15 de febrero de 2017
15.02.2017
balonmano - División de Honor Plata

Una familia con el sueño del play-off

Santi Picallo, Santi hijo y Pablo coinciden en la mejor campaña de la historia del Cisne

15.02.2017 | 03:02
Pablo Picallo (izquierdo), Santiago padre (centro) y Santi hijo, en las gradas del CGDT. // Gustavo Santos

El trabajo, la constancia, la perseverancia y el amor por un deporte y unos colores tienen premio. La pasada semana se confirmaba el fichaje de Santi Picallo hijo por el Cisne como tercer portero. Con él, el equipo blanquiazul vuelve a tener a tres miembros de la saga de los Picallo en el club. Santiago padre, en la dirección, y Santi hijo y Pablo en el campo conforman la dinastía de una familia vinculada desde hace años al balonmano y al club, que también cuenta en su directiva con Javier, tío de los dos jugadores.

"Es una satisfacción enorme. Coincide la mejor temporada de la historia del club con ellos dos como integrantes de la plantilla", reconoce un Santiago al que le brillan los ojos cuando habla de sus hijos. "Sin nuestro padre, jamás habríamos llegado donde estamos ahora", expone Pablo, con la mirada gacha, casi con vergüenza al hablar con cariño de su progenitor presente.

El extremo izquierdo profundiza en su reflexión: "A veces parece que ser el hijo del presidente da beneficios y no es así. Fastidia que te digan que juegas por él, pero en este caso es cierto. No porque él nos enchufase, sino porque nos ha transmitido unos valores imprescindibles".

Pablo explica que a partir de categoría infantil, comenzó a tomarse "más enserio" el deporte que practica: "Quería llegar y él me ayudó. Me dio consejos y se pasó entrenando conmigo muchísimas horas, incluso los dos solos".

Para el menor de los Picallo, es evidente que su padre es un ejemplo, pero también lo es su hermano, un año mayor y con el que coincide por primera vez a nivel senior, tras toda una etapa de formación compartiendo vestuario (se sacan un año): "Lo miro y lo veo una referencia. Pese a que ha tenido muchos problemas físicos, como dolencias de espalda y dos lesiones de cruzado, nunca se ha rendido. Recuerdo cuando tenía dolor en las articulaciones, apenas se podía ni mover e iba igual a entrenar".

Es algo que refrenda Santi, apelado."Sí, es cierto. Creo que siempre me pudo el sueño de poder llegar al primer equipo del Cisne y por fin lo he conseguido. He cumplido una ilusión", expone Santi júnior.

Ahora, los tres coinciden en la mejor temporada de la historia del club y tienen ilusión. Hablan de la salvación como objetivo, pero con la boca pequeña no ocultan que su "sueño" sería el play off. "Sería algo impresionante", recalcan. Tanto que hasta Santi lo firmaría "aun a costa de no debutar".

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