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Liñares viaja a la Edad de Hierro

Técnicos especialistas funden en el pazo lalinense metales siguiendo el primigenio proceso prehistórico de realización de hachas con alto contenido de plomo

Los técnicos, con uno de los moldes empleados en la realización de las hachas.

Los técnicos, con uno de los moldes empleados en la realización de las hachas.

El Centro de Xestión do Coñecemento Arqueolóxico de la Deputación de Pontevedra del Pazo de Liñares sigue dando pasos para convertirse en un reconocido centro de investigación estatal e internacional especializado en patrimonio. El recinto lalinense ha acogido en los últimos días la fase de experimentación del proyecto “Producción masiva y deposición de bronces plomados en la transición Bronce Final-Edad del Hierro de la Europa Atlántica”, financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación, liderado por Xosé Lois Armada, del Instituto de Ciencias do Patrimonio (Incipit), y en el que participan equipos del British Museum, la Universidad de Cambridge o la Universidad de Coimbra. El equipo de investigación que participó en el experimento destacó las “prácticas instalaciones” del recinto dezano.

Proceso de fundición en los trabajos de “ingeniería inversa”. á. g.

Los técnicos llevaron a cabo trabajos de “ingeniería inversa” entre el jueves y el viernes pasados para solucionar las incógnitas del proceso de producción de las hachas de tacón prehistóricas, con alto contenido de plomo, que aparecen en los yacimientos del Noroeste Ibérico y de los que el Museo de Pontevedra acoge una buena muestra. A pesar de ser muy común en Galicia y el norte de Portugal, el uso de altos contenidos de plomo para producir hachas de bronce plantea numerosas cuestiones desde el punto de vista tecnológico y funcional. De hecho, muchas de estas piezas prehistóricas conservan el cono de fundición y parece que nunca se utilizaron como hachas propiamente dichas.

Reproducción de hachas de la Edad de Hierro. á. g.

“Este tipo de hachas son muy típicas de Galicia y el Norte de Portugal en torno al 800-700 antes de Cristo, más o menos. Son hachas de bronce, con una aleación de cobre-estaño-plomo, pero tienen unas cantidades de plomo muy elevadas”, explica Armada. El investigador señala que “pretendemos un poco conocer el proceso de producción de estas hachas. Arqueológicamente lo que tenemos es el resultado final y lo que nos interesa en este trabajo es ver cómo se llegó a este resultado final. Es decir, cuál fue el proceso de trabajo para obtener los restos que nos han llegado a nosotros. Hicimos experimentos variando la colada, el tipo de crisol y la inclinación del molde. Variamos diversos parámetros para ver si logramos obtener hachas lo más parecidas posibles a las de la Edad de Hierro”. Una vez realizadas estas hachas, los ejemplares serán enviados a laboratorio “y luego lo que hacemos es cortarlos y estudiar con diversas técnicas analíticas su interior”, afirma Xosé Lois Armada. Una parte del trabajo se llevará a cabo en Liñares y el resto se hará en otros laboratorios especializados.

Según los miembros del equipo del proyecto, el Centro de Xestión do Coñecemento Arqueolóxico “cuenta con instalaciones ideales” para realizar la investigación. Así, los investigadores dijeron que el análisis de las réplicas que acaban de llevarse a cabo esta semana en Liñares también se realizará en las instalaciones del Incipit, utilizando dispositivos y técnicas como microscopios o aplicaciones de rayos X, algo de lo que el propio Armada habló recientemente en una charla organizada en este recinto.

En cuanto al futuro más inmediato de los trabajos que se llevarán a cabo en las instalaciones del Pazo de Liñares, Armada indica que “vamos a ir en dos direcciones. Una estará centrada en hacer nuevos experimentos que nos permitan seguir profundizando en los resultados y, por otro lado, estas hachas que fundimos el otro día en Lalín, lo que tenemos que hacer es el proceso de estudio, cortarlas, analizarlas con microscopio y demás trabajos”.

La Deputación y el CSIC, a través del Incipit, tienen en marcha iniciativas para poner en valor el Pazo de Liñares. Además del reciente curso “O ouro dos castros”, se están realizando investigaciones en los contornos e interiores de castros como el de Bendoiro, en Lalín, Castrolandín, en Cuntis, y Montaz, en el término municipal de Silleda.

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