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Características demográficas de Deza y Tabeirós-Montes

Lalín y Silleda están entre los cinco concellos de Pontevedra más acogedores de extranjeros

Solo en Salvaterra de Miño los foráneos tienen más peso dentro del conjunto de su población que en Lalín, donde casi el 6% de sus vecinos son de otros países -En las dos comarcas viven 2.268 personas de otras nacionalidades

Reciente celebración de la Comunidad Islámica de la Paz en A Estrada. // Bernabé/Cris M.V.

Reciente celebración de la Comunidad Islámica de la Paz en A Estrada. // Bernabé/Cris M.V.

Los últimos registros demográficos indican que ninguna comunidad autónoma presenta peores perspectivas que Galicia, que presenta el saldo vegetativo negativo más pobre de España. Fomentar la natalidad o la búsqueda de soluciones para evitar del despoblamiento del interior son unas recurrentes recetas que no acaban de dar resultado a un paciente cada vez más envejecido.

El fenómeno migratorio es una de las medidas reparadoras a la sangría demográfica, de la que tampoco se escapan Deza y Tabeirós-Montes. Es más, si no fuese por la población de otros países que tiene en las comarcas su lugar de residencia, Lalín ya no estaría entre la veintena de concellos de primera categoría y A Estrada estaría mucho más cerca de bajar de los 20.000 habitantes. Mientras en la última década, las comarcas perdieron más de 8.000 vecinos, el censo de extranjeros subió en cerca de medio centenar de personas, sobre todo, gracias a las dos capitales de comarca. La crisis económica también castigó a los foráneos, que en muchos casos tuvieron que hacer las maletas en busca de una oportunidad laboral en otros territorios. Si comparamos los datos padronales de 2008 y los del pasado 2018, solo Lalín y A Estrada fueron capaces de atraer a más ciudadanos foráneos; sobre todo la capital dezana, donde este censo aumentó en 150 personas y alcanzó las 1.167.

Precisamente Lalín es el segundo municipio de la provincia en el que la que los extranjeros tienen un mayor peso sobre el conjunto total de la población. El porcentaje del 5,81 solo está superado en un punto por Salvaterra de Miño. Los 868 foráneos que viven en Tui colocan a esta villa, también limítrofe con Portugal, como el tercer municipio de la provincia con más extranjeros, seguido de Porriño (979 sobre un padrón total de 19.740 vecinos) y por detrás, en quinta posición, aparece Silleda. Siempre hablando en términos porcentuales (en los absolutos solo Vigo, Pontevedra y Vilagarcía tienen más extranjeros que Lalín), la población natural de otras nacionalidades representa el 4,5 del censo de Trasdeza. Como curiosidad, la provincia está un punto por debajo, pues los foráneos son unos 31.400 de los casi 941.000 pontevedreses.

Si nos centramos en la evolución en la última década de los fenómenos migratorios, hay que señalar que el pasado ejercicio se cerró con exactamente 2.268 extranjeros residentes en alguno de los nueve municipios de la zona y la mitad viven en Lalín. Destacan Silleda y Vila de Cruces como los municipios que más inmigrantes perdieron en estos diez años, sobre todo en el caso de la localidad trasdezana, que, en cambio, todavía mantiene una importante colonia de foráneos haciendo vida en su territorio. Los 391 que figuran en el registro del Instituto Galego de Estatística (IGE) del pasado ejercicio quedan bastante lejos de los 624 que había en 2013. Incluso A Estrada, donde sus extranjeros aumentan en comparación a diez años atrás, no marca ahora su mejor dato, sino que fue en 2012, cuando eran 426. Sin embargo, Lalín nunca tuvo en la última década tantos inmigrantes como ahora. Rodeiro, que en la actualidad aglutina a 25 personas de otros países, acogía una docena más hace una década y en Agolada eran una veintena más en el año 2013 que el pasado ejercicio. Forcarei, aunque en menor medida, es el tercer concello que gana extranjeros en este período, pasando de 29 a 34.

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