El Acanor Novás Valinox cayó derrotado en su visita a Antequera, pero lo hizo mostrando, una vez más, sus credenciales. El equipo de O Rosal hizo un partidazo y jamás bajó los brazos a pesar de la controvertida roja mostrada a Hermida al borde del descanso o algunas acciones muy protestadas a los árbitros. Pese a todo, lucharon hasta el final y tuvieron sus opciones de puntuar.

El partido comenzó muy igualado, con distancias mínimas a favor de uno u otro equipo. En la primera parte, el Novás se encontró con un Moyano muy acertado en portería, que impidió que el conjunto visitante hubiese podido ampliar las distancias en los primeros veinte minutos.

Pero el Novás nunca perdió la paciencia en ataque y jugó siempre con cabeza y sentido, buscando la mejor opción. Mientras, la defensa 6:0 funcionaba bien, aunque no pudieron correr a la contra tanto como en otros partidos. En el tramo final, el Antequera logró ponerse por delante y llegó al descanso con dos goles de ventaja y la eliminación de Hermida en una acción muy dudosa y muy protestada por los gallegos.

Superioridad numérica

Tras el paso por vestuarios, el choque siguió igualado hasta el minuto 40, cuando el Antequera, que buscaban siempre a Rafa Baena, aprovechó una superioridad numérica para ampliar la distancia hasta los cinco goles (23-18, min. 42). Tiempo muerto del banquillo visitante y, a pesar de jugar los dos siguientes minutos en inferioridad, el Novás volvió a igualar el choque, con una gran aportación de Héctor Gil en portería y de todo el equipo en ataque.

En el minuto 52, el Novás tuvo su primera oportunidad para igualar el partido (27-26), pero los colegiados pitaron falta en ataque a Krook, pero nada cambió para los gallegos, que siguieron atacando con una enorme efectividad y con muchas variantes. Volvieron a tener la oportunidad de iguala con el 29-28, pero se precipitaron en la contra y fallaron el pase.

Y así se llegó al tramo final, con el Novás vivo, pero que no pudo igualar el choque. Los gallegos, muy enfadados por el criterio arbitral, se fueron satisfechos por el trabajo realizado sobre el campo y confiados en poder darle la vuelta en el Pabellón de O Rosal.