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Una asamblea que empieza coja

Los socios de la UD Ourense, citados mañana para ser informados de la situación del club - La intención de García -que fuera el grupo interesado el que hablase- no será posible - La conversión en SAD, en el aire

Modesto García, presidente de la UD Ourense, con un balón de fútbol en el estadio de O Couto. // Iñaki Osorio

Modesto García, presidente de la UD Ourense, con un balón de fútbol en el estadio de O Couto. // Iñaki Osorio

Los socios de la UD Ourense, y sólo los socios, están citados mañana, desde las ocho y cuarto en la casa de chocolate, a una asamblea informativa en la que el presidente, Modesto García, les desgranará los pasos que se han ido dando desde que él y su junta anunciaron hace algunos meses su intención de dejar el club cuando acabase la temporada. Sólo los socios como dueños del club, con lo que quedan excluídos los abonados. También los medios de comunicación.

Sin embargo, la asamblea informativa, en la que obviamente no se podrán tomar decisiones, empieza coja. "No es la asamblea informativa que yo pretendía", remarca. Porque la intención de García era que fuese el grupo que pretende el mando del club el que expusiese sus intenciones. No será posible porque el Consejo Superior de Deportes (CSD), el encargado de aprobar la transformación de la UD Ourense en Sociedad Anónima Deportiva (SAD), no termina de dar el visto bueno amparado en lo que denomina un tema complicado, con zonas grises.

La entrada de ese grupo gallego en el club ha quedado en stand by. Si no se concretase se volvería al punto de partida, a que sólo los socios (la Xunta de Galicia rechazó un cambio en los estatutos que permitía abrir la mano también a los abonados) podrían relevar a García, solución que se antoja complicada dado que ninguno de ellos dio el paso, ni mostró la menor intención, en las dos asambleas ya convocadas para tal fin. Dado que García reitera que no va a seguir, aunque deja una mínima posibilidad de continuidad, la desaparición, esa palabra maldita, empieza a sobrevolar por la casa Couto.

García, que quizá traicionado por el subconsciente ya habla en pasado del grupo que quería, quiere, coger el club, era un presidente desanimado ayer a eso de las seis y media de la tarde. Desanimado con todo y con todos. Porque las conversaciones con aquellos que querían coger la UD Ourense estaban cerradas. Porque antes de ello, ningún socio mostró un interés real en dar el paso. Porque amagó y amagó con marcharse y eso cayó en saco roto, como si existiese el convencimiento que continuará si no sale nadie, que continuará antes que dejar morir el club.

García, que insiste una vez más en que "la situación no es de risa", sigue descartando seguir al frente del club básicamente porque "no podemos aportar nada más, tenía, tengo, la ilusión que con otra gente sean posibles cosas que nosotros no hemos conseguido, principalmente en las relaciones con las instituciones. Es necesaria gente con otras capacidades, nosotros llevamos cinco años y hemos llegado al límite".

Porque ¿qué es lo que le ha convencido del grupo que quiere coger el club? "Darle solvencia y seriedad económica, posibilidad de contactos para seguir el camino marcado, en lo económico y en lo social. Nos ofrecen lo que nos ha faltado a nosotros", responde García, que rechaza hablar de dinero pero sí menciona " compromisos importantes de futuro". Lo que sí descarta de plano es que la UD Ourense sería algo así como un equipo vinculado del RC Celta. "No, uno de los puntos esenciales del acuerdo es que el Ourense es el Ourense, ni filial ni vinculado de nadie. No vamos a ser un Laracha (equipo vinculado del Deportivo), para que se nos entienda. Otra cosa es que nos encantaría aprovechar las sinergias del Celta".

"Mentiría si dijese que soy optimista, porque no está resuelto algo que debería estar resuelto. No estaba todo cerrado pero casi, lo que me ha provocado una desilusión", subraya García, que habló por última vez el viernes con el interlocutor del grupo y espera hacerlo hoy mismo, en la previa de la asamblea informativa. "No está descartado, pero sí es verdad que han surgido problemas que no me esperaba. Ojalá todo se solucione, pero cuando llevas esperando una respuesta desde hace diez días y no llega, y te dan largas... Es gente seria, estoy seguro que no se han echado para atrás, lo tienen todo muy trabajado. Y sé que no nos van a dejar tirados, pero... Estamos en un momento difícil", relata.

Todo puede cambiar de una hora para otra, pero a día de hoy la pelota vuelve al tejado de los socios. "Reitero que la idea es dejar el club. ¿Si no sale nadie? Pues no sé qué soluciones buscarán los socios, es una forma de traspasarles la responsabilidad", refiere el presidente, que no esconde que "riesgo de desaparición hay, no quiero verme en ese momento. Pero lo que tampoco tiene sentido es eternizarse en la presidencia. Hemos tenido mucho éxito social, sí, nos nombraron la mejor afición de Galicia, pero estoy decepcionado porque hace mucho tiempo que anunciamos que nos íbamos y no se ha movido nada entre los socios fundadores ".

¿Puede asegurar que estaremos en octubre, en noviembre, en marzo, y Modesto García ya no será el presidente? "Es que no se dan las condiciones, por eso es bueno que la gente vea el peligro, y que vea que ese peligro es real. Yo creo que hemos hecho las cosas bien, lo de dejar el club me refiero, y con tiempo. Todo lo que podíamos dar por el club lo hemos dado. No, no puedo asegurar al cien por cien que en esos meses ya no estaré, depende lo que pase el jueves en la asamblea informativa. Pero sí en un noventa por ciento".

Fecha límite

Dos semanas. Es la fecha límite que marca García para encontrar una solución. "Estamos hablando de mitad de julio, y ya es muchísimo. Sobre el 20 empezará el primer equipo a entrenar y no podemos seguir así. Necesitamos más apoyo que nunca, la salida la debemos buscar entre todos, no sólo los directivos, también los socios", finaliza Modesto García.

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