26 de febrero de 2020
26.02.2020
Faro de Vigo

Griezmman alivia una noche aciaga

Valioso empate en un mal partido del Barcelona, que pierde a Busquets y Vidal para la vuelta ä Piqué, tocado

26.02.2020 | 03:03
Vidal y Griezmann se interesan por Messi después de que este chocase con Ospina. // Ciro de Luca

Un gol de Griezmann matizó una gris prestación del Barcelona y le dio un valioso empate 1-1 en la visita al Nápoles en el estadio San Paolo, en la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones.

Tras pagar su lenta y estéril posesión e irse al descanso con un 0-1 adverso decidido por un golazo del belga Dries Mertens, el Barcelona igualó al comienzo de la reanudación gracias a Griezmann, en una acción originada en un gran pase vertical de Sergio Busquets.

El cuadro barcelonista, con Umtiti en la zaga junto a Gerard Piqué, y Rakitic en el centro del campo como principales novedades en el once de Setién, controló el balón, pero le costó jugar en vertical ante un Nápoles extremadamente compacto, que se encerraba con las tres líneas en pocos metros y que buscaba ofender al contragolpe.

Mertens, en presión constante sobre Segio Busquets, dificultó el trabajo de un Barcelona que en la primera mitad solo remató una vez a portería con Messi (m.8), en su estreno en el San Paolo, y que pagó una indecisión defensiva de Junior Firpo con el gol napolitano.

A la media hora de juego, el polaco Piotr Zielinski superó al lateral izquierdo barcelonista y ofreció el balón a Mertens, quien fulminó a Marc-André Ter Stegen con un derechazo a la escuadra. Un gol histórico para el delantero belga, que alcanzó al eslovaco Marek Hamsik como máximo goleador del Nápoles (121 goles).

Necesitaba nuevas soluciones el Barcelona, en un San Paolo que rugía y que estuvo a punto de celebrar el segundo gol antes del descanso, cuando el griego Kostas Manolas, viejo conocido del conjunto barcelonista por haberle eliminado de la "Champions" con el Roma en 2018, remató fuera una asistencia de José Callejón.

No empezó de forma mejor la segunda mitad, con Busquets que vio una amarilla por frustración y que se perderá la vuelta por acumulación de tarjetas. Su falta provocó la lesión de Mertens, que fue obligado a pedir el cambio.

Fue precisamente tras la salida del delantero belga del Nápoles que Busquets contó con más espacio y un magistral pase vertical liberó al portugués Nelson Semedo, quien ofreció a Griezmann el cómodo balón del 1-1 (m.57).

Un partido hasta ese momento muy bloqueado tácticamente se volvió más imprevisible, con Insigne y Callejón que perdonaron el segundo gol napolitano y Messi que no consiguió rematar por pocos centímetros una asistencia de Vidal y que acabó amonestado por arrollar involuntariamente al meta colombiano David Ospina.

Los técnicos, que intercambiaron sentidos elogios en la víspera, decidieron jugar nuevas cartas para aprovechar el momento. Setién buscó más ritmo con la entrada de Arthur Melo por Rakitic y Gattuso agregó chispa ofensiva con Matteo Politano por Callejón. Intercambiaron avisos los dos equipos, pero con poca pegada. Fueron las últimas jugadas técnicas en un partido que acabó con nerviosismo y malas noticias para el cuadro de Setién. Vidal acabó expulsado por ver dos amarillas entre el 87 y el 89 por falta y protestas con el portugués Mario Rui y Piqué tuvo que retirarse por molestias en un tobillo.

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