Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

"La herida seguirá abierta mientras no se recuperen las voces, los nombres y la memoria de las víctimas anónimas"

-¿Qué opinión le merece, en general, el tratamiento dado a la memoria histórica en España?

-Del todo insuficiente e indignante. La Ley de Memoria Histórica, actualmente derogada por el Gobierno de Rajoy, fue el mayor acercamiento que tuvimos en España hacia la reparación, pero incluía sólo el reconocimiento de todas las víctimas de la Guerra Civil y la posterior dictadura del General Franco, no la apertura de fosas comunes en las que aún yacen los restos de represaliados por el bando ganador en la contienda, quedando su recuperación en manos de entidades privadas o a merced de las distintas políticas de las comunidades autónomas. Comparto la insatisfacción con el texto de la ley que llevó a las asociaciones de la memoria histórica a presentar una denuncia por cientos de desapariciones, pues éste afirma que la memoria de las víctimas del franquismo "es personal y familiar," negando de esta forma que los delitos del franquismo son cometidos contra toda la sociedad y la humanidad y el deber del Estado de practicar políticas públicas que garanticen a las víctimas de los delitos más graves que existen su derecho a la verdad, a la justicia y a la reparación.

-¿Cree que sigue habiendo tabúes cuarenta años después de la muerte de Francisco Franco?

-Coincido con los que piensan que la herida está abierta todavía y así quedará mientras no se recuperen las voces, los nombres y la memoria de todas las víctimas que permanecen anónimas, esparcidas por todo el territorio peninsular. Comprender esta necesidad sigue siendo tabú para muchos, porque lo entienden como confrontación y no como reparación, que es lo de lo que se trata. Confío en que vengan tiempos mejores para la memoria histórica, porque cada vez somos más los que no olvidamos.

Compartir el artículo

stats