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La mitad de los hogares de las comarcas, con problemas para afrontar los gastos de la casa

Aunque la cifra bajó desde 2010, hay 13.500 familias con dificultades para pagar recibos | Microondas, horno y lavavajillas son los electrodomésticos más demandados | Cae la compra de secadoras y de cámaras de fotos

Varias mujeres, firmando contra las nuevas tarifas eléctricas ayer, en Lalín.   | // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

Varias mujeres, firmando contra las nuevas tarifas eléctricas ayer, en Lalín. | // BERNABÉ/JAVIER LALÍN

En la zona nororiental de la provincia, donde se enclavan Deza y Tabeirós-Montes, el IGE contabiliza 25.217 hogares. De éstos, en 13.506 (son el 53,5%) los gastos totales de la vivienda suponen una carga en las arcas familiares. La encuesta estructural a hogares es del año pasado, cuando aún no se habían materializado las nuevas tarifas de la luz ni las subidas de los impuestos de bebidas con azúcar, de las pólizas de seguros y del gasoil. Así que es de esperar que, tras el golpe económico del COVID, estas cifras empeoren.

Consuela ver que, en comparación con 2010, hay menos hogares que tienen que hacer auténticas obras de ingeniería matemática para llegar a fin de mes. Por entonces, en 18.321 viviendas de la zona los gastos de la vivienda eran una carga difícil de llevar. A nivel provincial, también han descendido: en 2010 eran 199.912 hogares con dificultades para afrontar recibos e imprevistos, y ahora son 174.928. En porcentaje, estos casi 175.000 hogares son el 46,4% de los 361.971 totales.

Menos viviendas unifamiliares

La encuesta estructural a hogares deja entrever también cómo las comarcas están perdiendo población: bajan las viviendas unifamiliares (en 2010 había 17.034 y en 2020 se quedan en 16.737), pero es que también descienden los edificios con más de una vivienda, al pasar de los 10.202 a los 8.480. La marcha de residentes a ciudades próximas o a zonas costeras explica el cierre de hogares y la falta de demanda de obra nueva. La caída de población, sobre todo en el rural, también es la causa del descenso de viviendas con determinados servicios exteriores como terraza o jardín individual: en diez años pasan de 21.666 a 19.776. Muchas menos son las que gozan de un jardín comunitario: de las 1.287 de hace una década quedan ahora 765. En cambio, aumentan las que disponen de una plaza de garaje, habilitada ya en 19.302 viviendas. En 2010 la había en 16.590.

Al ver la red de sumideros, también nos podemos dar una idea de cuántos hogares se quedan vacíos. La cifra cae en casi medio millar en diez años, y ahora está en 13.077. Apenas varían, sin embargo, las viviendas que tienen saneamiento individual de sus aguas residuales, pues solo baja en 18 unidades en comparación con 2010, y se queda en 12.535. Bajan mucho más las viviendas con enganche a la red pública de traída de aguas, pues la cifra pasa de las 13.573 viviendas de 2010 a las 13.041 de 2020.

Esta tendencia a menos hogares con servicios exteriores en la vivienda continúa a la hora de ver las traídas de agua, sean con pozo propio o con redes comunitarias: en 2010 había 13.013, y ahora se contabilizan 12.684, es decir, unas 300 menos. Bastante menor es el descenso de las viviendas con recogida selectiva de basura, al pasar de 18.613 a 18.586, esto es, 27 por debajo.

Más teléfonos móviles

A la hora de analizar los equipamientos del hogar, está claro que el teléfono móvil ha desplazado las líneas fijas y también otros útiles como las cámaras de fotos. Así, el año pasado había 24.455 hogares con teléfono móvil, que son 2.462 por encima de los que tenían estos dispositivos en 2010. Mientras tanto, las viviendas con telefonía fija son bastantes menos, 14.942. Y además, han descendido en unas 2.500 en comparación con 2010.

Sobre las cámaras de fotografías, están presentes en 9.118 hogares, mientras que una década atrás eran imprescindibles en 11.420. Más marcado aún es el retroceso de los grabadores de DVD y blu-ray, arrinconados por las posibilidades que ofrecen ahora las plataformas de televisión e internet. En la pasada década, estos dispositivos estaban presentes en 13.499 hogares (más de la mitad de los 25.217 totales), y ahora, se utilizan en tan sólo 9.118.

Mucha más presencia y bastante más consolidados están el horno y el microondas. El primero se emplea en 24.025 hogares. Ya en 2010 era el electrodoméstico más demandado, con uso en 19.528 casas. En cuanto al microondas, en los últimos diez años se coló en unas 5.100 viviendas más y ahora se emplea en 21.737. El lavavajillas también va ganando terreno, y si la década pasada estaba en 5.756 hogares, ahora figura ya en 8.963. Sin embargo, las viviendas de la zona no se decantan por las secadoras, ya que en 2010 funcionaban 6.529 y ahora se emplean unas 770 menos, en concreto 5.766.

Por último, aumentan las viviendas sin problemas estructurales ni ruidos: son ya 17.212, unas 4.460 más que en 2010.

500 firmas contra el tarifazo eléctrico

Lalín y Vila de Cruces acogen este fin de semana sendas campañas impulsadas por el BNG, para recoger firmas contra las nuevas tarifas de la luz, que entraron en vigor en junio. Ayer, el partido recabó más de 500 apoyos en un espacio habilitado en la Praza da Igrexa de Lalín, aprovechando la jornada ferial del día 3. En Lalín continuará la campaña el 18 de este mes y en otras jornadas. Hoy, será Vila de Cruces la que celebre su mercadillo ambulante, así que habrá un puesto para firmar también en la Praza da Igrexa del casco urbano de este municipio, de 11.00 a 13.30 horas. El partido pone en marcha esta campaña ante la subida del recibo que afectará a hogares particulares pero también a las explotaciones ganaderas y a sectores ya muy castigados por la pandemia, como la hostelería, el comercio o las peluquerías. Todas las firmas que se reúnan en la comunidad gallega serán entregadas por el BNG en el Parlamento, para solicitar además la rebaja del IVA de la luz al 4%, dado que se trata de un bien de primera necesidad.

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