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El Ribadumia reacciona muy tarde

Óscar Iglesias controla un balón ante varios contrarios y su compañero Hugo Soto en un lance del partido de ayer.

Óscar Iglesias controla un balón ante varios contrarios y su compañero Hugo Soto en un lance del partido de ayer. Cris Serantes

El Ribdudmia dejó escapar ayer una oportunidad de meter puntos de distancia con la zona de descenso. Lo hizo en un duelo muy insulso en la primera mitad, pero que se animó en la segunda, con los aurinegros lanzados a por la igualada pero mostrando una falta de efectividad preocupante. La derrota les obliga a seguir peleando por el objetivo de la permanencia, sobre todo, en las próximas jornadas, con varios encuentros en casa en los que tratará de sacar los tres puntos. Eso sí, los aurinegros necesitan mejorar sus prestaciones como visitantes de cara al final de temporada para garantizarse uno de esos cuatro puestos que salvan la categoría.

El Paisaco volvió a ganar después de varias jornadas sin hacerlo, conscientes de que se encuentra descendido, pero quieren despedirse de este viaje por la tercera división dejando buenas sensaciones, aunque el juego desplegado ayer en A Porta Santa no fue precisamente el más vistoso, aprovechándose tan solo de un error del equipo contrario para sumar los tres puntos.

El primer tiempo resultó sumamente espeso, con ambos equipos mostrándose excesivamente imprecisos e incapaces de hilvanar alguna jugada con cierto peligro. El Paiosaco no buscaba el control y prefería que lo ejerciese el equipo visitante, pero este tampoco entró bien en el mismo para asumir ese rol. Los primeros 45 minutos parecía que iban a cerrarse sin que hubiese ocurrido nada reseñable pero, poco antes de que se decretase el descanso, llegó la jugada fatídica del gol del Paiosaco.

El tanto arranca en un saque de banda que parecía inofensivo. Los jugadores locales se van aprovechando de una serie de errores defensivos visitantes hasta que Adrián Otero consigue embocar el balón al fondo de las mallas defendidas por Roberto Pazos.

El gol del Paiosaco sentó mal en la parroquia visitante, que si ya estaba teniendo problemas para imponerse a un rival -a priori- inferior, verse por debajo en el marcador no ayudaba nada. El golpe era todavía más duro, ya que el Paiosaco se había limitado a defenderse, sin aportar nada en ataque.

El paso por vestuarios resultó un bálsamo para los visitantes, ya que el equipo regreso al terreno de juego con otra cara, mucho más incisivo y vertical tratando de darle la vuelta a un marcador que no le favorecía en absoluto. Charles tuvo dos ocasiones muy claras que abortó el meta local, Adrián Rama, que todavía se luciría en una tercera ocasión a disparo de Brais desde el área pequeña. El portero del Paiosaco fue el mejor del partido, salvando en varias ocasiones lo que parecía el empate. Cuando no aparecía Adrián Rama, era la defensa la que despejaba o un fallo en el remate de los delanteros, pero el asedio se estrellaba una y otra vez contra un muro.

El Ribadumia también reclamó un penalti en una internada de Monchito en la que el habilidoso mediocentro aurinegro fue derribado de forma clara, pero el árbitro considero que no había sido así.

Los aurinegros lo intentaron hasta el final, conscientes de la importancia de los puntos que estaban en juego pero acabaron regresando de vacío. Al final, los visitantes lo probaron más con corazón que con cabeza, pero el luminoso no cambió más. Saltó la sorpresa en A Porta Santa.

Pese a la derrota, el Ribadumia continúa ocupando el cuarto puesto de la tabla clasificatoria, igualado a puntos con el Barco, pero la distancia con algunos de sus perseguidores se ha visto reducida. El equipo de Luis Carro afronta dos jornadas muy importantes, ya que regresará a A Senra en los dos próximos encuentros para medirse a Fisterra y As Pontes, dos rivales directos en la lucha por la salvación. El objetivo de los de Ribadumia es hacerse fuertes en su campo y tratar de que se escape el menor número de puntos posible. Esa será la base de la salvación.

“Nos vamos con la sensación de merecer más”


El técnico del Ribadumia, Luis Carro, lamentaba ayer el resultado que se registró en A Porta Santa. Carro apuntsaba que “sabíamos que tenemos que remar hasta el final, pero nos vamos con la sensación de que, en la segunda parte, hicimos todo lo que teníamos que hacer para merecer algo más”. Carro se lamenta de las ocasiones falladas ya que puntuar en la Porta Santa “nos hubiese dado un impulso importante hacia la permanencia y un plus para afrontar los encuentros que nos quedan por delante”. El técnico aurinegro pone el foco ahora en los dos partidos que el Ribadumia va a disputar en casa, donde se ha mostrado muy fuerte durante esta segunda fase. “Somos conscientes de que debemos sumar los tres puntos en ellos para tener opciones de mantener la categoría”.

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