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Red de centros 'Galiña Azul' en Deza y Tabeirós-Montes

La Xunta cobrará más de 312.000 euros a los seis concellos de las comarcas con guarderías

Cada ayuntamiento paga 900 euros por plaza y asume el mantenimiento de las instalaciones -Siete de cada diez de los 347 matriculados solicitaron servicio de comedor -En Lalín se concentra gran parte de la lista de espera

Simón Espinosa

Simón Espinosa

Los ayuntamientos siguen padeciendo los efectos de un modelo que urge modificar para que queden perfectamente definidas las competencias de cada administración municipal y la educación es una de ellas. Aunque su gestión recae en la Xunta, los concellos tienen que hacer frente a gastos de mantenimiento en centros educativos, incluso en aquellos cuya enseñanza todavía no es obligatoria.

Este es el caso de la red de guarderías pertenecientes al Consorcio de Servizos de Igualdade e Benestar y en Deza y Tabeirós-Montes funcionan un total de ocho repartidas en seis municipios. El próximo curso, los cerca de 350 niños de entre cero y 3 años que tienen plaza confirmada costarán en su conjunto más de 312.000 euros a estos concellos, una vez que la consellería establece en 900 euros el coste de cada plaza. Lalín suma en sus dos cetros 122 plazas y, en consecuencia será el que más pague, con 109.000 euros. Las 44 de Cerdedo-Cotobade suponen a esta administración 41.400 euros y 59.400 a A Estrada. Y otros 55.800 a Silleda; 27.900 a Vila de Cruces y 18.000 en el caso de Forcarei. Según fuentes consultadas, Benestar practica dos liquidaciones al año; es decir, el recibo se pasa a los ayuntamientos cada semestre. Además, el mantenimiento de estas instalaciones y otros servicios como la limpieza no es asumida por la Xunta, sino por las administraciones municipales.

La Consellería de Política Social difundió recientemente las listas de admitidos para cada una de las escuelas infantiles de la red Galiña Azul -galescolas con el gobierno bipartito- y de las mismas se concluye que el próximo día 4 de septiembre comenzarán el curso 2019/2020 un total de 347 menores y otros 22 quedaron en lista de espera. Asimismo, dos pequeños fueron excluidos en la guardería de A Estrada y uno en cada caso en la de Cerdedo y Tenorio (Cotobade). Estos dos últimos centros, junto a los de Forcarei y Vila de Cruces son los únicos sin lista de espera y darán cabida a la totalidad de las reservas formalizadas dentro del plazo. Por el contrario, las escuelas lalinenses, sobre todo una, concentran buena parte de la lista de espera. De las 22 totales, 18 corresponden a la del Pontiñas, dos en la del Polígono Lalín 2000 y las restantes están en Silleda y A Estrada con una inscripción sin plaza respectivamente.

En la escuela infantil Pontiñas se realizaron durante este verano obras para habilitar una unidad más -pasando así de cuatro a cinco- y del máximo de 64 plazas iniciales se pasó a 74. Pues bien, los datos de matriculación definitiva indican que serán 58 los menores que comiencen el curso -para los más pequeños las primeras jornadas son de adaptación-. Siete son para el tramo de edad de cero a un años, una docena para los de 1-2 y 39 para los que tienen de 2 a3 años. La lista de espera se concentra en los de entre 1 y 2 años, ya que son una quincena de los 18 totales del centro.

Menos plazas libres quedaron en la escuela infantil del polígono empresarial, con 64 de las 74 cubiertas. El desglose en función de los tres tramos de edades es el siguiente: 3, 24 y 37 menores. La instalación silledense, situada en las inmediaciones del colegio público, es la de mayor tamaño de la zona al alcanzar un tope máximo de 82 plazas. En este curso fueron cubiertas 62, de las que tres son niños de cero a un años, 25 para el tramo de 1a 2 y las restantes 34 para los que tienen entre 2 y 3.

En Vila de Cruces estrenarán este curso 31 bebés -el centro cuenta con hasta 54 plazas- y toda la demanda de solicitudes cubierta. Hay un menor de cero a un años y una quincena en cada caso en los dos tramos siguientes.

A Estrada estrenó hace dos cursos su escuela infantil con 74 plazas, de las que este curso se han cubierto 66. Siete son del primer tramo de edad y 24 y 35 en los dos siguientes. En Forcarei funciona una instalación con una veintena de plazas y su totalidad fueron cubiertas con matrículas de un niño de cero a un años, cuatro que tienen entre 1 y 2 y una decena de entre 2 y 3. En Cerdedo-Cotobade, como única administración, hay dos escuelas del Consorcio. En el territorio cerdedense funciona una con un tope de 25 puestos, de los cuales se han cubierto 10 -por cierto sin ningún bebé de cero a un años- y la de Cotobade, de 74 plazas, se sitúa en la localidad de Tenorio. En este caso arrancarán el curso 36 menores, aunque había capacidad para otros 38 más.

Aunque la Xunta es la propietaria de estas instalaciones públicas, además de lo que aportan los concellos por niño matriculado y en concepto de tareas de mantenimiento o limpieza, estamos hablando de un servicio que no es gratuito para los padres, que pagan una cantidad mensual en función de su renta o en función de las horas que pasen sus hijos en los centros, pues se establecen jornadas completas o medias. Además, el personal que atiende a los bebés también se encarga de darles la comida en caso de que así sea requerido. De los 347 matriculados que comenzarán en días en curso, casi siete de cada diez solicitaron comedor, pues son exactamente 232 los que dispondrán de este servicio.

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