En torno a un centenar de personas acudieron ayer a la Praza da Igrexa de Lalín al acto convocado por la plataforma vecinal impulsada en Goiás contra los mega parques proyectados por la sociedad Green Capital. El abogado Ramón Barreiro fue el encargado de detallar algunas de las claves para frenar estas infraestructuras, que, a su juicio, pasan por un aluvión de alegaciones y que la ciudadanía esté preparada para una “batalla dura” contra las promotoras.

Con los proyectos de Val do Folgoso y Monte dos Porcallos como ejemplo, el letrado que forma parte de una plataforma que en la comarca de Ordes consiguió parar los eólicos aseguró que los proyectos vulneran la normativa, pero este es el modus operandi habitual de empresas que una vez consiguen sus objetivos las venden íntegramente al no poder comercializar sus derechos de concesión. “Organizaos, porque luchando esto podéis pararlo”, exclamó Barreiro, presentado por Luis Couto, uno de los portavoces de la plataforma local, apuntó a la indefensión de los vecinos o que estudios cifran en una pérdida del valor de tierras e inmuebles del 30% en donde se levantan estos parques que, en este caso, podrían montar aerogeneradores de 200 metros de alto a solo 500 metros de las casas, al margen del daño que ocasionarían las líneas de evacuación.

Mostró su desacuerdo con el hecho de que el marco normativo vigente sea de 2001, cuando los molinos que se instalaban rondaban los 70 metros de alto con una potencia de un MW y ahora, los que afectan a Lalín y a su comarca son de 5,6. Petón do Lobo dispone ya de unos modelos de alegaciones a los que se irán sumando otros que evidenciarán las carencias de unos proyectos que, indicó, solo traen pobreza allí donde se asientan mientras el dinero se escapa para donde tienen la sede sus empresas. Efectos nocivos sobre la salud de las personas o daños en el medio ambiente son algunos de los argumentos expuestos para animar a los ciudadanos a posicionarse en contra. El acto contó con la presencia del alcalde lalinense, José Crespo, y los ediles del gobierno César Reboredo y Eva Montoto. También acudieron los socialistas Román Santalla t Cristóbal Fernández y el portavoz del BNG, Francisco Vilariño.

Cuíña y Santalla

De la polémica entre las fuerzas políticas lalinenses volvieron a pronunciarse Compromiso y PSOE. El galleguista Rafael Cuíña calificó de “poco creíble el despliegue mediático de Crespo” al pasar de no saber nada de estos proyectos “a presenciar un tour por las parroquias afectadas para escuchar a los que no informó en un año”. Dice que el hecho de que a estas alturas el gobierno no entregó documentación sobre los proyectos es síntoma “de que algo ocultan, porque de saberse con concreción fechas de consultas entre Concello y empresas interesadas en la instalación eólica, el gobierno quedaría en evidencia ante los vecinos”. Y avisa de que no desea plenos “para paripés y declaraciones de intenciones ambiguas sino documentados con las alegaciones encima de la mesa” y con los técnicos municipales presentes para aclarar dudas.

Santalla, por su parte, pide a la Xunta un cambio en la normativa autonómica para que los molinos deban estar alejados al menos un kilómetro de las casas, como en el resto de España. Reitera la posición contraria de su grupo a todos los parques, pues en Goiás incluso se solapan dos proyectos y solo se habla del de Green Capital. Exige a Crespo celeridad en la convocatoria del pleno temático y anuncia reuniones informativas del PSOE en las zonas afectadas “porque cuando crespo va a junto los vecinos no les dice toda la verdad”.

El BNG invitó a Martiño Nercellas a su acto en Goiás. // Bernabé/Javier Lalín

El BNG percibe una “pugna descontrolada”

El BNG de Lalín celebró anteayer una asamblea informativa en Goiás para trasladar su postura sobre los proyectos que afectan al municipio. Al acto introducido por su portavoz municipal, Francisco Vilariño, fue invitado el biólogo Martiño Nercellas para exponer sus conocimientos y aclarar las dudas a los presentes. Para los nacionalistas, de este encuentro se saca en claro “que estamos ante un tipo de parques eólicos de impacto máximo sobre actividades agropecuarias de difícil compatibilización”. Otra cuestión que preocupa es que la ocupación directa de la superficie agraria útil por aerogeneradores “dejará amplias zonas de uso ganadero restringidas y servidumbres que reducirán mucho su uso. Esto no es un problema que con los parques en los altos de las sierras no acontecía”, añade. También alerta de que los vecinos tienen un papel de meros convidados de piedra “y asisten perplejos a la ocupación de sus tierras ante un conflicto de intereses de grandes lobys económicos que disponen del territorio como si fuesen cromos intercambiables”. “La pugna eólica está descontrolada y se convirtió en un todo vale en el que se desprecia a los propietarios, las actividades que allí se desarrollan, al medio ambiente y al patrimonio. El BNG dispara contra el ministerio por, en su afán de pinchar la burbuja eólica, provocó un efecto contrario.

Unidade por Rodeiro

Por otra parte, el portavoz de Unidade por Rodeiro, Alberte Lamazares, asegura que la anunciada oficina municipal sobre proyectos eólicos no está operativa como aseguró el alcalde, Rubén Quintá. “Unos días inventa una oficina y otros crea una comisión”. Siembra dudas sobre esta última propuesta del regidor y recuerda que la corporación lleva sin reunirse para un pleno ordinario desde el pasado mes de octubre.