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“Durante la cuarentena seguí comprando online; ya hace que no voy a una tienda”

“El nombre nos gustó por el misterio de su significado, como esconder un gran secreto”

Toimil posa con un modelo de su tienda online Sibilina Shop.

Toimil posa con un modelo de su tienda online Sibilina Shop.

Lalín cuenta desde el pasado jueves con una tienda de ropa femenina exclusivamente virtual. Sibilina Shop es un portal que ofrece moda a precios asequibles procedente de Italia y de Francia. Al frente se encuentra la joven de Prado, Cristina Toimil Barreiro, que cuenta con la ayuda de su pareja, el también lalinense de O Corpiño, Luciano Jordedo García, para poner en marcha uno de los sistemas de negocio que mejor capean la crisis.

–¿Cómo surge la idea de poner en marcha una tienda online?

–Lo que pasa es que me gusta mucho la moda desde siempre. Hace tiempo que tenía la intención de montar algo relacionado con ella y me animé ahora porque el online está muy presente con todo esto de la epidemia. Me pareció que era el mejor momento para hacerlo. Tengo la suerte de que mi pareja me está echando una mano, aunque él tiene otro trabajo. Soy yo la que lleva todo el peso del portal.

–¿Dónde consigue la ropa que aparece en su catálogo virtual?

–La verdad es que tenemos varios proveedores, que son los con estamos en constante comunicación. Ellos son los que nos mandan las fotos con las prendas para que nosotros podamos elegir las que mejor encajan en nuestra oferta de negocio. Se trata de moda italiana, pero también tenemos algunos modelos que nos han llegado desde Francia. La verdad es que la oferta es muy variada, y eso también lo queremos reflejar en nuestro catálogo online al que todo el mundo tiene acceso a través del portal.

–¿Cuál es el sistema que utilizan para entregar sus pedidos?

–Al ser una tienda solamente virtual con una página web como la nuestra nos comprometemos a realizar la entrega a domicilio del pedido en un plazo de 24 horas. El cliente puede probar lo que ha comprado y, por supuesto, si no le convence también tienen la opción de poder hacer una devolución sin ningún problema, por supuesto.

–¿Por qué eligió un nombre tan sugerente para una tienda online?

–La verdad es que se nos ocurrió a los dos miembros de la pareja. Nos gustó por el misterio que encierra en su significado, como si escondieras algo. Me refiero a lo de esconder un secreto importante. Como digo, fue un nombre que nos gustó desde el primer momento y pienso que encaja a la perfección en lo que es la tienda en sí.

–¿Por qué piensa que ahora está triunfando la venta online?

–A partir de la llegada de lo del coronavirus nos dimos cuenta que sólo el online podía funcionar. Nosotros pensamos que ha llegado para quedarse y esperemos que se afiance entre la gente. Tengo que decir que durante la cuarentena yo seguí comprando de forma virtual y como yo muchas personas de mi familia e incluso entre mis amistades. De hecho, en estos momentos sólo compro online y ya hace que no entro en una tienda. Hay que tener en cuenta que no existe la misma seguridad si te pruebas una prenda en tu casa que si lo haces en una tienda donde entran muchas personas al día. De esta forma, lo cómodo es que la prenda te llegue a casa, y que la puedas probar de forma más cómoda.

–¿Tienen ya clientela o todavía es muy pronto para ello?

–Hay que tener en cuenta de que la web aún la inauguramos el viernes, así como las distintas redes sociales. Hay que esperar un poco.

“La idea es poder abrir un local físico en Lalín”

–¿A quién se le ocurrió el diseño de la página web?

–Nos la hizo una empresa a la que le pedimos algo sencillo de manejar. Queríamos que los clientes pudieran comprar de forma fácil y que el sistema fuera de lo más intuitivo. Pensamos que en eso también radica el éxito de una tienda virtual porque si no se lo pones fácil, corres el riesgo de que no vuelvan a entrar en ella.

–¿A dónde le gustaría poder llegar con su nuevo negocio?

–La idea es abarcar todo el territorio español y no sólo Lalín. Espero que con Instagram y Facebook sea una tarea más fácil. De hecho, me inspiro mucho en redes sociales como Instagram para elegir los modelos que más me gustan. Se trata de llegar a un tramo femenino de clientela de entre 20 y 65 años de edad, más o menos. Es ropa a precios asequibles y complementos de tendencia actuales., elegidos con mucho mimo. De todas formas, si la cosa va bien la idea es poder abrir algún día un local físico propio en Lalín.

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