor selección. “Me gusta mucho la recogida a mano. Quiero que vaya limpita y que no se mace. Me gusta que haya una calidad excelente”, apunta. No le duelen prendas en asumir que es meticuloso y perfeccionista, pero tampoco tiene problema en predicar con el ejemplo y recoger, aunque haya que ir despacio.

Tempranas, medias y tardías

Este socio de Ullama apuntó que las previsiones que se le trasladaron apuntan a que en torno al 27 de septiembre saldrá para Chantada la primera bañera de 23.000 kilos con estas manzanas que alcanzan antes que las demás su punto óptimo de maduración. Será después cuando el ritmo de la recogida vaya en aumento, hacia principios de octubre, con la llamada manzana de media estación, a la que vendrán a sumarse –a medida que avance la campaña– las variedades tardías.

Manuel Carballo estimó que la campaña será “una de las mejores”. Aguarda que sus fincas le reporten 80 toneladas de fruto, frente a las 12 que cosechó el año pasado. Hasta ese punto influye la alternancia que marca la vecería. Hace dos años recogió más de 60 toneladas y, hace tres, fueron ocho. Indica que hay tipos de manzana más “veceros” que otros, citando entre los casos más afectados las “perezosas”, que pueden pasar de llenar un árbol de kilos de fruto una temporada a dejarlo prácticamente sin ninguno en la siguiente.

Aunque Carballo prefirió ayer recoger a mano sus manzanas, el fruto llega al suelo después de sacudir el árbol con medios mecánicos. Insiste en que hay que saber hacerlo para no afectar a las raíces y que también hay que disponer de buena máquina, en este caso la de la cooperativa.

Otros productores apostarán por la recogida completamente mecanizada, algo que desde el sector se defiende también como clave para ser competitivos sin restar a la calidad de un producto al que A Estrada saca todo su jugo.

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