¿Quién no ha parafraseado alguna vez a Sergio Dalma repitiendo aquel tema que llevó a Eurovisión hace ya la friolera de 30 años? Bailar pegados, es bailar, decía en aquella coreada balada. ¿Lo es? Pues en los tiempos del COVID va a ser que no. De hecho, el éxito que han tenido las clases de baile y música tradicional en línea de la escuela Tequexetéldere de A Estrada han demostrado que para bailar juntos no es necesario compartir la misma pista de baile.

Tequexetéldere completó estos cursos online con un total de 190 alumnos. Las sesiones fueron impartidas por profesores que son referentes en Galicia en sus ámbitos, contando durante estas propuestas formativas con Montse Rivera, Felisa Segade, Javier Sanmartín, Suso Vaamonde, Luis Prego y Noemi Basanta. Todos ellos impartieron sesiones en directo pero en clases virtuales, difundiendo su experiencia a través de internet en aulas que aprovecharon las ventajas que ofrecen plataformas como Google Meet y en un contexto en el que compartir no está bien visto, aunque solo sea el aire.

Estos cursos tuvieron una duración de entre seis y ocho sesiones, cada una de ellas de 45 minutos. De este modo se impartieron cursos de baile de iniciación y otros centrados en danzas de distintas zonas de Galicia, así como otros de características especiales, como pueden ser los bailes de boda o Carballesas. Ya en el apartado musical, se abordaron distintos ritmos de muiñeira que se tocan en Galicia o los diferentes modos de hacer sonar el pandeiro cuadrado, así como el mantenimiento y afinación de la gaita galega.

De A Estrada para el mundo

De los siete cursos ofertados por Tequexetéldere para ampliar su experiencia en esta aula virtual –a la que se la escuela se vio empujada para garantizar la celebración de sus clases pese a los distintos momentos que atravesó la pandemia del coronavirus–, cuatro agotaron todas las plazas ofertadas. Con esta propuesta especializada y abierta a todos los interesados, el centro estradense tuvo alumnos de las cuatro provincias gallegas, así como de puntos más alejados de León, Alicante, Barcelona, Madrid, Vitoria, Valladolid, Zaragoza, Palencia, San Sebastián, Murcia, Argentina, Brasil, Alemania y hasta Japón.

El aula virtual de Tequexetéldere permitió dar sesiones a los alumnos de sus diferentes disciplinas en algunos de los momentos más crudos de la crisis sanitaria. La herramienta se aprovechó para difundir todo este contenido especializado. La idea del ente es repetir estas y otras formaciones durante el próximo curso. Al fin y al cabo, para bailar no se necesita estar pegados, solo sentir el ritmo y dejar que el cuerpo lo siga.