Esta vez no pudo ser. Ana Peleteiro se bajó del podio mundial al que se subió hace unos meses en los Juegos Olímpicos de Tokio. La gallega, una de las esperanzas más firmes de la delegación española en Belgrado, finalizó en octava posición la final de triple salto, lejos de sus mejores marcas y deberá esperar al Mundial al aire libre que se disputa en verano en Eugene (Estados Unidos) para desquitarse del mal sabor de boca que le deja esta competición. La victoria, como no podía ser de otro modo fue para su compañera de entrenamientos Yulimar Rojas que compite en una categoría diferente al resto y esta mañana reventó una vez más el récord del mundo hasta unos deslumbrantes 15,74 metros, treinta centímetros más que su anterior plusmarca.

Ana Peleteiro arrancó la competición dando buenas sensaciones porque en su primer salto se fue a 14,30 metros que aunque está lejos de su mejor registro (14,87 conseguidos en los Juegos de Tokio) suponían la mejor marca de la temporada para ella. Una buena carta de presentación en una prueba que pronto se puso cara con varias atletas por encima de los catorce metros y medio. El problema de la gallega fue que a partir de entonces no encontró su sitio en la competición. Problemas en la batida y a la hora de conseguir la velocidad necesaria al entrar en la tabla. Poco a poco asomaron por las primeras posiciones todas las grandes rivales de Peleteiro mientras ella permanecía anclada en esos 14,30 metros que le permitieron acceder a la mejora de las ocho mejores, pero no la movieron de ese punto.

El cierre de la competición llegó con el impresionante salto de Yulimar Rojas, el sexto que hacía en el día, y en el que se fue a los 15,74 metros para establecer un nuevo récord mundial. Segunda fue la ucraniana Romanchuk con 14,74 metros y completó el podio la jamaicana Williams con un registro de 14,59.